- Por Antonio Fourzan.
El deber irrenunciable e ineludible del Estado es proteger la vida y patrimonio de sus habitantes, además de establecer condiciones para la plena vigencia de las garantías individuales como el derecho de tránsito, de reunión, de expresión etcétera.
“Durante la última década, la inseguridad pública, el crimen organizado y la violencia se han convertido en una epidemia que además de cobrar la vida de miles de ciudadanos cada año, va erosionando los lazos de la convivencia y confianza entre nosotros mismos y entre nosotros y las autoridades”. (1) El Estado no puede, ni debe ser tolerante con el crimen e indiferente con las víctimas.
“El problema profundo es la pérdida de eficacia del estado mexicano para resolver nuestros retos cotidianos”. (2)
Cuando el ex presidente Felipe Calderón decidió que el ejército tenía que salir a las calles a combatir la delincuencia y el crimen organizado, López Obrador criticó hasta el cansancio dicha estrategia, lo mismo sucedió cuando Peña Nieto hizo lo propio. Ahora que López Obrador encabeza el gobierno, no sólo está haciendo lo mismo que tanto criticó, combatir a la delincuencia con el ejército, sino que fue más allá y le dio a los militares, obra pública, la administración del futuro aeropuerto y el control de aduanas, pero lo más grave es que no hay resultados positivos y después de tres años, la situación en vez de mejorar, empeora.
En un corte a julio del año en curso, el gobierno de la 4T alcanzó la escandalosa cifra de 90,672 homicidios dolosos, cantidad que supera los homicidios registrados durante el mismo periodo en los sexenios de Calderón y Peña Nieto juntos. En detalle los datos son los siguientes: en el gobierno de Calderón se registraron 33,347 homicidios dolosos y; en el de Peña Nieto, 45,494, sumados hacen un total de 78,841 cantidad incluso menor en 11,831 a la alcanzada en los tres años de gobierno de López Obrador. Pese a esta evidencia contundente, no hay señales que se tenga en la agenda acciones correctivas.
El Informe de Seguridad de los primeros 10 días de septiembre registró un promedio de 82.6 homicidios por día, superando el promedio de los últimos meses que era de 75. Como es posible apreciar, la tendencia va a la alza, sin embargo, el Gabinete de Seguridad, que supuestamente se reúne todos los días a las 6 am con el Presidente López Obrador, tal vez tenga “otros datos” porque sigue empecinado en mantener la política pública para combatir la inseguridad en el marco de la omisión, siguiendo la línea de “abrazos, no balazos”, que implica ceder cada vez más terreno al crimen organizado y sumir a las víctimas en un mar de indiferencia y burocracia, que fomenta la impunidad.
Se sigue en la línea de fortalecer un cuerpo militarizado y controlado a nivel central, que ya mostró durante dos sexenios que no es la solución para combatir la delincuencia en las calles y; en contraparte, se debilita a los cuerpos de policía estatales y municipales retirando, cada vez en mayor proporción, los apoyos del FORTASEG, como se demuestra en el presupuesto de egresos para el próximo año 2022, no hay un peso de incremento para el programa FORTASEG, Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública, que se destinaba a estados y municipios para fortalecer a la policía local principalmente con patrullas, equipamiento y capacitación.
De acuerdo con los expertos, quienes revisaron experiencias exitosas en varios países de Latinoamérica, destacando el caso de Colombia y que plasmaron sus recomendaciones en un libro titulado “Léase si quiere gobernar en serio”. México Evalúa. 2018 la estrategia de combate a la delincuencia debe tener como columna vertebral el fortalecimiento de la policía local, a fin de cuidar y mejorar la experiencia, la inteligencia, la información, la infraestructura y las capacidades profesionales y operativas de quienes conocen, mejor que cualquier agente externo, la forma en que trabaja el crimen en los estados y municipios, pero como no hay forma de hacer entender esta sencilla lógica al Gabinete de Seguridad Federal, los gobiernos locales, con el apoyo de la sociedad civil, tienen que tomar la responsabilidad y echar a andar esta estrategia, que ya probó su eficacia, so pena que la soberanía del Estado quede en manos del crimen organizado, aún estamos a tiempo.
(1) y (2) “Léase si quiere gobernar en serio”. México Evalúa. 2018 págs. 4 y 5.
Antonio.faz2018@gmail.com








