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Armando EBOLI  ZAPATA*

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIS.- El tema energético es complicado en México, en teoría, México debería ser un país autosuficiente, con todo lo necesario para no depender de otros para su generación de energía, sin embargo, existe una dependencia brutal hacia Estados Unidos. México con más de 130 millones de habitantes no produce lo suficiente y gran parte de la electricidad depende del gas natural que se importa de Texas. El fracking o fracturación hidráulica es un método de extracción con altos costos económicos, ecológicos y sociales, que aparece como una opción viable para aumentar la extracción de petróleo y gas natural, pero que no en todo México se mira con buenos ojos por las varias razones, pero identifico tres a continuación.

La primera, la expropiación petrolera hecha por Lázaro Cárdenas en1938 es un mito fundacional del México moderno. Se narra como una demostración de soberanía nacional y Petróleos Mexicanos (PEMEX) es el resultado material de ese acontecimiento. PEMEX, pero también CFE y otras… no son sólo empresas paraestatales, si no símbolos de resistencia al imperialismo económico. Se ha convertido en un tema ideológico y desde entonces, ha sido difícil intervenir en estas empresas sin que aparezcan resistencias que pueden carecer de lógica y razón, pero nunca de corazón.

La segunda, el oportunismo electoral, antes el PRD, y hoy MORENA, se han autoproclamado a sí mismos como los defensores del legado de Lázaro Cárdenas. Cada vez que se tocaba el tema de permitir la cooperación con la iniciativa privada siempre se oponían, desde la oposición es fácil ser purista y decir no a todo. En el gobierno de Peña Nieto, en las negociaciones del Pacto por México, ya se hablaba del fracking con ayuda de la inversión privada como un asunto de Estado. Pero AMLO ganó la presidencia prometiendo “no al fracking”, pues era cosa de neoliberales. Por eso es curioso ver el cambio de opinión de la actual presidenta, se siente como si llegáramos 10 años tarde a algo que ya se había discutido.

La tercera, es nuestra eterna cruz, Estados Unidos. Nuestros vecinos pueden vender petróleo, gasolina o gas natural a precios mucho mas baratos de lo que a México le cuesta extraerlos, lo que nos hizo entrar en una zona de confort. La idea del ex presidente López Obrador, sobre lograr la autosuficiencia energética siempre fue la correcta, sólo que desactualizada, él no veía más allá de las gasolinas, cuando el punto flaco del país siempre fue el gas natural.

El cambio de opinión del gobierno morenista sobre el fracking, también es por Estados Unidos, en la presidencia de Trump, se ha vuelto un gobierno impredecible en el que ya no se puede confiar. Se ha vuelto creíble la que mañana pongan aranceles al gas natural sin explicación alguna, provocando un desastre, sobre todo, en el norte de México.

 

*Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y pasante de la maestría de Periodismo Político por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Interesado en relacionar arte con política. De gustos altermundistas pero acostumbrado a vivir en un mundo neoliberal.

exxebo@hotmail.com

 

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