- POR MARIUMA MUNIRA VADILLO BRAVO.
El mundo entero tiene nuevos desafíos y la mirada Global debe centrarse en ellos, aun y que la emergencia sanitaria de la pandemia continúe, es momento de mirar más allá de ella, pues al parecer ha detenido al mundo por más de dos años; los nuevos desafíos ya están presentes cual virus también, y si no se atacan pudieran convertirse al igual que el coronavirus en enfermedades endémicas.
El pasado 21 de enero fueron presentados por el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas António Guterres ante el pleno de la Asamblea General de la Organización, las prioridades de su agenda de trabajo para 2022, para abordar lo que el determinó como los “cinco alarmantes incendios globales que requieren la movilización completa de todos los países”.
La pandemia por Covid-19, el sistema financiero, la crisis climática, la falta de regulación del ciberespacio y los conflictos violentos son los problemas más críticos de la humanidad en este momento, y todos evidencian el fracaso de la gobernanza global, afirma el Secretario General de la ONU, António Guterres, al exponer las prioridades de la agenda para este año 2022.
Ante estos nuevos desafíos, advirtió el Secretario General de la ONU que “el Covid-19 sigue trastornando vidas, planes y esperanzas. La única certeza es más incertidumbre. Mientras tanto, las desigualdades crecen. La inflación está aumentando. La crisis climática, la contaminación y la pérdida de biodiversidad continúan. Nos enfrentamos a un caldero de inestabilidad política y feroces conflictos. La desconfianza entre las potencias mundiales está alcanzando un punto álgido. Y la supercarretera de la información se atasca de odios y mentiras, dando oxígeno a los peores impulsos de la humanidad”.
Al describir los nuevos desafíos, se señaló que la pandemia sigue siendo el primer desafío a atender, alertando de la posibilidad de que la variante del coronavirus que siga a Ómicron puede ser peor y reiterando la urgencia de detener los contagios sin valerse de este objetivo para socavar los derechos humanos.
Tras resaltar la eficacia de las vacunas contra el coronavirus, denunció, una vez más, la desigualdad de acceso a la inmunización debido al acaparamiento de los países ricos. Destacó que, al ritmo actual, África no alcanzará la cobertura marcada por la estrategia de la Organización
Mundial de la Salud para controlar la pandemia, del 70% de la población de todos los países para mediados de este año.
En segunda posición de los desafíos prioritarios, el secretario general de la ONU colocó al Sistema financiero, cuya imperiosa necesidad consiste en reformar un sistema financiero global «moralmente corrupto, que favorece a los ricos y castiga a los pobres», pese a que una de sus funciones principales es asegurar la estabilidad, apoyando a las economías durante los impactos financieros.
Citó la inflación récord, las alzas de precio de la energía y las altas tasas de interés «de extorsión» como factores de alto riesgo para los más pobres y vulnerables, y aseveró que la inequidad entre los países industrializados y en desarrollo es una receta para la inestabilidad, la crisis y la migración.
En orden de prioridades como tercer problemática a atender señaló el tema de la Crisis climática y la batalla por mantener viva la meta de calentamiento del planeta en 1,5º grados Celsius para fin de siglo. Es la tercera gran emergencia y se ganará o perderá en esta década, cuando ya la Tierra ha alcanzado temperaturas 1,2º por encima de los niveles preindustriales.
El titular de la ONU habló de los golpes devastadores, debidos al cambio climático, que en 2020 obligaron a 30 millones de personas a huir de sus hogares, una cantidad tres veces mayor que las guerras y la violencia. «Los números no mienten, necesitamos reducir un 45% las emisiones globales para 2030 si queremos llegar a la neutralidad del carbono a mediados de siglo», puntualizó, recalcando la catástrofe que habrá si no se logra.
En cuarto lugar presentó el desafío que tiene que ver con el Ciberespacio, campo en el que prácticamente no existe gobernanza mundial: La tecnología.
El secretario General de la ONU consideró que la humanidad debe estar en el centro de la tecnología y que ésta no debe usar a las personas, sino a la inversa, ésta debería ser una herramienta benéfica para todos.
Se dijo también sobre los riesgos que corren las personas al acceder al ciberespacio, como son el uso indebido de datos, la información incorrecta y los delitos cibernéticos, que se multiplican aceleradamente.
Como una quinta problemática a atender son los Conflictos violentos, lograr la paz en el mundo es la otra gran emergencia en un momento en el que la humanidad encara el número más alto de conflictos violentos desde la formación de la ONU en 1945, año en que terminó la Segunda Guerra Mundial. «La existencia de armas nucleares (Ahora el número de ojivas nucleares supera las 13,000 unidades); el nivel más alto en décadas. Los derechos humanos y el estado de derecho se encuentran bajo ataque. El populismo, el innatismo, la supremacía blanca y otras formas de racismo y extremismo, están envenenando la cohesión social y las instituciones en todas partes. El retroceso de los derechos humanos, especialmente los derechos de las mujeres y las niñas, continúa».
Finalmente el Secretario General António Guterres estableció: “Para evitar el caos en el mundo, es imperioso gestionar las divisiones geopolíticas. Necesitamos maximizar las áreas de cooperación al tiempo que establecemos mecanismos sólidos para evitar una escalada”.
- La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira








