¡Chapulines, chapuliniza ahí les va…!
Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo
¿Qué creen?, ¿Qué creen? ¡Dicen las malas lenguas… y, otras no tan malas que, las cosas en el Conacyt, no andan del todo bien, se dice que, por la reforma…! Vaya!, ¡vaya!, ¡vaya!. ¿Será que también ahí hay grilla, política, politiquería, etc.? Quizás si… quizás no… En fin. Lo cierto es que, hubo tiempos muy buenos en esa institución en los que, la imparcialidad, la objetividad, los conocimientos, la constancia, la honestidad y, lealtad fueron principios y, valores que permearon en el comité central. Esos tiempos en los que los proyectos “cuenta la leyenda” que, eran valorados objetiva e imparcialmente, es decir, se justificaban. No concedían recursos por ser “cuadernos de rayas”. No decimos que, ahora, los muevan otros intereses, porque no nos constan. Pero el agua está revuelta. Desde luego, que no dudamos que haya personas muy muy valiosas en esa institución que, sabrán sacarla adelante.
Por otra parte, mejor tocamos el turno y, terrenos de las ¡muy buenas noticias!, hace unos días… reconocieron a la investigadora Sandra Palau Calderón, a quien hacen acreedora a la beca “Isaac Newton” en Inglaterra, persona de gran saber cómo mujer matemática, con ascendencia netamente oaxaqueña de la Ciudad— Capital, primera mujer mexicana en recibir tal beca. Con ello, nos damos cuenta de que, la disciplina, inteligencia, dedicación, vocación, esfuerzo y perseverancia tienen su justo premio, mujer que, obviamente, seguirá por el camino de la superación y, constancia, constancia que, desde luego, ¡aplaudimos y, reconocemos!, pues, las matemáticas son cosa seria y escasa y, con todo tienen que ver y, la estrella es merecida.
Ello, puede generar posibilidades para que las instituciones públicas o, privadas atiendan y, observen el desempeño para poder motivar a la juventud, sembrando el ejemplo a seguir… Que la juventud vea de este tipo personas, la excelencia a la que se puede llegar, teniendo entre otras características la disciplina… Si, la disciplina, ese conjunto de reglas o normas puede hacer que los seres humanos que, la posean o que, la tengan, puedan lograr el éxito indudablemente. Se debe seguir a la matemática Sandra Palau Calderón, a quien ¡saludamos desde acá!, porque no se trata de una casualidad, sino de una causalidad, cómo dice nuestro editor y, amigo, el maestro Alfredo Martínez de Aguilar.
De acuerdo a lo anterior, creemos que, las instituciones públicas y, privadas del país, tienen una obligación que cumplir. Con ello, apoyar al estudiantado muy inquieto y, dispuesto e, inteligente, apoyando a la docencia y, sus proyectos que, no solo son de vida o, profesionales o, particulares muchas veces, sino también son sociales, de gran impacto y trascendencia. Las instituciones públicas y, privadas deben ser sensibles y atentos a proyectos cuya ambición, contenga viabilidad en su desarrollo, produciendo riqueza y, bien común.
—-Aclarando que, no dudamos de las instituciones, de cada una de sus autoridades, quienes sabemos que voltearan a ver hacia atrás y, hacia adelante—
A las generaciones, qué, nos siguen y, verán las formas y los fondos para apoyar académica y, profesionalmente, tanto al estudiantado como a la docencia, siguiendo la línea de quienes, cómo, en este caso, la ganadora de la beca Isaac Newton en Inglaterra, da la pauta a seguir.
Obvio, sabemos que, probablemente, no sea la primera vez que, una mujer consiga un logro de esa magnitud; ya que, hemos escuchado y, visto, de estudiantes que han logrado becas para ir, por ejemplo, a estudiar a la NASA, pero como este logro hasta ahora no había obtenido alguna mexicana. Por lo tanto, y, tratándose de investigación, relacionado con la educación, el estado tiene un compromiso social, de acuerdo con el artículo 3º. De la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.







