Por Pedro MIRANDA*
De entre las muchas cualidades que nosotros mismos como raza nos hemos autoimpuesto, está esa cualidad que llamamos humanidad, cualidad que muchas veces ocupamos sólo y sólo para sentirnos superiores a las demás especies o incluso, a otros seres humanos a los que consideramos inferiores por distintas causas como pueden ser el género, el color de piel, la geografía, el nivel socioeconómico Y por supuesto, la enfermedad o padecimientos crónicos que vamos adquiriendo a lo largo de nuestras vidas que siempre están expuestas a todos los factores o características mencionadas anteriormente.
Desde mi experiencia, que es el territorio que mejor conozco, he podido ver y experimentar durante mucho tiempo como es que esa falsa humanidad que celebramos, se ve muchas veces condicionada a factores como la normalidad, los grupos sociales a los que pertenecemos y una falsa superioridad.
Y digo falsa humanidad porque precisamente es eso, una falsedad pues en distintos momentos de nuestras vidas, entramos a este juego de las casillas, los cuadriculados, donde queremos siempre encajar, pertenecer ah, ser parte de… Como si siendo parte de, pudiéramos tener algún beneficio meramente humanitario o emocional, que por lo menos para mí es algo que verdaderamente vale la pena siempre bajo cualquier circunstancia.
Y estos cuadriculados, nos llevan también a una falsa normalidad donde las diferencias, suelen ser negadas o minimizadas.
¿Normal es una buena educación? ¿normal es un estatus social? ¿normal es una buena salud…?
¿Pero realmente sabemos qué es lo normal? ¿Podemos concebirnos nosotros como individuos dentro de la normalidad?
Me parece que lo normal es justamente la diferencia, lo individual. Porque cuando nos reconocemos como singulares, podemos darnos cuenta que cada persona tiene distintas características que nos vuelven únicos y por tanto invaluables.
Ahora, estando ya dentro de este periodo donde a través de muchos caminos pretendemos llegar a un estado superior de humanidad, me refiero a la Semana Santa, me ha parecido oportuno vincular la fecha con el arte que es mi territorio y también con uno de los padecimientos crónicos que ha sido una pandemia ya de varias décadas que vive la humanidad y a la cual no le hemos prestado quizás, la suficiente atención para poder controlarla.
El temor a lo desconocido. Es algo que ha marcado la historia de la humanidad y algo que sólo podemos combatir con educación.
Desde Visiones Periféricas, que es el nuevo territorio que habito, hago esta propuesta en colaboración con la artista plástica Thanya Goroz.
El arte como herramienta de educación, como estimulante, como un factor que puede incomodar y por tanto generar un cambio en nuestra sociedad que muchas veces por ignorancia se vuelve discriminadora.
Cinco acuarelas en coautoría que pretenden justamente ser incómodas para generar cuestionamientos, dudas y también una investigación sobre los temas que tocaremos en esta Semana Santa.
¡Agradecido siempre por los espacios que se van abriendo a partir de mis propuestas y mis colaboraciones!
Esperando siempre poder generar un cambio en todos los sentidos y en todas direcciones, iniciamos esta semana apelando a esa humanidad de la que tanto hablamos y de la que tan orgullosos nos sentimos como civilización.
*Pedro Miranda:
Oaxaca México 1982. Con 23 años de trayectoria dentro de las artes plásticas. Ha incursionado en la escultura, la cerámica, el diseño del textil y especialmente en la fotografía digital, fotografía análoga y procesos antiguos fotográficos. Actualmente coordina el proyecto Foto Diario en el contexto de la pandemia, proyecto apoyado por la fundación Alfredo Harp Helu Oaxaca. Éste proyecto es desarrollado por un grupo de artistas mexicanos con discapacidad que conforman el colectivo “No es igual.”
**Thanya Goroz:
De CDMX, pero radica en Oaxaca desde 1990. Estudiante del CEDART “Miguel Cabrera” Secundaria de Arte y Bachillerato en Artes Plásticas con la especialidad de pintura. Cursó en la escuela de Bellas Artes U.A.B.J.O. la Instructoría en Artes Plásticas con la especialidad en pintura al egresar se integra al programa de instructores comunitarios que coordina la Secretaría de Cultura del Estado, impartiendo cursos de Artes Plásticas a niños de comunidades de las 8 regiones del estado. Cuenta con más de 70 exposiciones colectivas, locales, nacionales e internacionales, en diferentes espacios.









