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¡Chapulines, chapuliniza ahí les va…!

Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.

¡Ja, ja, ja!, ¡ja, ja, ja!, ¡Qué valor! Dicen algunos… nosotros diríamos que barbarie de obra son los libros de texto para primaria. Dice el dicho: “no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre”.

Indefendible, débiles, errores garrafales, sin gramática, “fe de erratas” deslucida, sin semántica ni sintáctica; sin revisiones… Sin procesos, ¡carajo! Así las cosas, pasándose de largo sin ver la construcción de los libros de texto con el debido proceso. No sé revisaron de acuerdo a la ley General de Educación, así como la Constitución Política de Estados Unidos Mexicanos.

La distribución mala, muy mala, escondidos los libros mucho tiempo; revisiones sin ejecutar en su fondo ni forma, sí, en su fondo ni forma y, dicen los que saben: “súbanse para arriba”. Los cocreadores de los libros mostraron su lucidez gramatical y lingüística. Obvio, es sarcasmo.

De verdad que si piensan los creadores de los libros de textos que… los mexicanos estamos peor que cavernícolas en ignorancia, pero que creen… Equivocación. Y, decimos ignorancia, porque en sus delirios tremeses pensaron que… No nos daríamos cuenta de tanta falta, omisión, inducción, alteración. Pero los mexicanos somos estudiosos, dedicados y sabemos exigir nuestros derechos.

Sí, sabemos exigir nuestros derechos y, el derecho a una educación con textos dignos, de calidad, de acuerdo a la ley General de Educación. ¡Qué pena! Que no lo entiendan en la plana mayor de la Secretaría de Educación Pública Federal que, por cierto, lo único mayor que tienen es el sueldo tote que les otorgan y eso que están en la Secretaría por amor a la patria. También es sarcasmo.

¡En Verdad! Que alguien le diga al Presidente que, su gente lo traiciona al hacer las cosas tan burdamente, que su gente lo traiciona porque provocan, que quede en el ridículo y vergüenza total. Porque nunca, nunca se había suscitado tal polémica con motivo de los libros de texto. Máxime que se han construido desde aproximadamente 1943 y hasta la fecha sin controversia de tal magnitud.

Y, si hay controversia grande; ya que, una Juez otorgó suspensión definitiva por algunos de los aspectos de proceso violados.

Lo que nos resta es que, no lleguen estos mal logrados textos hasta el alumnado ni maestros; a quienes obligan incluso a aceptarlos, interpretarlos y aplicarlos al alumnado del país. Sí, porque hay maestros que si estudian, analizan, investigan y critican con sustentos pedagógicos, educativos y humanos, aplicando sus conocimientos y criterios para enseñar a los alumnos de forma comprometida y responsable.

Lo que indudablemente les ¡agradecemos y les agradeceremos siempre! Pero ¡ojalá! Que no obliguen a los maestros a enseñar a los alumnos con estos mal logrados libros de texto.