Compartir
  • Por Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.

Con gran cariño, respeto, admiración, con el espíritu y con el corazón en la mano le dedico mil y una veces: ¡TE AMARE SIEMPRE GÜERA! (mamá), IDALIA CALVO CRUZ (Q.E.P.D.), ¡Que Dios te bendiga! ¡Que Dios bendiga a todas las mamás del mundo… ! Porque nos dejan el gran reto de hacer. ¡Sí hacer! y -no dejar de hacer, lo que debemos hacer por nuestras familias, hijos, hijas, hermanos, hermanas, tíos, tías, mujeres, sobrinos, sobrinas, nietos, nietas; cultura, costumbres y tradiciones.
Nos dejan el gran reto de querernos, de no actuar volteando para otro lado, sin afrontar los problemas, ni superar los obstáculos; nos dejan el gran reto…de cuidar la dignidad tradicional de nuestras familias, pueblos, ciudades, estados y país; nos dejan el reto… y la gran provocación del quehacer del derecho a la libertad del pensamiento, a la libertad y derecho de culto, del derecho a transitar por las calles y carreteras; el derecho a caminar con libertad apreciando una obra pictórica, un mural, una obra de arte de museo, apreciar una iglesia, un templo, apreciar un nacimiento de agua en la tierra, el mar, un lago, la naturaleza o visitar un santuario.
Pero para ello, necesitamos libertad de tránsito de acuerdo al artículo 11, de nuestra Carta Magna, que en su primer párrafo dice: “Toda persona tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes. El ejercicio de este derecho estará subordinado a las facultades de la autoridad judicial, en los casos de responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa, por lo que toca a las limitaciones que impongan las leyes sobre emigración, inmigración y salubridad general de la República, o sobre extranjeros perniciosos residentes en el país.”; y también, necesitamos no ser omisos ante los ataques a nuestras libertades y derechos constitucionales, y derechos humanos. Ya que, las marchas, plantones, bloqueos, o cierre de carreteras por quienes dicen ejercer su derecho a la manifestación, con exceso, con violencia, sin causa legal y fundada, sin motivos, ni razones, vulnera brutalmente la propia Carta Suprema, en su artículo 6º que dice en su primer párrafo: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será garantizado por el Estado.”
Lo anterior, empleado burdamente perjudica al propio lenguaje, a la sociedad e interlocutores, como se sostiene en Las Cosas del Decir. Situación de Enunciación. Capítulo 2, El Discurso Oral. Manual del Análisis del Discurso (Calsamiglia y Tusón-2001) “El lenguaje verbal es el instrumento interactivo más perfecto al que se le ha dado un significado demasiado vago o demasiado limitado, pues no se le ha visto como algo integrado en la complejísima red de intercambios somáticos […] Se ha creído poder analizar su realidad en un encuentro interactivo vivo incurriendo todavía en lo que ha sido el mayor fallo del análisis del discurso y la comunicación interpersonal en general: no ver esa triple e inseparable realidad del lenguaje vivo, hablado, que existe sólo como un continuo verbal-paralingüístico-kinésico formado por sonidos y silencios y por movimientos y posiciones estáticas, es decir, […] la “triple estructura de la comunicación” (Poyatos 1994: 130).
Lo anterior, nos debe invitar a cuidar las formas de manifestación, las causas y consecuencias de ésta.
29-07-2021

Compartir