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Hugo SILVA*

Fotografías: Jesica Castro

ZIPOLITE, OAX.- Por mucho tiempo, la playa de Zipolite en la costa del Pacífico de Oaxaca ha sido sinónimo de libertad y autenticidad. Su arena dorada y el oleaje del Océano Pacífico atraen a viajeros de todas partes del mundo, creando un espacio donde convergen culturas, ideas y formas de vivir. Sin embargo, más allá de su fama como playa nudista y su ambiente relajado, las recetas tradicionales, que han sido transmitidas de generación en generación, se combinan con técnicas modernas y sabores internacionales, creando una escena culinaria rica y diversa.

Historia en cada bocado

Ubicada en lo que alguna vez fue una ruta prehispánica que conectaba el centro de México con Sudamérica, y más tarde por su cercanía con un puerto clave en la época de la Reforma, ha estado en contacto con culturas foráneas desde tiempos inmemoriales. Este contacto dejó una huella indeleble en su gastronomía, que, aunque mantiene sus raíces oaxaqueñas, ha evolucionado para abrazar ingredientes, técnicas y platillos de diferentes partes del mundo.

Sus calles y playas están llenas de aromas y sabores que reflejan su herencia multicultural. Restaurantes tradicionales que aún sirven recetas centenarias conviven con establecimientos más contemporáneos que juegan con la fusión de ingredientes locales con técnicas internacionales. La cocina oaxaqueña, rica en chiles, maíz, hierbas y especias, se reinventa constantemente sin perder su esencia. A pesar de la llegada de nuevas tendencias y modas culinarias, la base de su gastronomía sigue siendo la misma: un respeto profundo por la tierra, el mar y la tradición.

Un encuentro de culturas y sabores

Zipolite no es un lugar donde uno se conforma con comer rápido. Aquí, la comida es un evento que se disfruta lentamente, al ritmo de las olas. Los visitantes pueden deleitarse con una variedad de opciones que abarcan todos los gustos y presupuestos. Desde los pescados y mariscos frescos, capturados en las aguas cercanas, hasta platos más elaborados con res, cerdo y pollo, pasando por una creciente oferta vegetariana y vegana que satisface a aquellos que buscan opciones más saludables y conscientes.

Los antojitos oaxaqueños, como las tlayudas, las memelas o los tamales, o clásicos como los chilaquiles o los tacos ofrecen una muestra del vasto repertorio de la cocina local y nacional. Para los que buscan una experiencia más sofisticada, hay restaurantes que ofrecen menús de degustación que combinan lo mejor de la cocina oaxaqueña con técnicas contemporáneas. En estos espacios, chefs y cocineros locales experimentan con presentaciones innovadoras, pero siempre respetando la esencia de los ingredientes tradicionales.

Además, la influencia de la cocina internacional tiene una fuerte presencia en la zona, especialmente la italiana y la francesa, con restaurantes que sirven desde pastas y pizzas hasta sofisticados platos de alta cocina que evocan los sabores del Mediterráneo. La cocina asiática también está bien representada con platillos que juegan con los contrastes de lo dulce, lo ácido y lo picante, Zipolite ofrece una oferta gastronómica que refleja su naturaleza cosmopolita.

Diversidad para todos los paladares y bolsillos

La magia de Zipolite reside también en su accesibilidad. La playa y su comunidad acogen a viajeros de todas partes y de todos los presupuestos. La oferta gastronómica es igual de diversa. Los visitantes con presupuestos ajustados pueden disfrutar de los auténticos antojitos oaxaqueños en pequeñas locales y puestos de comida, en donde un plato bien servido de mole, tacos, enchiladas o pescado fresco no implica gastar demasiado.

Por otro lado, para aquellos que buscan una experiencia culinaria más sofisticada, Zipolite también cuenta con restaurantes que ofrecen menús de degustación que rivalizan con los mejores del mundo. Estos menús, que pueden consistir en hasta seis tiempos, combinan lo mejor de la cocina local e internacional, permitiendo a los comensales explorar una gama de sabores que va desde lo tradicional hasta lo vanguardista.

Es en esta capacidad para satisfacer todos los paladares, desde los más sencillos hasta los más exigentes, donde Zipolite brilla. Esta playa ha mantenido un equilibrio entre su autenticidad y apertura a nuevas influencias, ofreciendo una experiencia tanto para el mochilero que busca comida sencilla como para quien desea disfrutar de un banquete sofisticado.

Una ventana al mundo

Al final del día, lo que define a Zipolite no es solo su cocina o su playa, sino su gente. Esta comunidad ha sabido crear y conservar una identidad a lo largo de los años, conocida por su ambiente relajado y su espíritu bohemio. La playa es famosa por ser una de las pocas en México donde se permite el nudismo, lo que atrae a una comunidad diversa y abierta de visitantes, adaptando lo mejor de otras culturas sin perder de vista sus raíces.

Zipolite no es solo un destino turístico; es un lugar donde las culturas se encuentran y se mezclan, creando una experiencia única para todos los que la visitan. Ya sea que vengas por la comida, la cultura o simplemente para relajarte en sus playas, Zipolite te recibirá con los brazos abiertos y te invitará a descubrir su rica historia y su vibrante presente.

Zipolite, más que una playa, es un festín para los sentidos.

Establecimientos:

Éxtasis Zipolite

Mediterráneo

Sabor a Mar

Xhuba

Instagram Fotógrafa: jesicaast

 

 

*Hugo Silva es co-fundador de Visita Zipolite y miembro del Comité Organizador del Festival Nudista desde 2017. Se ha dedicado por más de una década a la promoción turística de su comunidad.

 

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