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La simulación

José Antonio Hernández Fraguas

Empezó el proceso para definir quién será el candidato o candidata de MORENA y aliados para la presidencia de la república, y empezó, a partir de la instrucción que dio el único que puede darla, después de reunir a las “corcholatas” y dictar el método y el mecanismo que habría que cumplir para que se mantenga la unidad y se garantice la  continuidad de lo que han dado por llamar la “cuarta transformación”.

Justifican ese proceso -absolutamente ilegal-, simulando que lo que resultará es la elección de quien será el coordinador de la defensa de un proyecto personalísimo y transexenal, pero que después será convertido o convertida en quien encabece la candidatura para suceder a AMLO en el próximo proceso electoral de 2024. En realidad, se trata de una precampaña anticipada que busca obtener ventaja desleal para el movimiento oficialista y que se continúe con las actividades contrarias a la ley que han venido desarrollándose, durante varios meses, para promover y posicionar el nombre de quien, ya se sabe, sea la ganadora o el ganador de la encuesta, repartiendo premios de consolación para los que no resulten ganadores y tengan que conformarse con algún cargo previamente comprometido y con ello evitar cualquier indisciplina o inconformidad que ponga en riesgo la unidad.

Y el INE, por medio de su comisión de quejas, dicta unas medidas cautelares, que definen los términos en que se puede realizar ese proceso, pero que termina avalándolo, como si no vieran la cantidad de bardas, anuncios espectaculares y eventos de promoción personal, con el uso de recursos oficiales y en franca y abierta violación a la Constitución y a la ley, cerrando los ojos ante una clara simulación. Pero habrá que ver cómo resuelve al final el fondo del asunto y también, como resuelve el TEPJF las impugnaciones presentadas por Movimiento Ciudadano y por el PRD.

Pero lo interesante es ver que esas reglas dictadas desde la presidencia ya generaron posibles conflictos entre los aspirantes, pues parece que aún no han sido totalmente convencidos de que será un proceso limpio y democrático y que no se ha emparejado el piso para que todos participen en condiciones de igualdad y de equidad:

Claudia Sheinbaum ya se mostró intolerante y enojada al reclamar que a su llegada a un evento le gritaron pidiendo piso parejo y acusó a los seguidores de Marcelo y de Monreal de ser quienes la increparon, diciendo claramente que ya está cansada de no ser respetada, “a donde voy siempre se me respeta”, dijo amenazante al gobernador de Sonora y, luego se despidió de la jefatura de gobierno con una concentración que claramente fue organizada con recursos públicos.

Marcelo Ebrard impuso sus tiempos y sus propuestas, al ser el primero en renunciar a su cargo como canciller y al ser el primero que se registró, pero sin ceder en su insistencia de condiciones iguales para todos y de que la encuesta se realice con una sola pregunta, a través de una boleta con los nombres de los seis aspirantes y que sea depositada en una urna, vigilado el proceso por todos, o sea, que no confía plenamente en lo que pueda pasar.

Adán Augusto López, después de separarse de la Secretaría de Gobernación se despide del presidente con una carta que pareció cursi y sentimental, pensando, tal vez, que con eso ganará la voluntad presidencial para ser el elegido como candidato. No se presentó personalmente a solicitar su registro, lo hizo por medio de un representante y no aceptó los 5 millones de pesos que la dirigencia de MORENA ofreció dar a cada uno de sus aspirantes, diciendo que prefería que se donaran a dos municipios pobres del país, como si no supiera que eso no es posible por ley y como si no tuviera un buen asesor jurídico.

Ricardo Monreal se despide en el senado con mariachi y con un frío respaldo de sus compañeros senadores, pero aceptando todo sin discutir, pues confirma que prefiere no ser nada antes que contrariar al presidente. Parece que desconoce que, si se define por la autoridad que este proceso es un acto anticipado de precampaña no podrá ni participar para la selección de la candidatura para jefe de gobierno de la CDMX, pues la ley no permite participar en dos procesos distintos a la vez.

Fernández Noroña, parece más congruente, pues reconoce que es muy difícil recorrer el país sin apoyo y sin condiciones equitativas para hacerlo y posicionarse para la encuesta, aunque tenga claro que no tendrá ninguna posibilidad de ganarla.

Y Manuel Velasco, jugando a quien sabe qué, pues ni él ni el partido Verde figuran en el ánimo de la ciudadanía, pero quizá sea valioso para legitimar la decisión que se tome finalmente.

Así empezó esta gran simulación y poco falta para ver el desenlace de lo que pueda ser, efectivamente, la unidad y aceptación disciplinada de una decisión ya tomada o la ruptura que puede cambiar el rumbo de lo que pase en 2024.

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