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Alexandra MARTINEZ DE AGUILAR*

Hablar de los logros y aciertos de un gobernante siempre genera opiniones encontradas. Sin embargo, así como se señalan errores, también es importante reconocer lo positivo de cada gestión, aquello que muchas veces no se menciona o se minimiza. Este ejercicio fortalece nuestra participación en la vida pública y nos permite tener una visión más equilibrada.

En ese contexto, quiero compartir lo que he observado del mandato de Ray Chagoya, Presidente Municipal de Oaxaca de Juárez. A un año y dos meses de su gestión, es evidente su apuesta por una nueva forma de hacer política: más cercana, más humana y con una visión fresca que atiende los retos actuales sin perder de vista el futuro. Un presidente que busca ser “el vecino” servidor de la capital.

Destaca su disposición para escuchar y aprender. No gobierna desde el escritorio, sino recorriendo colonias, dialogando con comerciantes, artesanos y familias. Su administración representa un relevo generacional que se atreve a innovar, reconocer áreas de oportunidad y colocar a las personas en el centro de las decisiones.

En un contexto de desconfianza hacia la política, su juventud y apertura funcionan como puente para reconstruir la relación entre gobierno y ciudadanía, motivando a más jóvenes a involucrarse y demostrar que es posible hacer las cosas de manera distinta.

Gobernar no es un ejercicio en blanco y negro. Implica decisiones complejas, limitaciones presupuestales y la atención de problemáticas heredadas. Un trienio es insuficiente para transformar por completo una capital, pero sí permite sentar bases sólidas para el futuro.

Los resultados adversos no definen por sí solos a un mal gobernante. La capacidad de corregir el rumbo y aprender de los retos demuestra madurez y compromiso. Administrar una ciudad de más de 270 mil habitantes requiere carácter, sensibilidad y disposición permanente para escuchar.

Entre las acciones implementadas destacan los Tequios, Diálogos y Latidos Vecinales; el mejoramiento del alumbrado público; la rehabilitación de espacios; la reducción en delitos de alto impacto; el fortalecimiento policial; el incremento del parque vehicular y los operativos permanentes; así como la rehabilitación de vialidades y proyectos de movilidad en coordinación con el Gobierno del Estado. Acciones que impactan directamente en la vida cotidiana.

Los desafíos continúan. Oaxaca de Juárez es una ciudad viva y exigente. El llamado es a mantenerse informados y participar, entendiendo que construir una mejor ciudad es una tarea colectiva que requiere tiempo, constancia y esfuerzo compartido.

 

*Lic. en Ciencias Políticas interesada en aprender de todas y todos constantemente.

 

 

 

 

 

 

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