Jasmina HARTIANA*
Veo al mundo en este momento y digo ¡qué loco!, pero en realidad, no creo que lo sea o al parecer esta es la excusa -la locura- que utiliza el patriarcado en caída libre para apoderarse de todo lo que necesita. El nombre naranja del norte tiene una lengua mordaz y parece que algunos días olvida tomarse su medicamento, y arremete contra México o cualquiera que se le pare enfrente, y todo lo que hace parece ser conveniente a sus intereses.
Es bien sabido que “prestó” una suma considerable a nuestros vecinos del sur, los argentinos, y a mí, me parece más bien una transacción que oculta el deseo de apropiarse de los glaciares.
Y qué me dicen de lo que pasó en Venezuela: hizo una extracción efectiva del dictador en turno sin mover el sistema opresivo dentro y con la idea de vender el petróleo del país.
Hace unos días estaba muy enojada con Corina por seguir arrastrándose y poniéndose de tapete ante los deseos del delincuente naranja, pero vi un video de ella en el que explica que el petróleo de Venezuela hace tiempo que lo saquean los chinos, iranís y cuba. Que a ella no le importaba realmente quién saca ventaja de la situación o lo hacía por turnos, sino la condición de los ciudadanos. Ello me hizo llegar a la reflexión que ante los perversos deseos del patriarcado de sacar ventaja y ganancia de todo, nosotras las mujeres no podemos hacer mucho. De hecho, tenemos desventajas como la fuerza física, el control de la economía y el que se nos considera un objeto más en la transacción del sistema. Luego está Irán con sus protestas en donde las mujeres salen sin velo a las calles a exigir sus derechos y el régimen las manda a la horca.
¿Qué podemos hacer las mujeres? me pregunto a mí misma, ¿qué podemos hacer con una masculinidad que pretende agotarse los recursos y sin ellos no puede haber una concepción de casa o de hogar? ¿Qué hacemos con nuestro hartazgo?, ¿dónde lo escondemos para que las arcas de lo locos delincuentes sigan creciendo a costa de nuestro futuro como humanidad? O tal vez, ya se tarde para hacer algo.

- Soy fotógrafa y cuentista. Cuentos: Anabel, Miel con veneno, Imágenes que cuentan, Entretenimiento para Adultos, El Cerrajero, y la Chica del Tutu.
jazminahartiana@hotmail.com






