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M.C. Francisco Jiménez Sosa

Retomó auge en la actualidad la tendencia del estilo de vida Wellness, Bienestar Integral, “Mente Sana en Cuerpo Sano”

El estilo de vida Wellness sugiere hábitos recomendables como:

  1. Activación física.
    Ejercicios aeróbicos (caminar, trotar, ciclismo, etc).
    Ejercicios anaeróbicos ( sentadillas, lagartijas, ejercicios con pesas, ejercicios Isométricos, etc).

  2. Activación mental.
    <Juegos de estrategia>
    Ajedrez: Un clásico imprescindible, hace que trabajes los dos hemisferios cerebrales, potencies tu memoria, tu concentración y aumentes tu agilidad mental.
    Rummi: Números y estrategia.
    Memorama: Entrena tu memoria.
    Jenga: Habilidad y precisión.
    Crucigramas: Desafíos lingüísticos e intelectual.
    Entre muchos otros.

  3. Alimentación saludable.
    Consumir carnes magras, verduras, frutas ricas en nutrientes y fibra.
    Ingerir agua, aproximadamente 2 litros al día.
    Evitar carbohidratos con Almidón de Rápida Absorción que producen picos de glicemia y
    problemas del metabolismo y cardiovasculares.
    Procurar consumir carbohidratos con Almidón Resistente. el cual dentro de sus efectos positivos se le atribuye el mejoramiento de la salud intestinal y metabólica; alimentando la microbiota, reduciendo la acumulación de grasa visceral y abdominal, regulando la glicemia, mejorando la sensibilidad a la insulina y el control del metabolismo lipídico (colesterol y triglicéridos).
    Evitar los aceites hidrogenados o procesados conocidos como grasas Trans, que se relacionan con daño cardiovascular e inflamación intestinal, entre otras afectaciones a la salud.
    Evitar alimentos procesados que contengan conservadores, aditivos, colorantes, saborizantes y edulcorantes artificiales, los cuales pueden presentar efectos indeseables para la salud.

  4. Descanso adecuado.
    Dormir 6 u 8 horas diarias en un horario de sueño regular y en condiciones adecuadas.
    Dormir es un proceso biológico esencial de inactividad física y suspensión de la consciencia que permite al cerebro y al cuerpo, recuperarse, regenerarse, fortalecer el sistema inmunitario y regular hormonas.
    Las principales hormonas que se regulan durante un buen sueño son:
    Melatonina:
    Conocida como la hormona del sueño, su producción aumenta al anochecer.
    Serotonina:
    Es fundamental para la regulación del estado de ánimo y el apetito, y sirve como precursor para la producción de melatonina, por lo que unos niveles sanos son cruciales para un buen sueño.
    Hormona del Crecimiento:
    Se libera en los primeros momentos del sueño profundo para reparar tejidos y músculos; y promover la síntesis de proteínas.
    Cortisol (Hormona del Estrés o del Estado de Alerta):
    Sus niveles disminuyen durante la noche regulando el estrés y aumentan temprano por la mañana para ayudarnos a despertar.
    Podemos resumir esta tendencia para lograr el equilibrio integral entre la salud física y mental, en una frase: “MENTE SANA EN CUERPO SANO”.

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