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Raymundo Ibáñez del Castillo.    periodismotrascendente2025@gmail.com

“Malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan”: Benito Juárez.

El descalabro político- electoral para la narcopolítica y el narco partido del autodenominado Movimiento de Rgeneración, o mejor dicho, de Degeneración Nacional, al perder, vergonzosamente, precisamente cuando se ufanaban de que estaban en la cima del poder, todas las 16 diputaciones de mayoría relativa, más las que se sumen de las nueve de representación proporcional, para la renovación de la cámara de diputados de Coahuila, que entrara en funciones el 1o. de enero de 2027, ha cimbrado las estructuras del exacerbado autoritarismo totalitario para la imposición de la maldita dictadura comunista en México, con Claudia Sheinbaum Pardo, a la cabeza.

Perder el “carro completo”, como coloquialmente se le llama a lo ocurrido en las elecciones del domingo 7 de junio en el estado norteño de Coahuila, sería imperdonable para cualquier partido político y más aún para la coalición Morena-P.T., no porque sean los mejores, sino porque se sienten iluminados, los plus, ultra, Mega en la política electoral y que tienen a Dios de las orejas.

La pérdida total de las 16 diputaciones uninominales de igual número de distritos electorales locales, para la renovación de la Cámara de Diputados, integrada por un total de 25 diputados, es tan solo una “probadita” de la contundente respuesta del electorado mexicano y, específicamente, de la ciudadanía coahuilense, que el domingo 7 de junio, precisamente en el “Día de la Libertad de Expresión, expresó su libertad en las urnas, al salir a votar libremente y le dio el triunfo a los candidatos de la Alianza Ciudadana por la Seguridad, integrada por el PRI y la Unidad Democrática de Coahuila (UDC), por cierto, ocho mujeres y ocho hombres.

El revés politico-electoral, que todavía no acepta del todo la “mafia en el poder”, encabezada por la heredera del exacerbado autoritarismo totalitario para la imposición de la maldita dictadura comunista en México, Claudia Sheinbaum Pardo y, secundada por la principal ex operadora de los programas “del malestar”, desde el período dictatorial de Andrés Manuel López Obrador y hasta hace poco tiempo, como es la ahora convertida en dirigente nacional de eso que ni es movimiento, tampoco de regeneración y menos naciona (Morena) Ariadna Montiel, es tan solo el principio del fin.

La vergonzosa derrota política- electoral del morena- PT y por lo consiguiente de la cuatrote (4t), frente al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que, desgraciadamente, para el país y más de 133 millones de mexicanos, fue el que engendró a la “mafia en el poder”, la pérdida de 16 diputaciones de igual número de distritos electorales locales, que son el total de los de los uninominales en Coahuila, pudiera repetirse en elecciones a corto y mediano plazo, en otras partes del país, donde el electorado ha hecho conciencia del peligro que representa la narcopolítica, el narcopartido y el narco gobierno.

Lo mismo pudiera ocurrir en las próximas elecciones intermedias como serán las del próximo año, 2027, porque no las tienen todas consigo y menos cuando se les está cayendo el teatro porque el principal soporte financiero y operativo es el narcoterrorismo, al que le han cedido más poder económico del pactado, a cambio del financiamiento de las campañas políticas electorales que los llevó al poder de la Presidencia de la República, en el 2018, primero con Andrés Manuel López Obrador, después de tres intentos e igual número de campañas, financiadas por los cárteles del narcotráfico, reconocidos como organizaciones internacionales narcoterroristas, por el gobierno de los Estados Unidos de Donald Trump y; luego, en 2024, con Claudia Sheinbaum Pardo, en iguales o peores circunstancias.

Por lo pronto, está claro que los electores de Coahuila, han dado el ejemplo y la muestra de cómo se hace valer la voluntad ciudadana en las urnas y le dieron la confianza y el triunfo a la fórmula PRI-UDC, con más de 684 mil votos, que representan el 55% de la votación total emitida, en contraste con la coalición conformada por Morena y el Partido del Trabajo (P.T.), que con aproximadamente 325 mil sufragios, menos de la mitad de los logrados por sus oponentes, alcanzaron el segundo lugar, con apenas el 26.20% del total de la votación.

Y del Partido Acción Nacional y el Movimiento Ciudadano (M.C) en Coahuila,; ni qué decir, porque no lograron superar ni siquiera el 6% de la votación y eso los llevará a perder el registro estatal.

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