Laura JAYME*
REAL DEL MONTE HIDALGO, HGO.- La primavera florece en las latitudes de la música en México y desde Aguascalientes viene floreando la agrupación musical Sembrando. En palabras del ensamble, “nace desde la raíz del son jarocho -música tradicional del sur de Veracruz- y se expande hacia una exploración sonora contemporánea que dialoga con diversas geografías musicales”.
Asistí a varios formatos de espectáculo de Sembrando en Aguascalientes como el del Festival de las Calaveras donde llevan tres años consecutivos en la programación, y en el tradicional fandango en el patio de “Las Olas” acompañados de la Marea Fandanguera de Guadalajara, Jalisco. En ambas conformaciones puedo reconocer que, más que a un concierto, asistí a la celebración de la vida donde nos encuentra con el gozo y nos hermana con la comunidad de artistas locales que resisten al mercantilismo del arte, y la creación de una identidad fuera de la legitimación institucional. Por eso, ¡larga vida a Sembrando!

Para este marzo 2026, con alegría anuncian la presentación de su primer material discográfico titulado Labanda donde nos regalan temas originales con la riqueza de sones jarochos y otras palabras que alientan el alma a seguir la fiesta de la vida en comunidad.
La cita es el viernes 20 de marzo, en punto de las 18:00 horas, con acceso sin costo al Museo Espacio ubicado en Manuel Gómez Morin s/n, Antiguos Talleres de Ferrocarril en Aguascalientes. Siga las redes sociales de Sembrando en Facebook e Instagram para mantenerse al tanto de su gira internacional y las diversas dinámicas para fondear la divulgación de su nuevo material discográfico.
Ahora, es momento de presentarles a los integrantes de Sembrando para preguntarles sobre su música, comenzando por Gibrán Rodrigo Mejía Toriz, quien es la Jarana, voz y tarima:
Si bien, Sembrando nace del son jarocho, música tradicional del sur de Veracruz, como raíz viva, en Labanda integramos pulsaciones de la costa de Guinea y la diáspora africana, ecos del bullerengue caribeño y matices melódicos de tradiciones árabes, indias y latinas. En este álbum expandimos el lenguaje del son hacia otros paisajes sonoros, creando un diálogo con otras geografías musicales, construyendo una identidad propia, híbrida y en constante movimiento.
Con Labanda, expresamos que las problemáticas del mundo también se cantan: el territorio no es solo paisaje, es condición de vida. Desde el son jarocho y sus versos sobre la naturaleza, hasta canciones que abordan, desde la metáfora y la oralidad, temas como la migración, maternidades deseadas y acompañadas, desigualdades estructurales y sociales. Proponemos una lectura poética de las tensiones que atraviesan nuestras realidades y buscamos abrir un espacio también de reflexión donde el canto invita a conversaciones más amplias sobre el poder, el territorio, la dignidad y la comunidad.
Me gustaría que quien escuche Labanda experimente un viaje desde lo sonoro hasta lo emocional; que se pueda ir desde el monte hasta el mar, de la fiesta al lamento. Deseo que el disco se sienta como un espacio donde el goce, la memoria y la dignidad conviven; donde se puede bailar, pero también pensar, cuestionarse y sentir profundamente. Ojalá quien lo escuche encuentre eco en alguna historia, en algún verso y descubra que no está solx en lo que vive, porque este álbum nace de la necesidad de nombrar lo que nos atraviesa y convertirlo en canto compartido.

Liliana Rebolledo Vergara, quien interpreta la Jarana y Trompeta nos dice:
Más que pensar en “qué le estamos aportando”, yo lo veo como sumarnos a una conversación que el son jarocho lleva teniendo desde hace mucho tiempo. El son siempre ha sido un punto de encuentro entre gente, ritmos, historias, formas de ver y sentir la vida, y pienso que nuestra música se coloca ahí, desde ese lugar de diálogo.
Este disco abre la puerta a otras sonoridades y a otras narrativas que son el reflejo de las influencias y realidades que nos atraviesan a cada una de las personas que conformamos Sembrando. En el proceso creativo nos dimos el tiempo de explorar distintas texturas y paisajes sonoros, dejando que aparecieran nuevos matices y en ese sentido, pienso que dialogar con otras influencias no significa apartarnos de la raíz, sino continuar esa naturaleza de intercambio que ha caracterizado al son desde sus orígenes.
Al final, la propia historia del son está hecha de cruces culturales y lo que hacemos no es romper con eso, sino seguir ese movimiento desde nuestra sensibilidad y desde nuestro tiempo.
Dulce Marina Reyes Páramo, ejecuta la percusión, jarana, canta y zapatea en la Tarima
Labanda: en esta palabra habita la gente que ha dado sentido comunitario al proyecto y al mismo tiempo, la flor lavanda.
Desde la exploración creamos un espacio sonoro que resulta analgésico, como el uso terapéutico de la lavanda, al atravesar algunas realidades ante un mundo actual, a veces arrogante, absurdo, y doloroso, pero también otro mundo donde habita la fiesta latinoamericana que nombra el dolor, la muerte, y la esperanza como símbolos de re-ex(s)istencia.
Nuestro álbum contiene nueve escenarios sonoros alegóricos donde los personajes principales son animales o referencias de ecosistemas como gallos, el mar o la Sierra Poblana, a los que le atraviesan temas políticos en temas de cultura de paz, haciendo un recorrido entre sonidos del mundo, mezclado con bases de las tres raíces que sostienen la pluriculturalidad actual en México.
Son sonidos de lamentos, de búsquedas, y de encuentros. De fiesta, de baile y goce. Desde lo negado, recorremos una mezcla de sonidos y experiencias; de mundos posibles.
Las Rolas:
- Indita: Una estructura jarocha mezclada con trompeta.
- Poblanas: festejos desde el dolor, la búsqueda de sonidos frescos y la afirmación de amar incluso después de la muerte cuando hay historia y memoria por reclamar.
- Gallina. Versión libre del son jarocho con mezcla en el folk
- Gallo Rojo Gallo Negro. Una version para denunciar la incongruencia de las estructuras jerárquicas. De nuevo, dolor, pero también dignidad.
- Pajarito Caminante: Para este son hemos conjuntado la armonización entre ritmos tumbados norteños, con instrumentos jarochos, y la presentación conjunta con La Marea Fandanguera, por el Derecho a no sufrir violencias ante la migración. Pues nadie en tierra robada merece ser ilegal.
- Labanda: Una presentación original de nuestro proyecto, desde un manifiesto por no ser obedientes ni sumisos, sino existir y nombrarse como acto de re-existencia.
- La Otra mariquita: es una composición de Guerrero, a la cual vemos a la mariquita como ese ser de fortuna o suerte a quien recurrimos para pedir vuelos aterrizables. Es un nombramiento a la existencia de millones de madres que cargan solas a sus hijos sin redes de apoyo. Madres que vemos con rapidez crecer a nuestrxs hijxs, por encima de nuestro cansancio, de nuestros sueños, y el silencio de una sociedad que se mantiene en juicio hacia nosotras las que maternamos. Es una declaración de guerra a la falsa idea de que tenemos que cruzar el acto de maternar, solas.
- Suena a las olas/ Under la resaca: Tema original. Pieza de pulso blues y tempo lento, construída como un oleaje, arrastrando lo rítimoco más que la progresión. La canción, avanza como la resaca, entre y se retira de prisa, construyendo una atmósfera hipnótica sin desenlace.
- Toro- El Torollengue: Una pieza de narrativa social construida desde el pulso del bullerengue y la estructura cíclica del son jarocho. A través de una alegoría campesina —el toro, el moro y el mayoral— la canción denuncia la explotación, el discurso del poder y la deshumanización del trabajo, sosteniendo su mensaje en repetición rítmica y canto colectivo.

En escencia, este proceso, buscó en lo personal un alivio y un sentido para convertirse en canto. No me considero cantante, sino cantora, una que enuncia, que nombra, que vive, y que acompaña a otros mundos desde emociones concretas para proponer buscar espacios dignos.
Benjamín Vidal es le productor del disco y toca las Guitarras de son así como la Leona y el Sitar:
La idea de una producción musical como Labanda no surgió de un momento aislado, sino de un proceso que se fue gestando con el tiempo, entre el trabajo, los ensayos, las conversaciones las inquietudes que cada una traía consigo. Más que un concepto armado desde el inicio fue tomando forma a partir de la necesidad de darle cauce a lo que estábamos viviendo musical y personalmente.
Nuestro proceso creativo es muy colectivo. Las canciones se construyen y se transforman en el intercambio, la escucha, en la prueba y el error. A veces nacen como una idea muy simple y en el camino, van tomando forma. Se transforman mientras las trabajamos, y en esa transformación también nosotras cambiamos. Ha sido muy lindo permitirnos encontrar nuestra propia forma, sin forzarla, dejando que todo suceda de manera orgánica. En ese sentido, La Banda es la suma de nuestras voluntades y deseos, y el reflejo de cada una de nosotras.
En esta producción también fue fundamental el trabajo de colaboración con increíbles figuras de la escena musical de Aguascalientes y Bolivia (Carolina Mejía, David Arceo e Ingrid Guijarro_Mexico) (Perro Negro, Alandino, Pablo Pachacutik_Bolivia) que aportaron su talento, energía y sensibilidad al proyecto. Su participación ha sido un plus maravilloso que enriqueció el proceso y amplió el universo sonoro del disco.
Definitivamente ha sido un proceso de crecimiento enorme. Hemos aprendido mucho unas de otras, nos hemos nutrido, acompañado y retado a ir más lejos y soñar mas alto. Es un regalo bellísimo vernos florecer en estas formas, descubrir nuevos horizontes, fortalecer nuestros vínculos y sostener nuestro camino.
Compartir este material es un gran regalo. Lo vivimos como un momento de cosecha y de mucha gratitud. Es una alegría poder mostrar lo que hemos construido y celebrar este proceso. Gracias a todas las personas que han estado cerca con su compañía, su colaboración, su sostén y su escucha. Esta música también es fruto de ese abrazo colectivo.
De esta producción pueden esperar una identidad sonora muy clara. Es un trabajo que parte de la música mexicana y del son jarocho, pero que dialoga con otros lenguajes musicales, tanto en la instrumentación como en el tratamiento sonoro.
Producirlo en la casa es intencional: es un espacio creativo que permite trabajar con libertad, profundidad y coherencia estética. Sin tantas presiones de tiempo, esperando que geste de manera natural, creando un sonido orgánico, honesto y alineado a la visión del proyecto, y abonado por el talento de cada uno.
La música es transformación, y la tradición musical también se transforma. La fusión no parte de una intención de romper, sino de dialogar, reconocer las raíces y permitir que convivan como las influencias del mundo sonoro.
También integran al ensamble Carolina Mejía en la percusión y Alejandra González en el Trombón.
Recuerde que el propósito de compartir el perfil de Alquimistas Emergentes es para seguir enriqueciendo su cultura y si desea verla florecer, busque en las plataformas de YouTube y Spotify la propuesta musical de Sembrando. Estoy segura que no quedará indiferente ante la lírica y la potencia musical.

*Egresada de la Facultad de Teatro por la Universidad Veracruzana actualmente se desempeña como docente en el Colegio de Veracruz y en el Instituto de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Promotora de lectura de escritoras mexicanas y cuenta cuentos.








