- POR MARIUMA MUNIRA VADILLO BRAVO.
La inflación que presentan varias naciones en el mundo, se ha convertido en un fenómeno en plena recuperación tras la crisis económica del coronavirus. Con el inicio de la pandemia, los confinamientos y la reducción de la movilidad que impuso, los precios de los energéticos se desplomaron. La reapertura económica fue tardía, complicada, aunado a los problemas de transporte marítimo y a la escasez de ciertos productos, impulsando el alza en los precios de los energéticos y alimentos.
Estos aumentos generalizados de precios en el mundo, así como las problemáticas en las cadenas globales de suministro están presionando las tasas de inflación de los países desde Asia hasta América.
La inflación es un proceso económico provocado por el desequilibrio existente entre la producción y la demanda; causa una subida continua de los precios de la mayor parte de los productos y servicios, y una pérdida del valor del dinero para poder adquirirlos o hacer uso de ellos.
Países como Estados Unidos, principal socio comercial de México, registró una inflación del 6,2% en el mes octubre, su mayor cifra en 30 años; Canadá el otro socio comercial importante de nuestro país alcanza un máximo de 4,7 su máximo en 18 años; en la zona euro la inflación se dispara a su máximo desde 1997 llegando a 4,10 a finales del mes de noviembre; Argentina la tercera economía más grande de Latinoamérica cerrará el año con una inflación que superará el 50%.
Nuestro país no es la excepción y la inflación no da tregua, los últimos datos del INEGI, revelan que al mes de noviembre la inflación se aceleró a 7,3% anual, pero en un mes avanzóa 1,14% la peor cifra en 20 años, mientras que el índice de precios de la Canasta de Consumo Mínimo – canasta básica- se elevó en 8,35% en el mes de noviembre del 2021. La inflación se ha acelerado más de lo esperado por analistas y muy por encima de los pronósticos del Banco de México que situaban el índice de precios en un 3%.
Estos aumentos en la canasta de consumo mínimo, al ser productos de primera necesidad, afectarán a las familias más vulnerables; serán las que más sufrirán esta escalada de precios y sentirán los efectos más duros en el aumento del costo de la vida, lo cual hace muy complicado para las familias que puedan no solamente completar los bienes que integran la canasta básica alimentaria, sino también realizar compras de bienes y servicios complementarios.
El alza en los precios de productos de consumo, sin duda alguna, impactarán en la economía de las personas, ya que los precios de la comida, gasolina, gas y energía eléctrica son los que lideran las subidas inflacionarias, por ejemplo, el incremento en las tarifas eléctricas, con un aumento mensual de 24,16%, debido a la conclusión del subsidio al programa de tarifas eléctricas de temporada de verano en once ciudades del país. Otros productos que tuvieron los mayores aumentos fueron las frutas y verduras, con una subida del 13,3%, el gas doméstico LP 23.97%, la tortilla de maíz 16.85%.
Las autoridades federales esperan que el final del 2021 y los primeros meses del 2022 sean difíciles para los consumidores, pues los costos no descenderán de forma mágica, así lo declaró el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), Ricardo Sheffield Padilla, indicando que no se espera que desciendan de manera mágica y enero se traduce en un mes complicado para los consumidores y negociantes.
El titular de la PROFECO señaló también que el alza en precios en nuestro país se ubica por debajo del promedio a nivel mundial, no obstante que la mayor parte de los productos en México, incluso, los de la canasta básica, se producen en otros países. De igual manera, expresó que el próximo año se van a implementar acciones para reducir el alza en los precios y hacer que la inflación pueda regresar al nivel que mantenía antes de la pandemia causada por la Covid-19.
El funcionario de la PROFECO resaltó que ante los abusos de los precios en algunos comercios y negocios, la dependencia se encarga de sancionar, sin embargo, agregó que también es responsabilidad del consumidor no acudir a comprar en estos espacios en donde venden más caro, que es recomendable buscar opciones que sean mejores para el bolsillo.
Como cada año, las familias mexicanas nos preocupamos por la cuesta de enero, pues ésta se hace presente en millones de hogares, especialmente por las presiones inflacionarias o el mal manejo de las finanzas personales, lo cual orilla a que las personas se vean impactadas en una economía cada vez más frágil, ante estos datos ya estamos advertidos y debemos prevenirnos, evitar la cuesta de enero desde este fin de año, hay que cuidar el aguinaldo, reducir o eliminar gastos innecesarios y/o cambiar por productos que sean más económicos y no dejarnos llevar por la temperada que invita a gastos superfluos, no contraer deudas y procurar ahorrar para enfrentar el inicio del 2022.
- La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira








