¡Chapulines, chapuliniza ahí les va…!
Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.
Y sigue la mata dando… Por más que nos queramos hacer disimulados, no nos queda como se dice en Oaxaca…: “no hay de otra”, porque en determinadas instituciones educativas privadas siguen las “amigochas”, “cuatas” o “cómplices”; mafias que se han formado a lo largo de los años como consecuencia de secretos o amistades, por dar un pestañazo en colegios particulares de Oaxaca o, en el propio Ocotlán de Morelos.
Sí, en Ocotlán de Morelos, Oax., en colegios como el de las religiosas con preescolar, primaria, secundaria y bachiller qué, prefieren mantener la cuota de poder de algunas maestras, cuyo círculo tienen entre ellas sus relaciones de valores entendidos así por “ellas”, es decir, tienen sus mafias entre ellas, pues manipulan, asesoran, deciden y distinguen quién o, quiénes son maestras o maestros, se designan para determinadas asignaturas y horarios.
Peor aún, favorecen y, acuerdan que, alumnos obtienen becas, promedios, participan en concursos y, hasta, se recomiendan entre sí para determinadas actividades para maestros, alumnos y, padres de familia, con tal de incluirlos o excluirlos. Lo que, desde luego, no ocurre con la docencia novicia, ni los que no forman parte de esos círculos “mafias”.
Sin embargo, tenemos la esperanza y, otorgamos el beneficio de la duda a las administraciones entrantes, cuyos principales objetivos deberán ser de administrar la institución con objetividad, imparcialidad y buena fe, viendo por la educación de calidad sin privilegiar intereses personales o de grupo.
Sabemos que hay docencia que, presta sus servicios laborales con dignidad, amor al ser humano y nacieron para enseñar. Pero hay otras y, otros maestros que son no mercedarios sino “mercenarios” de la educación. Pues a los que son mercedarios nuestras ¡felicitaciones!, en verdad ¡felicidades! Para los que son mercenarios… Buen provecho y buena digestión. Obvio, es (sarcasmo).
Y, desde este espacio les decimos que, la educación es un “símbolo del hombre racional” “es la grandeza del hombre noble”. Muchos maestros en la sociedad merecen ese trato y, ese distintivo de maestro. Porque lo son y así se comportan, siendo más que respetados, reconocidos y admirados.
Otros solo son portadores de salarios, pues, desvían sus conductas por el peculio o el placer por el placer. No son guías, no son instructores, no son orientadores, no profesan. No saben ni se esmeran por interpretar el espíritu de la enseñanza. Solo son el “maestro”, la “maestra”, cómo aquello que pasará sin pena ni gloria…
La docencia se entiende como un apostolado que, dentro y fuera del aula, es ejemplo, guía, atento al alumnado aún hoy, con el debido respeto a la vida personal del alumnado. También la docencia representa la primera categoría de escucha del alumnado en un momento dado.
Por ende, desde este espacio, nuestro reconocimiento para la docencia activa, para la docencia sensible, humana, preparada, culta, constante y solidaria. Para esa docencia que se identifica con el apostolado educativo del ¡buen enseñar y buen aprender!








