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  • Por Gilberto Prado Galán.

Siente por esta voz/la presencia de un hombre que te ama,/la luz que alarga/el clamor de su edad hasta que un día/ se desgrana en la sombra. /Desde la sombra invento/ renovados fulgores:/ tu nombre que da vida a las mañanas,/ las voces que me visten desde el sueño, / esa justa palabra/ que es mi oído más fiel:/ Leticia,/ esa respiración bajo la nieve/ es un calor de siglos./ Yo espero que te llenes de silencio,/ que no me digas cuando leas/ lo que ahora te escribo:/ es sólo un arbitrario testimonio/ de lo que me sucede cuando parto/ o cuando ya no estoy,/ a ser otra vez yo sin tu camino…/ qué sola está sin ti la noche/ qué solitario el canto de los pájaros,/ qué sólo yo/ sin ti, sin mí y sin nosotros

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