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VALOR AGREGADO

Manual de Actuación ante un Desastre Natural

Antonio Fourzan, 31 de octubre de 2023

 

Hasta ahora el ser humano no tiene posibilidad de evitar que un huracán se desarrolle e impacte con toda su potencia (nivel 5) en la costa de algún país, sin embargo, lo que sí está en nuestras manos, es reducir al máximo posible la tragedia para la población afectada. Para cumplir este objetivo hay tres estrategias fundamentales: 1) previsión; 2) anticipación y 3) liderazgo. La previsión depende, en gran medida, de los organismos especializados que cuentan con la tecnología para conocer el comportamiento de los fenómenos naturales, que representan un riesgo para la vida en todas sus manifestaciones. Por ello, hay que estar en comunicación y coordinación permanente con estos organismos, como por ejemplo, el Centro de Estudios Meteorológicos de Estados Unidos, ubicado en Miami Florida, institución que dio aviso 21 hrs antes, que el huracán Otis impactaría con categoría 5 la costa de Guerrero. La anticipación, segunda estrategia clave, es llevar la previsión a acciones concretas para incrementar la capacidad institucional de respuesta para reducir los daños y la tercera, el liderazgo es muy útil para ejecutar las acciones de anticipación con orden, rapidez y seguridad.

Para hacer más práctico este intento de manual voy a dividirlo en tres etapas o momentos: antes, durante y después. ANTES: pero mucho antes, hay que contar con un mapa de riesgo, en el cual estén registrados todos los lugares vulnerables del municipio, como unidad básica de la organización política del país, de tal manera que en los momentos de la emergencia no se esté inventando o improvisando lo que debe de estar identificado por expertos con el tiempo suficiente para elaborar un documento acabado y profesional. Esto es muy importante porque del mapa de riesgo se desprende la ruta crítica de las acciones a realizar.

Seguimos con el ANTES: lo primero es advertir a la población, pero recuerden que ya se cuenta con el mapa de riesgos, el cual indica qué recomendaciones dar a la población según el tipo de desastre que se avecina, dónde estarán ubicados los albergues y a qué localidades hay que desalojar porque están ubicadas en zonas de riesgo, como por ejemplo, en el cauce de un río o la ladera de un cerro. El liderazgo permite conducir todo este operativo con fluidez en las vialidades y en el acceso a los albergues, entre otros muchos asuntos.

Las acciones de anticipación son muy importantes para reducir el tiempo de respuesta en los apoyos que va a necesitar la población cuando termine el impacto del huracán  y se pueden concentrar en los siguientes rubros: 1) reparación de la infraestructura de caminos, de comunicaciones, de energía y otros servicios públicos como agua potable, para lo cual hay que contar con maquinaria pesada, plantas móviles de energía eléctrica y teléfonos satelitales 2) abasto de alimentos y artículos de primera necesidad, como por ejemplo, pañales, toallas sanitarias, ropa, alimento para mascotas, etc. 3) albergues y cocinas comunitarias para atender a la población afectada, pero también a los elementos del ejército, Cruz Roja y otras brigadas que acuden a brindar ayuda. 4) seguridad para evitar el saqueo y robo tanto en grandes almacenes, bancos y casas habitación y 5) atención a la salud mediante módulos que proporcionen atención de primer nivel: curaciones de heridas, medicamentos para infecciones del sistema digestivo y vías respiratorias, por ser lo más común, pero también fumigar para evitar epidemias de dengue, e incluso llevar vacunas, para la influenza, tétano y otras.

En la anticipación, el éxito depende de cuánto se logre ubicar la ayuda necesaria a puntos estratégicos cercanos a la zona del desastre, a fin de que, una vez que concluya el impacto del meteoro, la ayuda llegue lo más pronto posible.

Adicionalmente, el presidente de la república debe nombrar una Coordinación Operativa que estaría integrada por funcionarios de los tres órdenes de gobierno, incluyendo a la Secretaría de la Defensa Nacional y Marina, misma que se trasladaría a uno de estos puntos estratégicos, lo más cerca posible de la zona de desastre, pero que cuente con infraestructura de comunicaciones funcionando, con el objetivo de montar un Centro de Operaciones, para desde ahí coordinar la ejecución del plan de ayuda. Dicha Coordinación tiene que realizar recorridos constantes por toda la zona de desastre, para tener una visión objetiva y precisa y con esta información ajustar prioridades en el plan de ayuda.

DURANTE mientras la zona de esta siendo golpeada por el huracán, hay que monitorear la evolución del fenómeno meteorológico desde los centros de estudios y, paralelamente, realizar trabajo de gabinete para planear la ejecución del plan de ayuda, pero además, hay que empezar a diseñar el plan de reconstrucción, el cual deberá de considerar previsiones para que las nuevas edificaciones sean resilentes en relación a la ocurrencia de huracanes similares u otro tipo de desastres naturales.  También hay que elaborar, con creatividad e innovación, el plan de reactivación económica, que debe de incluir apoyos económicos y estímulos fiscales y, de manera inmediata, una “tregua fiscal”, es decir, cancelar las obligaciones de presentación de declaraciones y trámites similares que impliquen sanciones por no presentarse en la fecha establecida por la normatividad.

DESPUÉS cuando existan condiciones para circular, lo primero es la seguridad, por lo que hay que implementar patrullajes por toda la zona e incluso establecer perímetros en los grandes almacenes que contienen artículos de mucho valor, como SAMS y Liverpool, entre otros. Lo mismo se requiere en bancos con cajeros automáticos.  Luego hay que montar albergues adicionales y cocinas comunitarias, ya que siempre hay gente que ya no puede estar en su casa porque se inundó, perdió todo lo que tenía o no se siente segura allí. Los albergues también pueden funcionar como centros de información, empezando por elaborar una lista de las personas resguardadas y otra lista de familiares o amistades que quedaron de llegar a ese albergue y no llegaron. De manera inmediata, hay que establecer puntos de distribución de despensas, agua y otros artículos para las personas que no están en albergues, así como los módulos de salud para evitar que se propaguen enfermedades.

Paralelamente, rehabilitar caminos e instalaciones de energía eléctrica e informar de las vías de acceso que ya estén funcionando. Al estar despejadas las vías de acceso a la zona de desastre, empezará a llegar ayuda humanitaria de todas partes, por lo que hay que establecer puntos de recepción de la ayuda para  poder administrar de manera eficiente la distribución, con el objetivo de que a todos les llegue la ayuda lo más pronto posible y se mantenga el flujo hasta que ya no sea necesario. La Coordinación Operativa debe de garantizar que el reparto de la ayuda sea equitativo.

Hay organizaciones como la Cruz Roja que tienen mucha experiencia y hasta protocolos para llevar ayuda humanitaria a población afectada por desastres naturales, a este tipo de organizaciones,  hay que dejarlas trabajar para no entorpecer sus procedimientos.

Pasado el momento crítico hay que realizar una reunión de gabinete legal y ampliado “in situ”. Esta acción es muy importante, primero porque manda el mensaje de que hay liderazgo y que la atención a la población afectada es la mayor prioridad nacional. Luego deja en claro que es un gobierno cercano a la gente y que hay empatía con las calamidades que está sufriendo la población.

El resultado de esta reunión debe concretarse en compromisos concretos en cada uno de los 5 rubros que señalé anteriormente, pero además, debe incluir anuncios sobre los avances de los planes de reconstrucción y reactivación, haciendo énfasis en el empleo, porque el desastre natural le arrebata a miles de personas su fuente de ingresos y además le ocasiona la pérdida de su patrimonio, por lo que hay que diseñar una política pública para atender esta situación.

La reunión de gabinete legal y ampliado debe dejar un responsable de nivel federal y uno de nivel estatal que se encarguen de ejecutar cada uno de los acuerdos y compromisos establecidos en dicha reunión y de tomar las decisiones, sin burocratismos, en los caso que haya que hacer ajustes.

Haciendo una reflexión autocrítica, no sé si este documento se podrá considerar como un manual, pero de  lo que sí estoy seguro, es que aporta las líneas de acción fundamentales para reducir las calamidades que inevitablemente tendrá que enfrentar la población afectada. En términos coloquiales, si yo fuera presidente es lo que haría. Espero sea de utilidad.

Antonio.faz2018@gmail.com