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* Charlie Tinta Libre

Es bien sabido, por toda la región del Istmo y el Estado de Oaxaca, que Juchitán se ha convertido en un territorio sin ley, un territorio de horror, un territorio sin futuro.
Es un secreto a voces, que la administración municipal de Juchitán no solo está secuestrada por diversos grupos políticos o asociaciones de izquierda radical, sino también, se encuentra bajo las sombras de todos los grupos mafiosos y delincuenciales, habidos y por haber.
La seguridad pública, la paz social y la gobernabilidad de ese municipio, hace tiempo dejó de existir. Absolutamente todos estamos conscientes y conocemos la situación actual por la que transita esa ciudad, pero absolutamente nadie se había atrevido a levantar la voz.
Hace muchos años que Juchitán se encuentra secuestrado. Pero ayer, gracias a la valentía, coraje y sentido de justicia del Gobernador Alejandro Murat Hinojosa, podemos documentarnos de la verdadera situación. Es algo inédito, gobiernos anteriores no habían pronunciado algo al respecto. ¿Acaso será que también se encontraban coludidos? ¿Tenían miedo? ¿Qué intereses había de por medio?
Pero de algo estamos seguros; Oaxaca ya no quiere más de lo mismo. Hoy Oaxaca ya alza la voz, y lo hace a través de su representante del ejecutivo estatal; Alejandro Murat marca un hito en la política oaxaqueña al denunciar públicamente los actos aberrantes y mezquinos que transcurren en Juchitán.
Hoy, los gobernantes de ese municipio istmeño se sorprenden al ser señalados. ¡Cuánta hipocresía, cuánta vergüenza, cuando cinismo!
Lamentablemente, la situación del municipio no cambiará si se sigue siendo cómplice de los líderes y mafiosos que controlan a muchos sectores de la población. Solo unos cuantos se benefician a costa de la mayoría de sus habitantes. Los engañan con unos cuantos apoyos; “frijol con gorgojo” como diría su mesías.
Pero ya les llegará su tiempo a cada uno de los que hoy se excusan y ofenden. La historia los pondrá a cada uno en su lugar. Hoy, por su parte, Alejandro Murat Hinojosa, ha comenzado a dejar plasmada en la historia del Estado, un parteaguas. Con esto, se demuestra que Oaxaca no va a seguir tolerando injusticias, Oaxaca no seguirá tolerando actos ilícitos, Oaxaca, por fin, abre los ojos.
Afortunadamente, Oaxaca está creciendo y saliendo del yugo opresor en el que gobiernos anteriores lo tenían sometido. Es bien sabido de la excelente relación y coordinación entre el ente federal y el estatal. Sin ese esfuerzo conjunto, Oaxaca no mostraría los resultados positivos con que hoy en día cuenta.
Pero cabe aclarar, que esos resultados se vienen forjando desde el año 2016 en que se asumió el control del gobierno estatal actual, y a su vez, que el ejecutivo federal estaba representado por otro personaje, anterior al actual.
Entonces, no se llenen la boca diciendo que esto es gracias a su mesías, esto también es producto del trabajo histórico y coordinado con anteriores administraciones federales.
Pero lo más importante, es gracias al Gobernador actual, porque sin su trabajo, esfuerzo y dedicación, el ejercicio debido en tiempo y forma de los recursos públicos, no se verían materializados, y por ende, no tendríamos los resultados históricos registrados por entidades como el INEGI, el CONEVAL, entre otros.
Disculpa pública es lo que merece el municipio juchiteco, por el abandono y miseria en que lo tienen sumido. Si de verdad tuvieran el amor que dicen pregonar, se harían a un lado, y trabajarían como debe ser, y no viviendo del erario público y de las operaciones ilícitas y mafiosas que desempeñan con los grupos delictivos.
El actual presidente juchiteco está cumpliendo su segundo trienio, y en el primero no hizo nada; para este segundo se espera lo mismo, NADA. Ah, no, sí habrá: más muertes, más asesinatos, más feminicidios, más asaltos, más secuestros, más delincuencia organizada, más narcotráfico.
La pseudo actuación y postura del edil juchiteco ante los comentarios del Gobernador del Estado está de más. No nos olvidemos de los asesinatos recién ocurridos, como el caso de la madre y los menores de edad, en su propia casa, o del caso de la niña muerta en los brazos de su madre; una niña, como tú hija, tu sobrina, tu hermana; una nena que tenía un futuro que nosotros le negamos. Una niña, ¡por Dios! ¿Acaso no les importa nuestro sentir, nuestro bienestar? ¿Para eso votamos por ustedes? ¿Para que todos los días nos maten?
Lamentables los hechos tan dolorosos que vivimos. Es obligación del presidente nuestra seguridad, y posteriormente, los demás órganos de gobierno. Ya basta de evadir responsabilidades.
Pero ya les llegará su momento, llámense Montero, llámense Antonino, llámense Jara.
Todos van a caer.

* Nota: Publico de manera anónima, porque de lo contrario, les apuesto que amanecería muerto el día de mañana por órdenes de los mafiosos del municipio juchiteco.

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