- Por MARIUMA MUNIRA VADILLO BRAVO
La pandemia SARS-CoV-2 ha puesto en evidencia las desigualdades socioeconómicas y de acceso a los servicios de salud, a medida que va pasando el tiempo, se transforma también en una crisis de protección social y respeto de los derechos humanos, enfrentando a los grupos más vulnerables de la población a riesgos y adversidades más graves de los que ya venían padeciendo.
Uno de estos grupos vulnerables, que están padeciendo las consecuencias directas de la COVID-19 sin duda alguna son los adultos mayores, ya que por condiciones de edad tienen más probabilidades de presentar síntomas graves, un agravamiento del cuadro clínico y fallecer; aunado a ello los adultos mayores están sufriendo consecuencias directas de la pandemia en su calidad de vida y están enfrentando desafíos respecto del cumplimiento de sus derechos humanos.
La letalidad por COVID-19 en México entre personas mayores de 75 años es mayor a un 40%, cuando a nivel nacional el promedio en personas menores a ese rango de edad es de 24.9%, de acuerdo con un estudio de la Secretaría de Salud sobre el comportamiento del virus SARS-CoV-2 en la población de 60 años y más.
Ante este contexto de pandemia y de crisis sanitaria, la importancia de la protección de los derechos de las personas mayores es primordial, debemos asegurarles su derecho a la salud, sin discriminación por edad, el derecho no sólo a la vida, sino el derecho a vivir con dignidad en la vejez. Este gran desafío que pretende combatir la desigualdad, es un reto enorme en esta etapa de la pandemia, por ello los derechos humanos deben convertirse en la base de acción de nuestros gobiernos.
Debemos reconocer dentro de este entorno de pandemia que en todo nuestro Istmo de Tehuantepec, no existe un solo hogar para adultos mayores, por lo que la mayoría vive en casas familiares, sin embargo, es una realidad que muchos otros viven solos, por la migración de sus hijos en busca de mejores oportunidades de vida o simplemente por el abandono de sus familiares.
El Gobierno Federal del presidente Andrés Manuel López Obrador así lo ha entendido, su preocupación siempre por los más pobres y desprotegidos, por los sectores más excluidos y vulnerables ha estado presente en sus políticas públicas y programas de gobierno.
En el tema de la vacunación del COVID-19 se ha fijado una prioridad y lo ha dicho, son los que están en la primera línea de batalla contra la enfermedad y los adultos mayores, ha entendido que la sanidad no es selectiva y la dirige bien a los más vulnerables, y en nuestro estado de Oaxaca nos adelantó que ya se compraron 140 millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 para proteger a la población.
El presidente en la presentación del Plan Nacional de Vacunación contra la COVID-19 a personas adultas mayores dijo: “A partir del 15 de febrero comenzará la aplicación a este sector con 870 mil dosis de la farmacéutica AstraZeneca que arribaron a México provenientes de la India en la madrugada de este domingo”.
“En esta primera entrega se incluye a todos los estados. Se tomó la decisión también de iniciar en los municipios más alejados, marginados, con la población más pobre del país. Estamos iniciando en 330 municipios del país con esas características. Se va a vacunar a todos los adultos mayores de esos municipios. La próxima entrega incluye a otros municipios también de las 32 entidades federativas hasta que se vacune a todos los adultos mayores, más de 15 millones de adultos mayores de 60 años”, explicó.
La meta, dijo el mandatario, es que en abril estén vacunados 15 millones 717 mil 170 adultos mayores de 60 años, y se da preferencia porque al vacunar a todos los adultos mayores del país garantizamos una disminución en fallecimientos por COVID del 80 por ciento”, remarcó.
En esta misma reunión, desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, nuestro paisano, el oaxaqueño y director general del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez Pineda, reportó el despliegue de 25 rutas con 579 mil 590 dosis, de las 870 mil, a diferentes puntos de la República en ocho aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana.
Enhorabuena por el inicio del Plan Nacional de Vacunación contra COVID-19 a personas adultas mayores, con ello empezamos a ver cómo todas las acciones sobre la pandemia se empiezan a guiar por los estándares de derechos humanos, y nos estamos dando la oportunidad para construir una sociedad más inclusiva, equitativa y amigable, que fomente el envejecimiento saludable, los derechos y la dignidad de las personas mayores.
La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira







