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  • Por José Antonio Hernández Fraguas.

Estamos a unos días de que se terminen las precampañas para la presidencia de la república, que en realidad fueron campañas abiertas y descaradas, con claras y gravísimas violaciones a la legalidad electoral, con un dispendio insultante de recursos y con el cinismo de no reconocer, por ninguna de las alianzas que se enfrentarán en esta elección, el flagrante desacato a la ley además de declarar gastos mínimos e irrisorios, como si no hubiéramos visto todos el despilfarro y el desorden. Ahora inicia un periodo de silencio que se llama inter-campañas, y después arranca lo que formalmente es la campaña política que terminará tres días antes del 2 de junio, día en que las mexicanas y los mexicanos en edad de votar, decidiremos el futuro y el rumbo del país.

Y en este tiempo de precampañas vimos de todo, simulaciones de procesos internos, encuestas con resultados conocidos antes de que se realizaran, inconformidades, acarreos y cargadas, deserciones y anexiones, traiciones y deslealtades, intromisión de gobernantes, uso de recursos públicos, abyección y maromas, estrategias, improvisaciones y muchos, muchos errores.

Y hablando de errores, es necesario referirse a algunos muy recientes:

  • La revelación de Marco Cortés, dirigente nacional del PAN, del convenio firmado para lograr la alianza con el PRI para la elección de gobernador en el estado de Coahuila. Grave error haberlo hecho público, pues aunque siempre ha habido ese tipo de negociaciones, nunca se habían mostrado públicamente por el tipo de acuerdos que contienen. Todos los partidos y organizaciones hacen acuerdos o convenios para realizar alianzas electorales, una parte, incluso, se registra ante la autoridad electoral para que sea autorizada esa alianza, y la otra parte es la que contiene los acuerdos políticos internos para que se motive la participación de cada integrante de ese acuerdo. Pero hacer un berrinche y mostrar un documento firmado, le ha costado al presidente panista la inconformidad dentro de su propio partido, el regaño y el desconocimiento de ese tipo de arreglos por parte de Xóchitl Gálvez y la ruptura de la alianza para los siguientes procesos locales en ese estado, incluso, poner en riesgo la alianza nacional, además que, por el contenido absurdo y abusivo de lo ahí convenido, le sirvió al régimen y a los oficialistas para denunciar y descalificar burlonamente ese acuerdo, pues se convino mucho más de lo que pudiera ser un buen acuerdo de cogobierno, como por ejemplo, el otorgamiento de seis notarías, cargos en el poder judicial local y en espacios administrativos que pudieran ser lucrativos por el manejo de recursos. No, bueno.

  • Otro error, es el de Movimiento Ciudadano, que “destapa” a su posible candidato a la presidencia, en medio de unas “chelas” y botanas que se estaba echando el gobernador de Nuevo León con su esposa, en una tarde de agradable convivencia con el diputado Jorge Álvarez Máynez, quien finalmente resultó el destapado. Y aunque pretende ofrecerse como una “nueva” forma de hacer política, la verdad es que ese anuncio, aparentemente anticipado y sorpresivo, rebasó a la dirigencia nacional de ese partido, la que tuvo que salir al otro día a validar lo dicho y a justificar ese “nuevo” estilo de destape que propició división y confusión en algunos cuadros nacionales, como es el caso del gobernador de Jalisco, que expresó claramente su inconformidad con el método de selección del candidato, y es en ese estado donde está la mayor fuerza de M.C.

El diputado Máynez parece ser una buena persona, bien intencionado, tiene buen discurso y ha sido congruente, puede ser atractivo para un sector de la población, especialmente jóvenes, pero no le ayuda en nada el protagonismo de Samuel y su esposa, le hacen sombra y le roban cámara.

  • Otro grave error, es el de la ex fiscal de la CDMX, la señora Godoy, que movió lo necesario para que su vocero quedara como encargado de la fiscalía hasta que el congreso local decida quien será el o la nueva fiscal, pero no checó que su designado no era licenciado en derecho, lo que es un requisito para ocupar el cargo aunque sea como encargado, y luego pretenden resolver el error con la presentación de un título y una cédula expedidos en este mismo año, 2024, que apenas llevaba diez días de haber iniciado, o sea que el señor encargado hizo su carrera en una universidad “patito” en unas cuantas horas, no tiene experiencia jurídica y la SEP le otorgó la cédula profesional en un tiempo récord. No ha habido explicación a eso todavía y el encargado ya despacha en la procuración de justicia en la CDMX.

  • Y como premio, a la ex fiscal Ernestina Godoy, Morena le ofrece una candidatura para el senado, la que acepta gustosa, pero eso solo confirma y le da la razón a las diputadas y los diputados que no votaron a favor de su ratificación como fiscal en CDMX, pues uno de sus principales argumentos fue que no era imparcial en el desempeño de su cargo y que actuaba de manera arbitraria contra distintos personajes de la oposición persiguiéndolos y hasta inventándoles delitos.

Hay otros errores que han impactado, como el de pedir un 20 % de las liquidaciones de trabajadores de un organismo público, para destinarlo a una campaña, o el de llamar señor vestido de mujer a una diputada trans, y aunque hubo una disculpa formal, ahí quedó.

Esto y más estaremos viendo en todo el tiempo que falta para las elecciones, pero esos errores afectan a las candidatas y al candidato, ¿o no? Al tiempo.

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