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  • Por Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.

¡Caray!, ¡caray!, ¡caray!, por no decir una peladez o, mejor, porque no decir ¡carajo!, y, luego, dicen que, somos sentidos y, pues si, lo somos cuando vemos que simplemente no se puede con las decisiones de cuates, cuatas, amigas y amigos… y, lo decimos porque hacen público en redes sociales que, desde luego, no es lo mismo que, denunciar, porque la denuncia y/o querella es ante la autoridad fiscalía investigadora.

Sí, de acuerdo a la Constitución Federal de la República Mexicana, en el artículo 16 en su tercer párrafo, de ser el caso. También habría que checar el registro y la autoría. Aunque para ello, nos imaginamos que como dice el dicho: “lavaran la ropa sucia en casa”, sea chisme o, no, sean pleitos políticos, domésticos o, no. Nos referimos al Colegio de México (Colmex), en el que informan que un académico reconocido plagio la tesis de un alumno, lo que, irónicamente, llama mucho la atención.

Porque son muy delicados y escrupulosos para el ingreso de docentes, miembros, docentes e, investigadores y, conste que es una nota cuyo origen radica del diario el Universal de la Cdmx, que a la letra dice como título: “Profesor del Colmex plagia tesis de un alumno”; piden a Colmex tomar acción.

A través de un comunicado, los profesores pidieron al Colmex que avance en la definición de mecanismos para atender faltas a la ética académica. Reprueban el “uso no autorizado” que hizo al profesor […], doctor en sociología, de la tesis del estudiante […]. Ello es así, porque los filtros, requisitos y demás para ingresar a determinadas o algunas instituciones autónomas de educación privadas o del Estado, son interminables, inagotables y, se nota que privilegian varias cosas, menos la voluntad, la transparencia.

La disposición, la ética, el compromiso moral y social, pues, estos los toman como moda, no como responsabilidad, menos como obligación. Sin embargo, todos hablan de cambios, pero para “seguir en lo mismo” y, con “los mismos” vicios, manías, dolencias, omisiones y relaciones. Todo eso que, en teoría, se ve y, escucha del “ser y del deber ser” fabuloso, pero en la realidad siempre se ve utópico.

Por ello, causa extrañeza, llama la atención que el discurso sea bello, que el discurso sea: “haremos”, “trabajamos”, “nos preocupamos”, “nos ocupamos”. Pero ¿para seguir iguales?, o, ¿para qué?, porque los círculos de poder de algunas instituciones autónomas, particulares y, públicas de educación son conforme a los compromisos y, relaciones, ¡en verdad lo decimos con el debido respeto a las instituciones!

¡Con respeto a quienes las dirigen!, pero las cosas no caminan bien así… Si queremos que las instituciones sean eficaces y, funcionales, nos gusten o no, hay personas, gentes, perfiles que, aunque no sean nuestros amigos, dan resultados necesarios y, decorosos, pero debemos voltear a ver a otros flancos…

Debemos darnos el tiempo y, la atención de ver y escuchar al talento y, a la capacidad y miren que, en nuestro país, hay mucho talento y capacidad; ahí está Tenoch Huerta (actor), ahí está Sergio “Checo Pérez” (automovilista), ahí está en otro ámbito el doctor Eduardo Matos Moctezuma que, ¡nuestros respetos!, talento hay y, mucho.

Y, lo decimos con la consideración y el respeto que, nos merecen las instituciones autónomas, públicas y, privadas de educación del país. Mientras tanto…enviamos saludos, nuestro más grande reconocimiento y, felicidades a quienes en unos días tendrán el encargo de las encomiendas a nivel estado por parte del Gobierno de Oaxaca, para los próximos seis años. Señoras y señores: ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva Oaxaca!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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