Staff Mujeres
Oaxaca es uno de los principales referentes culturales de México. Su riqueza artesanal es una expresión viva de la historia, del conocimiento ancestral y del trabajo comunitario.
De acuerdo con datos del INEGI, más de 12 millones de personas en el país están vinculadas a actividades artesanales, muchas de ellas en condiciones de vulnerabilidad económica.
En estados con vocación cultural como el nuestro, esta actividad representa una fuente esencial de ingreso para miles de hogares.
Cifras de la Secretaría de Cultura de México señalan que el sector artesanal aporta a la preservación del patrimonio cultural inmaterial, siendo un elemento estratégico para el turismo cultural, que representa cerca del 8% del PIB turístico nacional.
Sin embargo, hoy enfrentamos un problema que no podemos ignorar. En diversos espacios comerciales, mercados y zonas turísticas, se ha incrementado la presencia de artesanías del extranjero que son ofrecidas como si fueran productos elaborados en nuestras comunidades.
Esta práctica afecta directamente al mercado, porque propicia una competencia desleal y, sobre todo, afecta el ingreso de nuestras y nuestros artesanos.
Pero no es solo la afectación económica. Se trata de una confusión para el consumidor, especialmente para el turista, que busca autenticidad y termina adquiriendo productos que no representan el trabajo ni la tradición de Oaxaca.
Se trata también de un riesgo para la continuidad de técnicas ancestrales que han sido transmitidas de generación en generación.
De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Economía, el 70% de las artesanías en México se comercializan en canales informales, lo que las hace aún más vulnerables frente a este tipo de prácticas.
En ese contexto, la falta de mecanismos de verificación y supervisión agrava la problemática.
Por ello, el punto de acuerdo que hoy se presenta busca ordenar el mercado, garantizar condiciones de competencia justa y proteger el valor de lo auténtico.
Se plantea exhortar a las autoridades competentes a implementar acciones de verificación, supervisión y acompañamiento institucional en espacios comerciales, así como fortalecer la promoción de la artesanía oaxaqueña.
Por ello quiero expresar mi reconocimiento a la Presidencia de la Mesa Directiva y a las y los integrantes de esta Soberanía por la sensibilidad política de dar trámite a esta proposición como de urgente y obvia resolución.
Esta decisión agiliza el proceso legislativo y responde directamente a la protección de nuestras comunidades artesanas, especialmente ante la proximidad de la temporada vacacional de Semana Santa
Defender la artesanía oaxaqueña es defender nuestra identidad, nuestra historia y el sustento de miles de familias.








