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  • Por Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.
Resulta enigmático, interesante, castigador, romántico, determinante y hasta provocador que en varios congresos de los Estados de la República Mexicana, quedaran cubiertas las curules por mujeres y mayor sorpresa, que fueran elegidas gobernadoras, y presidentas municipales. Sobre todo, porque compartimos las ideas de su lealtad, disciplina, sobriedad, responsabilidad, sensibilidad, seriedad y sobre todo, decisión.
Muchos podrán estar de acuerdo con lo anterior, pero seamos honestos y sinceros con nosotros mismos, y con nuestras vidas; muchas mujeres han sido, son y serán madres, hijas, tías, abuelas, cuñadas, novias, etc… y han sido y serán cabeza de familia o integrantes de ella, construyendo, formando y orientando profesionales y trabajadores ejemplares. Aunque las dignas mujeres no tengan reflectores.
Atento a ello, quizás sea el momento histórico de aleccionar al gremio de los “hombres”, en este país, respecto a las virtudes, principios y valores que deban tener como funcionarios públicos similar al modelo de las mujeres. ¡Claro! También hay excepciones como el de algunas “damas” que se han generado cuentas bancarias en “Suiza”, “Las Canarias”, entre otros paraísos fiscales. Incluso, comprando yates, lotes de joyas, fincas, o sociedades inmobiliarias que ofenden e insultan tanto la inteligencia como la economía de los mexicanos e, incluso, en el afán de mantener el poder u obtener ganancias; algunos caballeros o algunas de las damas no se responsabilizan ni se comprometen con sus encargos como ha ocurrido con el evento trágico del tren Ruta 12, de la línea del Metro en la Ciudad de México, al grado que no se sabe el destino de su titular, o ya se sabe… y no nos hemos enterado? O si se le dio el mantenimiento debido al mal logrado tren y toda la Ruta 12 de la citada línea.
Sin embargo, y muy a pesar de algunos “hombres”, más son las mujeres que valen, que tienen criterio, mismas que merecen nuestros grandes respetos, debiendo de acatar los derechos civiles y políticos, a nivel federal según lo previsto por el artículo 53 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su segundo párrafo, que a la letra dice: “Para la elección de los 200 diputados y diputadas según el principio de representación proporcional y el Sistema de Listas Regionales, se constituirán cinco circunscripciones electorales plurinominales en el país conformadas de acuerdo con el principio de paridad, y encabezadas alternadamente entre mujeres y hombres cada periodo electivo. La Ley determinará la forma de establecer la demarcación territorial de estas circunscripciones.”
Confiemos, entonces, que las damas que lleguen a las curules federales, estatales, a las presidencias municipales y encargos de gran envergadura, no se queden solo en discurso, porque son madres, hijas, hermanas, sobrinas, vecinas, tías, esposas. Lo que las compromete y nos compromete a fijar la atención en lo que dice la Ideología. La importancia del discurso (Van Dijk, Teun A.) “el discurso político puede ser la designación global de todos los géneros de discurso que se utilizan en el ámbito de la política, o de los discursos utilizados por los políticos. En ese sentido, “discurso” no es simplemente un género especifico (como un debate parlamentario o un folleto de propaganda), sino más bien un conjunto socialmente constituidos de tales géneros, asociados con un dominio social”.
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