Melinda SZABADOS-BÁNYAI
JÁSZFÉNYSZARU, HUNGRÍA.- Sí tuvieras una bola de cristal ¿te atreverías a ver que es lo que te reserva el 2026? Una pregunta a la que yo en este momento no puedo responder. A veces me gustaría saber lo que vendrá, pero otras veces pienso que es mejor no saberlo, solo espero que el 2026 traiga respuestas, más momentos felices, logros pero sobre todo salud.
Como muchas personas en este época del año me propongo hacer muchas cosas en el año nuevo. Es fundamental dedicarme tiempo, y es necesario poder reconectarme conmigo misma. Me encantaría redescubrir mi fuente de optimismo y alegría. Por un lado son las cosas que necesitan un cambio y por otro lado están las que necesitan ser reforzadas. La lectura, los buenos libros me acompañaron este año y espero seguir leyendo en el próximo año también. Son muchos los libros que me interesan y me llena de gozo haber podido redescubrir la alegría de leer, aunque a veces fue un reto sobre todo por las noches, pero un buen libro logra mantenerte despierta.
Empecé a dar pasos en un camino nada fácil, en marzo decidí emprender mi negocio de dar clases personalizadas, fue mucho papeleo, confusiones, dificultades pero estoy bien en este momento, ya tengo los suficientes alumnos como para proporcionarme una sensación de satisfacción profesional. Hay que prepararme para cada clase y ese tiempo dedicado me alegra, puedo hacer lo que me gusta mientras la casa se envuelve en silencio y todos se duermen. Este horario al revés, prepararme por las noches y dar clases por las tardes, a veces me presenta un desafío, pero las personas pueden venir por las tardes así que debo encontrar la mejor manera de estar a tope mental, enfocada en todo. Cuando das una clase de una lengua extranjera es fundamental estar enfocada y presente ciento por ciento. Se requiere una actitud activa y positiva y sobre todo mucha paciencia.
Lo que sigo añorando es tener más paciencia con las niñas y con todo lo que implica ser mamá. No disfruto plenamente este papel de ser madre porque las dificultades sobrepasan las alegrías. Sería necesario darle la vuelta a la tortilla pero aún no se como…
Me faltan las amigas de verdad, las amistades, salir juntas y pasar tiempo juntas. No sé que es lo que el 2026 tiene reservado para mí: pero espero tener salud, espero que mi familia tenga salud, espero poder encontrar una modalidad para tener más paciencia, deseo obtener por fin el carnet de conducir y espero encontrar una amiga que viva cerca y con quién pueda disfrutar una taza de café de vez en cuando.
¡Que el 2026 les traiga todo lo que desean! Sueños cumplidos, amor, salud, bendiciones les manda de esta parte del mundo, que aunque estemos lejos geográficamente les deseo lo mejor de todo y los siento cerca de mi alma.

*Master en escritura creativa, amante de la literatura, teatro y música. Madre de dos hijas.
szabadosbanyaimelinda@gmail.com








