Compartir
  • Por MARIUMA MUNIRA VADILLO BRAVO

La lucha ciudadana que pugnaba por lograr una menstruación digna en nuestro país ha dado resultados, esta exigencia ciudadana respaldada por diversos colectivos lograron colocar en la agenda pública nacional la eliminación de lo que consideraba un impuesto discriminatorio que representaba la tasa del 16% de IVA en los productos de gestión menstrual.

Tras más de un año de gestionar la menstruación digna, los diversos colectivos lograron que diferentes grupos parlamentarios y el Ejecutivo Federal presentaran y respaldaran esta iniciativa en el Paquete Económico 2022, con ello la propuesta de establecer una tasa del 0% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a la enajenación de productos de gestión menstrual —toallas, tampones y copas menstruales—, beneficiando con ello así a todas las mujeres, niñas, adolescentes y personas menstruantes en el país, sobre todo, a aquellas de menos ingresos.

El dictamen aprobado de la iniciativa que se presentó, señala sobre este tema: “El gravar los productos que atienden la menstruación significa que este impuesto tiene una incidencia económica en las mujeres. Este impuesto afecta más a las mujeres en situación de pobreza porque no pueden comprar los productos mencionados ante la falta de recursos, derivado del traslado del impuesto que efectúa el enajenante, con los consiguientes efectos negativos en su higiene y riesgos de salud”.

En nuestro país más de 43 millones de mujeres, niñas y adolescentes — entre 15 y 50 años — tienen la menstruación; según datos oficiales, cuatro de cada diez viven en una situación de pobreza multidimensional, para ellas tener la regla cada mes representa un obstáculo que acrecienta las desigualdades con sus pares varones. De acuerdo con la asociación Fundar, a las niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes les implica un gasto promedio anual de alrededor de 720 pesos en toallas sanitarias, esto equivale a 28 mil pesos a lo largo de su vida que en los hogares más pobres se traduce en destinar el 1,2% de su ingreso, comparado con el 0,2% que gastan las personas con mayor ingreso.
Este impuesto a los productos de gestión menstrual le significa a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 3 mil 400 millones de pesos, que a partir del 1 de enero de 2022 dejarán de percibir.

Como parte de la búsqueda de una Menstruación Digna en México, en la discusión de la miscelánea fiscal para el año 2022 se consiguió que el pasado 21 de octubre la Cámara de Diputados aprobara la eliminación de la tasa de 16% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en todos los productos para la gestión menstrual dejándola en una tasa del 0%, posteriormente, unos días después, el miércoles 27 el Senado de la República se sumó a esta determinación, ahora, sólo falta que el Ejecutivo publique la reforma en el Diario Oficial de la Federación.

Con este logro se da un paso importante en materia de derechos humanos; cuando las mujeres no pueden acceder a instalaciones de baño seguras, así como a medios eficaces en el manejo de la higiene menstrual, no pueden manejar su menstruación con plenitud. La desigualdad de género, la pobreza extrema, las crisis humanitarias y las tradiciones nocivas pueden tornar la menstruación en una etapa de estigma y privaciones, llegando en los extremos a socavar el disfrute de los derechos humanos fundamentales, como son: La integridad personal, la igualdad y a una buena calidad de vida.

El hecho que se elimine este impuesto es un gran paso, aunque falta mucha tarea por realizar, el acceder a una menstruación integral también pasa por contar con la infraestructura adecuada. Según un estudio de Unicef, sólo un 62% de los planteles educativos en México dispone de agua todos los días de la semana, el 19% carece de inodoros suficientes para los estudiantes y el 58% no cuenta con agua potable. Sumado a esto, sólo el 40% de los baños escolares cuenta con condiciones adecuadas de limpieza y seguridad.

También es necesario seguir impulsando el acceso gratuito a productos de gestión menstrual en planteles educativos de tipo básico y medio superior para niñas, adolescentes y otras personas menstruantes, sobre todo, las que cuentan con una población de menores recursos económicos, reformando la Ley General de Educación, en materia de salud y gestión menstrual; del mismo modo, garantizar una menstruación plena a las personas en reclusión y en situación de calle; lograr que en las entidades federativas puedan aprobar la gratuidad.

La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira

Compartir