- Por Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez
A nivel mundial México goza de muy mala fama en cuanto a desarrollo urbano y rural con pésimas notas en gestión de suelo, agua, aire, bosques, selvas y suelo. En congresos internacionales sobre urbanismo es frecuente que se ejemplifique con ciudades mexicanas lo que no se debe hacer.
En 1950 México tenía 25 millones de habitantes y que- por el gusto de reproducirnos como conejos – para 2020 ya somos 128 millones.
Se dice fácil pero 103 millones de personas más es casi el cuádruple en un territorio mayormente desértico o con orografías muy complicadas. Apuesta muy arriesgada, pues en el Pacífico nos tocan graves sismos, en el Caribe huracanes y en el Norte sequías. Además, que en donde hubo volcanes las aguas que nacen pueden contener metales pesados muy letales para los seres vivos.
La sobreexplotación de acuíferos es una de las especialidades mexicanas. La otra es el absoluto misterio de los volúmenes que consumen y cuánto pagan por ellos las industrias privadas o públicas (CFE–PEMEX) que la utilizan. Son secretos mejor guardados que la fórmula de la Coca Cola. Todo mexicano siente que tiene derecho al servicio del agua potable y saneamiento. Pero millones no quieren pagar por la comodidad de tenerlo en sus casas.
Sobre el tema que ha puesto Chihuahua de moda recordemos que no somos para nada buenos administradores de agua.
Tenemos nuestro caso PREMIUM, la Ciudad de México.
Construida sobre el lecho de un sistema lagunar con las consecuencias de potenciar fuerza de los sismos, requerir de costosas obras para expulsar aguas servidas o pluviales, de sacrificar áreas agrícolas para potabilizar y abastecer a miles de familias que como abejas acuden a la rica miel de los subsidios en servicios públicos.
El agua superficial predomina en México con 51.3 km3 el agua contra 28.1 km3 que se extrae de pozos. Son 5.3 millones de hectáreas bajo riego -2 millones de ellas con agua de pozos-. El 96.1 por ciento de la población recibe agua potable en sus casas. El resto de agua lo consume la industria o instalaciones de CFE o Pemex, hospitales, comercios, hoteles, escuelas, etc. Existe un número grande de pozos clandestinos.
La producción de cereales absorbe la mitad del consumo del agua bajo riego, mientras que las hortalizas, oleaginosas o frutas de alto valor de mercado consumen el 10 % del volumen.
En los estados fronterizos del norte la eficiencia en el uso del agua de riego varía entre 24 a 36%, mientras que en California y Arizona es de 50 a 60 %. Obviamente, que con las altas temperaturas desde Tijuana hasta Matamoros usar agua para riego genera una evaporación porque como aprendimos en la primaria el agua tiene estado líquido, sólido y gaseoso.
En aguas subterráneas, México cuenta con 647 acuíferos de los cuales 100 ya están sobreexplotados (la extracción supera la recarga).
La sobreexplotación en 50 acuíferos se da en zonas áridas en el norte y centro del país, que a la vez es donde mayor crecimiento ha tenido la población, en parte por las oportunidades de empleo que trajo el Tratado de Libre Comercio para sus ciudades de clima infernal.
Las regiones centro y norte donde se encuentran Aguascalientes, Baja California, Distrito Federal, Guanajuato, Sonora, ya sufren de escasez hídrica.
En la agricultura bajo riego se consume cerca del 80% del total del agua que consume este país y se obtiene casi el 60 % del valor del aporte agrícola al Producto Interno Bruto y 70% del valor de las exportaciones agrícolas. La gestión de los distritos de riego pasó a ser de los propios agricultores organizados para su uso desde finales de 1990.
La inversión y gestión del agua en los distritos de riego ha sido hecha con dinero de los agricultores ya no con fondos públicos. Ha tenido casos exitosos y fracasos. CONAGUA cumple funciones normativas o de cobranza y de cumplimiento de tratados internacionales. Es frecuente que los agricultores no paguen o paguen poco por el agua que consumen.
La región del Valle de Delicias se distingue por tener una ganadería de carne y leche próspera, además de cultivos de nogal y forrajes.
Ahí se observa una alta mecanización, nada de desempleo.
Crédito abundante y sus productores son auténticos “farmers” americanos.
La manzana de la discordia se centra en el “timing” de la entrega del agua que por el Tratado de 1942 le corresponde hacer a México.
La práctica parece haber sido entregar agua a mediados de diciembre no a inicios de septiembre. Esto con muchas mano negra atrás llevó el asunto a niveles de nota roja y provocaron un nuevo soponcio al gobierno federal que sigue muy creído en aquello de que si te golpean pongas la otra mejilla.
Una persona fallecida de bala les está dando una bandera de oro a quienes exigen “su agua” como sucedió con Ayotzinapa al magisterio.
La directora de CONAGUA tiene una trayectoria académica impecable y la experiencia de Naciones Unidas. Su explicación del tema de Chihuahua fue toda una cátedra… pero… ya no es suficiente.
No tengo duda que ahora todo México es OAXACA.
Me refiero a que ante la falta de pericia, previsión y ausencia de conciliadores expertos en quien es quien en cada conflicto el Gobierno federal está siendo fácil presa de todo tipo de extorsiones.
Desmantelar las áreas de inteligencia o las de conciliación porque la 4T es diferente hicieron a un lado el sentido común que México es y seguirá siendo muy difícil de gobernar.
Históricamente, hemos tenido diferendos entre el SUR Y EL NORTE .
El Presidente de la República centra la inversión federal en la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el Ferrocarril Interoceánico.
Para el Norte nada… Y los del Norte están seguros (aunque no sea cierto) que con sus impuestos mantienen al resto del país –incluido al SUR.
La confrontación por agua en Chihuahua nace de un error federal parecido al que cometió Peña Nieto al favorecer inversión pública solo en el Estado de México… y así le fue. Como sucede en estos casos en Oaxaca mi pronóstico es que se irán calmando las aguas rápidamente y que el BRONCO NORTE manda un mensaje diáfano que quiere más gasto federal y menos preferencia al SUR.
El Río Bravo es un río fronterizo que le pertenece tanto a México como a Estados Unidos. Cada año y puntualmente ellos nos entregan 1,850 millones de metros cúbicos de agua. Nosotros debemos entregarle 431 millones 700 mil metros cúbicos cuatro veces menos… pero es que somos mala paga.
Sobre la versión de la gente técnica administrativa más seria de CONAGUA en Chihuahua reproduzco estos mensajes:
“Ver una manifestación de estos agricultores y las de un cártel no parecen ser diferentes. Vandalismo exacerbado y los medios y el gobierno lo solapan. Todos los medios polarizando, todo un estado cómplice de la ilegalidad. He tratado con ellos en “mesas de negociación”. Son unos sinvergüenzas y los políticos montados en el tema e incitando a la violencia. Han quemado doce camionetas, varios edificios, cierre de carreteras, quemaron instalaciones eléctricas… Como cárteles, pero lo hacen himnos y cantan… Lo que hace la manipulación. Negar que hay actores políticos es mentir. También en las reuniones que se tuvo con los agricultores se aparecían diputados y senadores a gritar consignas de apoyo a los agricultores y en defensa del “agua de Chihuahua. Miente quien diga que no hay actores políticos con fines electorales”.
Hoy sábado se conoce que llega una caravana de FRENA a Delicias a apoyar a los agricultores…
Se cierra el círculo desastroso y ya vemos que la ultra derecha no canta mal las rancheras.







