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Por: Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez.

No la tiene nada fácil la actividad turística en México con la actual situación sanitaria y económica mundial. A consecuencia de habernos tomado a la ligera en México el poder letal y contagioso del virus COVID 19 y sus variantes Canadá prohibió a sus líneas aéreas volar a México y advirtió a sus ciudadanos del peligro de visitar nuestro país. Estados Unidos emitió varias alertas a sus nacionales sobre evitar viajar a México- ya fuera por negocios o placer.
Pese a las negativas a contener la movilización internacional de las aerolíneas que tuvo el ex Presidente Trump, el brasileño Bolsonaro o el mexicano López Obrador en Alemania se estudió en detalle como se desplazaba el virus a todo el mundo y se concluyó que era a través de las rutas del servicio aéreo para carga o pasaje.
Así resultaba que el virus llegaba a Loreto, Baja California a través de los pasajeros de los vuelos desde Canadá o que en Italia llegó con infectados que volaron desde China a Roma o Milán. Pero nuestras autoridades sanitarias jamás restringieron la llegada de vuelos del extranjero – pese a la evidencia científica de que era una ruta directa de contagio.
Definitivamente encerrarse en su casa, estudiar por internet, no tener actividades presenciales, trabajar a distancia vinieron a cambiarnos la vida a cambio de no adelantar nuestra muerte. Ese intercambio de vida contra encierro no ha sido suficientemente valorado por los mexicanos que no se aguantan las ganas de irse de parranda, salir de viaje a las playas, visitar a su mamacita o a un segundo frente en otra ciudad.
No es de extrañar que en todo el mundo ya se sepa cómo nos la estamos gastando con estos descuidos ante el virus y que contrario a lo que se hace en otras latitudes – especialmente en Asia el mexicano se siente muy superior a cualquiera y nada le va a impedir seguir una vida de contacto y fiesta por los motivos de siempre.
En la Unión Europea ha sido frecuente que se fijen prohibiciones con multas concretas o alertas extremas a sus ciudadanos para que se queden en casa. Se les restringe que se desplacen fuera de sus fronteras y se alerta sobre los peligros que representan aquellos países que como el nuestro estén teniendo gran cantidad de contagios y fallecimientos– pese a las peticiones amistosas de no salir de casa o de su ciudad.
La fuerza de las tradiciones, usos o costumbres fiesteras de México son tan arraigadas y generalizadas que son ahora parte de la explicación a tanto difunto y contagio. En la Mixteca de Puebla o Oaxaca cuando algún paisano viviendo en Estados Unidos o Iztapalapa sabía que tenía COVID se desplazaba a su pueblo natal para ahí atenderse o morir. El resultado de ese sentimiento de pertenencia a una comunidad fueron más contagios y muertes en Nochistlán, Tlaxiaco o Huajuapan y sus alrededores.
Los comerciantes de los mercados públicos que por meses se resistían a cerrar o tomar medidas precautorias no cambiaron de parecer hasta que se fueron dando contagios o fallecimientos entre sus propios miembros. Esa incredulidad se ha pagado muy caro.
En los centros turísticos de sol y playa a los cuales asisten familias completas cada vez que hay un puente así sea de tres días se deja de respetar el mínimo de los protocolos con el resultado de mayor número de personas contagiadas – que a su vez regresan a las ciudades a …contagiar más personas.
El transporte público en las ciudades medias y grandes de México conforma una gran centro de contagio. Sin pudor alguno en autobuses urbanos o colectivos se rebasa al triple la capacidad de porteo de los vehículos. Cual lata de sardinas el exceso de pasaje resulta en una eficiente fuente de contagios. En la mayoría de nuestras ciudades relevantes cada vez hay menos taxis disponibles porqué ya no hay pasaje de escuelas o centros de trabajo que soporte el pago de placas, tenencia, gasolinas o mantenimiento. Eso incrementa el uso de colectivos y el aumento de contagios.
Las alertas sanitarias en México carecen de obligatoriedad. Usar cubrebocas queda a la decisión individual en una expresión absurda de lo que es una libertad individual. No usarlo aumenta la probabilidad de contagio – evidencia científica comprobada, pese a los consejos equivocados que se daban en México.
¿Qué hacer con los suntuosos hoteles de playa en Huatulco, Cancún o Mazatlán que no reciben turistas de Canadá o Estados Unidos?. Son inmuebles de alto costo de mantenimiento, con personal especializado que no se puede cambiar fácilmente de empleo o ciudad. Un chef pastelero en Cancún acostumbrado a atender a miles de huéspedes al día…en que se ocupa si solo llega una docena de ellos .. no se puede resolver su ingreso y empleo tan facilemente.
El personal que hacía labores de guía, daba clases de tenis o aerobics, o era un músico que amenizaba eventos en los complejos turísticos se quedó sin visitantes que atender…..¿qué pueden hacer?.
Se de casos de solistas oaxaqueños muy renombrados que ha tenido que dejar su violín o trompeta para tomar herramientas de carpintero o cuchara de albañil.
Otra víctima de esta situación ha sido toda la cadena de proveedores.
La afectación ha sido gigantesca para carniceros, avicultores, panificadores, papelerías, refresqueras y cerveceras, elaboradoras de alimentos procesados, empresas de transporte especializado, cadenas de frío, gasolinerías, agencias de renta de autos, autopistas de peaje, líneas de autobuses, centrales camioneras y aeropuertos.
La inversión de varias generaciones en hoteles familiares en ciudades turísticas es más frágil ante esta crisis que las grandes cadenas nacionales o extranjeras que pueden aguantar más tiempo con bajo nivel de ocupación. No se ve una solución pronta ni duradera.
En todos los escenarios de pronóstico hay consenso que si no se logra un 70% de población vacunada no se puede pensar en volver a cierta normalidad en la vida de las personas.
Se han encontrado efectos secundarios permanentes en sobrevivientes al contagio que les afecta la memoria, el oído, provoca migraña y quita el sueño que llegan a impedirles trabajar como lo hicieron antes.
Otros negocios se han beneficiado de los contagios tales como las farmacias, los laboratorios clínicos, las empresas de internet, las que venden computadoras, los especialistas en virología, las farmacéuticas incluso las funerarias.
Han perdido miles de millones los gobiernos de todo nivel que ahora no solo enfrentan caída de sus ingresos a niveles nunca visto sino que deben de tener que endeudarse para sufragar el gasto que les significa pagar personal impedido de laborar por contagio o por la naturaleza de su ocupación ya que trataban público.
Deben de invertir en migrar sus procesos a digital en lugar de presencial y todo en un entorno recesivo en lo empresarial.
El titular de Hacienda federal ya adelantó que “pasadas las elecciones” se deberá convocar a una “Convención Fiscal” a todos los gobiernos de los estados con el objeto de revisar y acordar que impuestos o contribuciones habrá que aumentar para que se pueda seguir prestando los servicios públicos que les mandata nuestro marco jurídico.

Se ha señalado con insistencia en todo tipo de diagnósticos fiscales que en México :
• Se debe incrementar y pagar un impuesto predial sin exención alguna ya que hoy es ínfimo en relación al tamaño y necesidades de la población y el potencial de nuestra economía,
• Existen aún gastos frívolos y excesivos a todo nivel de gobierno que ya no es posible seguir pagando,
• Los servicios de agua potable y saneamiento no deben de ser objeto de subsidio que solo reduce la capacidad operativa de las empresas operadoras del servicio,
• Persisten enormes fugas de energía por el pésimo servicio de alumbrado público,
• Miles de familias omiten o evaden el pago de su uso de suelo,
• La economía informal ya provoca un enorme hueco fiscal, ambiental y laboral,
• Nuestros centros de acopio y tratamiento de residuos están rebasados en capacidad técnica y financiera,
• Buena parte de los cobros que realizan muchos presidentes municipales jamás llegan a ser del erario público,
• No se puede sostener un trato fiscal preferencial a nadie,
• Mas de mil fondos de pensiones públicos están en franca quiebra por manejo discrecional.
• Existen deudas bancarias impagables y sin soporte por gobiernos estatales municipales,
• La transparencia en el uso de los fondos públicos aún deja mucho que desear,
• Tenemos un enorme vacío en temas centrales como la desigualdad del desarrollo regional,
• Las reglas de reparto de la captación federal de recursos del contribuyente ya deben de cambiarse ante la nueva realidad demográfica de las economías regionales,
• Que ya nadie debe de ser sujeto de una remuneración sin una contribución a la sociedad a la que pertenecemos todos,
• No es justificable pagar al mes casi un millón de pesos por el arrendamiento de un vehículo de lujo para un funcionario público,
• Debemos de actualizar y hacer del dominio público de manera permanente el padrón de beneficiarios de apoyos de programas sociales,
• Tenemos que estructurar formalmente un seguro de desempleo y una pensión mínima garantizada de dos salarios mínimos,
• No más la práctica de las pensiones de privilegio a servidores públicos bien sean civiles o militares,
• La rendición de cuentas y la participación ciudadana sean una norma y no una excepción,
• El nivel de endeudamiento y el objeto del mismo de los niveles de gobierno no sean discrecionales ni usados para pagar nóminas bien sean secretas o no,
• A los municipios ya no se les regrese Hacienda el Impuesto sobre la Renta que retienen a sus empleados ni el IVA de sus compras,
• Lograr una profesionalización total del personal de seguridad pública,
• Una obligación la transparencia y el uso correcto de las tecnologías de información para el otorgamiento de licencias y permisos,
• Volver a cobrar en todas las entidades federativas la tenencia vehicular como gravamen federal participable y que se amplié su cobro a motocicletas y moto taxis,
• Incremente en dos por ciento del IVA para contribuir a que los servicios de salud pública sean mejores,
• Los daños ambientales en agua, suelo o aire sean objeto de multas elevadas y no discrecionales.
• Las utilidades de las empresas en la bolsa de valores paguen impuesto y no sea sujeto a canje por reinversión.
Este es un listado tentativo, no definitivo pero que debiera de ser un punto de partida para la siguiente Convención Fiscal 2021…
No se vislumbra una mejoría sustantiva en el turismo como actividad empresarial al menos que se logre 70% d vacunación de nuestra gente, algo que no se ve sino hasta finales del 2022 o 2023.

 

 

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