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La semana pasada me invitaron a la boda de la hija de un compañero de estudios en la carrera, lo cual le agradezco porque tuve la oportunidad de ver y compartir la mesa con amigos exaTec que viven en ciudades de otros estados como Monterrey, Tampico, Saltillo, Estado de México y Ciudad de México.
Los temas de conversación, además de recordar experiencias pasadas, el tema del agua de Monterrey, fue cómo ha avanzado el estado fallido y cómo, ahora, se paga piso en cualquier rincón del país, cada persona narró sus experiencias en sus comunidades.
Este tema, sin duda, es una herida abierta y los comentarios obligados entre un rector, profesores y profesionales reconocidos, es ¿Cómo hacer entender la verdad a todas las personas que votaron por ese cambio y siguen convencidos que es la mejor opción?, ¿Por qué los hechos no los cambian de opinión?, ¿Por qué alguien seguiría creyendo una idea falsa o inexacta a pesar de los hechos? , ¿Cómo entender esos comportamientos?, alguien comentó la frase de León Tolstoi.
“Los temas más difíciles se pueden explicar al hombre más lento de ingenio si no se ha formado ya  una idea de ellos; pero la cosa más simple no se le puede aclarar al hombre más inteligente, si está  firmemente persuadido de que ya sabe, sin sombra de duda lo que se le presenta”.
Los seres humanos, necesitan una visión del mundo para poder sobrevivir, cada persona tiene una percepción del mundo en base a sus experiencias vividas, creando su propia  “alucinación” de la realidad.
La mayoría de nosotros tenemos un modelo “razonablemente” de nuestra realidad del universo, pero si su modelo de realidad es diferente del mundo real, entonces  lucha por tomar acciones efectivas cada día para igualarlas.
Los humanos tienen un profundo deseo de pertenecer. “Los humanos somos animales de manada,  sociales, queremos vincularnos con los demás y ganarnos el respeto y la aprobación de  nuestros compañeros, tales inclinaciones son esenciales para nuestra supervivencia”, por eso a pesar de la evidencia, prefiero pertenecer a mi manada.
Una realidad que nunca se habla ni se escribe, muere con la persona que conoce lo que  realmente sucedió, la realidad sólo se puede recordar cuando se repite. Las personas también  repiten historias falsas cuando se quejan de ellas, ya que antes de poder criticar una historia, debe hacer  referencia a ella y eso termina repitiendo las historias que esperas que la gente olvide, pero, la gente  no puede olvidarlas, porque siguen hablando de ellas.
El lingüista y filósofo George Lakoff se refiere a esto como la Ley de recurrencia de Clear: El número de personas que creen que una idea aunque sea falsa, es directamente  proporcional al número de veces que se ha repetido.
Sé lo que podrías estar pensando. ¿Hablas en serio? ¿Se supone que debo dejar que se salgan con la suya?.
Déjenme ser claro, no digo que nunca sea útil señalar un error o criticar una mala idea. Pero tienes  que preguntarte: ¿Cuál es el objetivo?, ¿Por qué quieres criticar la información falsa en primer lugar?
Presumiblemente, quiere criticar la información falsa, porque piensa que el mundo mejoraría si la gente contraria cambiara  de opinión sobre algunos temas importantes.
Si el objetivo es cambiar de opinión, entoncde, no creo  que criticar a la otra parte sea el mejor enfoque.
Cuando estamos en el momento, olvidamos fácilmente que el objetivo es conectarnos con el otro  lado, colaborar con ellos, entablar amistad con ellos e integrarlos en nuestra comunidad. Estamos  tan concentrados en ganar que nos olvidamos de conectarnos. Es más fácil gastar su energía en criticar a las personas en lugar de trabajar con ellas.
El filósofo Alain de Botton sugiere que simplemente compartamos las comidas con quienes no están  de acuerdo con nosotros: “Sentarse a comer con un desconocido tiene el beneficio de aceptarlo un  poco. Los prejuicios y las luchas étnicas se alimentan de la abstracción, sin embargo una comida,  interrumpe nuestra capacidad para aferrarnos a las creencias diferentes por las que merecen ser agredidos; a pesar de todas las soluciones que  se han propuesto para aliviar el conflicto, hay pocas formas más efectivas de promover la  tolerancia entre contrarios, que invitarlos a comer juntos”.
Como dice Julia Galef  “La gente suele actuar como soldados más que como  exploradores. Los soldados están en el ataque y la defensa, buscando derrotar a las personas que  difieren de ellos. La victoria es la emoción operativa. Mientras los exploradores están tratando de trazar un mapa del terreno con otros. La curiosidad es la fuerza impulsora”.
Si desea que la gente adopte sus creencias, debe actuar más como un explorador y menos como un  soldado.
  • Espero sus comentarios sobre este tema,  le gustaría participar en un ejercicio de cambiar la toma de decisiones en favor o  qué temas les gustaría que se comenten, como siempre estoy a la orden, mi correo es julio.palau.ranz@gmail.com
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