Por MARIUMA MUNIRA VADILLO BRAVO
Despertamos y se nos permitió iniciar un nuevo año, con fe y esperanza que este 2021 sea mejor que el año pasado. Nos preparamos con nuevos propósitos, en general ser mejores en todo; con muchos buenos deseos e ilusiones en el porvenir, después de lo vivido el 2020, año que marcó a la humanidad con una pandemia mundial que casi le arranca la fe, la esperanza y la fortaleza.
El virus sigue aquí y se resiste a ceder, nos ha ido consumiendo con sus efectos mortales y ha hecho tambalear a las naciones del mundo, al mostrar sus deficiencias estructurales en el sector salud, en la economía y en sus sociedades.
Es de lamentar que ni con todo lo que esta enfermedad nos ha enseñado, con todas sus complicaciones para enfrentarla, el miedo que nos ha transmitido y la sombra de muerte que va dejando, a la fecha a nivel mundial con 1,831,412 fallecidos, y en nuestro país más de 126,507 muertes; mostrándonos lo vulnerables que somos, pese a suponer que habíamos aprendido a valorar lo que verdaderamente importa, seguimos inmersos y empeñados en seguir en las calles, en muchos casos sin cubrebocas y en muchos otros realizando actividades no esenciales, al arrancar el proceso de vacunación contra la COVID-19.
Los mexicanos no tenemos la menor duda que el personal del sector salud, médicos, enfermeras, camilleros, personal de intendencia y todos los trabajadores que han estado al pie del cañón en la primera línea de batalla, salvando la vida de los mexicanos de la COVID-19, se han ganado ineludiblemente el derecho a ser ellos quienes reciban las primeras dosis de las vacunas y no los directivos o familiares de estos.
La vacunación apenas ha iniciado con 50 mil dosis recibidas en el país a la fecha, y ya sacamos el cobre, como coloquialmente se dice, iniciando el año con protestas del sector salud, por un supuesto influyentismo al aplicar la vacuna, solicitando el apoyo de las autoridades para que se castigue a los directivos de hospitales que hagan mal uso de la vacuna.
De acuerdo a datos de Amnistía Internacional, México es el país con más muertes en el personal del sector salud por la COVID-19 en Latinoamérica, con más de 1,320 muertes de médicos, al mes de agosto. De acuerdo a datos de la Secretaría de Salud, uno de cada cinco médicos en México contrajo Covid-19 en 2020.
Durante este mes de enero se esperan recibir 1.4 millones de dosis de la farmacéutica Pfizer, que llegarán en varias tandas, para ser aplicadas, primeramente, al personal del sector salud, y desde esta ventana hacemos un llamado a nuestras autoridades, para que sea ordenado y transparente el plan de vacunación diseñado para salvar la vida de los mexicanos.
La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira








