¿Cuántos más de nosotros tendremos que morir para que el Estado actúe?
Con esta pregunta, nos sumamos a Reporteros Sin Fronteras (RSF) y a decenas de medios mexicanos para llamar la atención sobre la persistencia de los asesinatos de periodistas y la impunidad que rodea estos crímenes.
Detrás de cada nombre hay una persona, una trayectoria, una familia y una voz que fue silenciada. Pero las consecuencias de esta violencia van mucho más allá de las víctimas directas. Cada periodista asesinado, amenazado u obligado a callar deja un vacío informativo. La violencia genera miedo, alimenta la autocensura, debilita el periodismo local y priva a comunidades enteras de información de interés público.
Este 26 de agosto, ponemos los nombres de los periodistas asesinados frente a los ojos de todo el país. No para volver a contarlos, sino para exigir que la lista deje de crecer.
#JusticiaParaAlejandroLeyva








