¡Duro, duro y a la cabeza…!
Luis miguel Urbiña Calvo
¡Ponemos atención o ponemos atención!, porque las lluvias gracias a ¡Dios! Están en el Norte, en el Centro y en el Sur del país, nos mojan, llenan los mantos freáticos, llenan los pozos, llenan las presas, las lagunas, llenan los ríos, los arroyos, llenan los mares, ojalá nos demos cuenta de que nos hace falta almacenar científicamente el agua para cuando haga falta…
Se caen los árboles por la lluvia o viento, pero hay que sembrar nuevos por nuestro bien, por nuestros hijos o por los hijos de nuestros hijos; sin omitir que, lo que más interesa es no tirar plásticos, objetos, cosas de uso doméstico y no doméstico en las calles, en los terrenos baldíos en los cestos que son para orgánicos e inorgánicos.
Hay que limpiar o desazolvar coladeras, destapar drenajes, separar residuos sólidos urbanos orgánicos e inorgánicos. Hay que prevenir la proliferación de moscos, moscas y zancudos para evitarnos enfermedades y, contagios de enfermedades.
También hay que evitar que, los caminos en las poblaciones estén tapados, para que corra el agua. Hay que evitar tirar bolsas de plástico o hule con o sin residuos sólidos urbanos en la calle o caminos. No hay que tirar objetos o cosas en los ríos, en los vados, debajo de los puentes, en los túneles.
Hay que evitar tirar solventes en las cañerías. Tenemos que, aprender a ser conscientes del gran daño que le estamos haciendo a la tierra, a la atmosfera. A estas alturas del 2024 no podemos darnos el lujo de contaminar mar, cielo, agua o tierra, ¡ya no!, nuestro tiempo y, nuestros tiempos ya nos reclaman, cuidados, precauciones, prevenciones, atenciones y previsiones.
Ya no estamos para echar a perder la tierra, el agua, el mar o el cielo, porque la reacción de la naturaleza es inmediata. ¡En verdad!, debemos ser más cuidadosos, porque si en nuestra colonia o calle llueve, se inunda, porque están tapadas las coladeras o drenajes. También se están saliendo los ríos de los cauces e inundando poblaciones y carreteras, se desgajan los cerros, lo que nos condiciona a cuidarnos. Los conductores de transporte público o privado deben ser más precavidos con la velocidad y el mantenimiento de sus vehículos para evitar accidentes y daños que lamentar.
Porque gracias a ¡Dios!, llegaron las aguas. Por cierto, ya viene la Guelaguetza 2024… ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva México!







