- Por: Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez.
Las diversas dinastías del antiguo Egipto eran gobernadas por monarcas abusivos,
autoritarios y beligerantes con los pueblos vecinos. Les gustaba contar con mano de obra
gratuita como en caso del pueblo judío que igual construía pirámides que sistemas de agua o
caminos. Uno de los atributos más curiosos de los faraones era su creencia ciega en su propia
inmortalidad la cual tendría la ventaja de un viaje a la vida eterna en Clase Premier ya que al
fallecer – a diferencia de sus súbditos navegarían hasta su premio en el equivalente a un cielo
muy exclusivo. Para diferenciarse entre sí y de los faraones futuros hacían construir
gigantescos e inútiles monumentos en forma de pirámide destinados a guardar en su interior
el futuro cadáver embalsamado del faraón en turno.
Pasaban años construyendo sus mausoleos abusando de los recursos públicos y de los
esclavos en turno – a quien ni el salario mínimo les pagaban.
Es de esas obras tan absurdas como majestuosas que se toma el apelativo de «faraónicas»
para calificar a obras y servicios públicos o privados de gran envergadura y costo pero que al
final no sirven para nada o guardan uno o varios cadáveres en su interior -con la falsa
esperanza de que la inmortalidad dará a sus autores intelectuales de alto rango un boleto
directo al cielo.
En eso de hacer obras y servicios faraónicos – tanto con dinero público como privado -México
tiene un destacadísimo lugar en el ranking mundial. Sin ser para nada una potencia económica
o un gran centro de investigación científica México destaca entre las naciones por la variedad
de las ocurrencias de sus empresarios o de sus autoridades -electas o no.
El magnate boliviano del estaño Atenor Patiño fue convencido por amigos mexicanos de
construir un mega hotel de inspiración morisca en el puerto de Manzanillo, Colima.
Esta monumental obra toda de blanco incluye una cantidad tal de escaleras, escalinatas y
senderos con pendientes ideales para que Rocky Balboa se prepare para su siguiente pelea.
Este detalle representa un obstáculo para quien ose irse de vacaciones a esta obra faraónica
en la costa de Colima. La ironía es que este gran hotel se llame «LAS HADAS».
2
En la bahía de Manzanillo se cuenta con generación de energía eléctrica con una planta de la
infame Comisión Federal de Electricidad que utiliza combustóleo y cuyas emisiones oscurecen
los cielos de Manzanillo – con lo cual hasta el turista más bondadoso, sufre ese daño ambiental.
«LAS HADAS» ha cambiado con frecuencia de dueños o de operadores, para promoverla. A
finales de los 70’s VALORES INDUSTRIALES conglomerado regiomontano – se le ocurrió
invertir en negocios turísticos, entre ellos «LAS HADAS». El fracaso fue enorme pese a que
para promoverla se recurrió a filmar películas como la de «10 LA MUJER PERFECTA» con Bo
Derek.
Por parte del Gobierno Federal su intervención a través del Fondo Nacional para Promover el
Turismo (FONATUR) tuvo sonados fracasos a costa de los contribuyentes – como cuando quiso
hacer de Loreto Baja California Sur un centro mundial para jugar tenis o con el proyecto trunco
de Huatulco en la costa oaxaqueña del Pacífico. Como administrador de cadenas de hoteles
como El PRESIDENTE o de la cadena LAS PINTAS en Baja California el gobierno federal generó
pérdidas año tras año.
Otro ramo notable de obras inconclusas y costosas ha sido las de hospitales públicos por todo
el país. Se quedan en obra negra, sin recursos para equiparlas o personal para atender a los
pacientes porque muchas veces ha predominado un adagio: «HAZ OBRA, QUE ALGO
SOBRA».
Muchos de esos proyectos abortados desde su inicio venían mal; no cumplían con la
normatividad federal, ni con un estudio serio de su factibilidad o de cómo se iba a financiar en
la operación. Una obra civil en salud es faraónica en cuanto no cuente con el debido
equipamiento, presupuesto multianual y pueda cubrir nómina de personal y cubrir el
mantenimiento.
Entre las aventuras empresariales destacan proyectos fallidos en educación superior que no
se pueden sostener porque no consideraron que la economía y el ingreso familiar en México
es lo más parecido a una montaña rusa. Podemos tener dos años buenos y luego diez malos.
La permanencia en el empleo formal bien remunerado es escasa y no se reconoce el talento si
no se cuenta con una sólida red de relaciones que la sepa valorar.
El turbulento proceso que vive hoy día la UNIVERSIDAD DE LAS AMERICAS EN PUEBLA es un
ejemplo de cómo en México un proyecto privado educativo de largo plazo peligra ante embates
3
de la familia que pelean por una herencia, un Gobernador que quiere llevar agua a su molino y
un sistema de justicia cuyo fiscal de 84 años de edad está bajo sospecha de plagio.
El ferrocarril electrificado que iba a conectar a la Ciudad de México con Querétaro o el que iba
a conectarla a Toluca siguen truncos y ya han costado a generaciones de contribuyentes
millones de pesos en impuestos, mas lo que falta de daños ambientales.
La cancelación del aeropuerto de la ciudad de México traer para las siguientes generaciones
la losa de deuda pública adquirida y evaporada por el cese de la obra.
Los servicios de ahorro y crédito en México han pasado por costosos programas derivados de
carteras vencidas impagables, ocurrencia de nacionalización de la banca sin fundamento,
rescate de deudores con gran opacidad vía FOBAPROA, suspensión de operaciones y
quiebras bancarias recientes con gran benevolencia para los banqueros.
El valor monetario de estos quebrantos faraónicos de bancos privados o públicos significa
hipotecar el futuro de nuestros hijos, nietos y bisnietos. Cada vez que saluden a un sobrino o
nieto háganlo con gran efusividad puesto que a ellos les tocará pagar todo lo que se ha
emprendido y fracasado por empresarios o por gobiernos.
Las deudas de empresas o gobiernos provenientes de una mala administración serán pagadas
por las siguientes generaciones en buena parte porque a diferencia de otros países en México
los llamados DELITOS DE CUELLO BLANCO no son considerados graves por nuestras leyes.
Esa carencia de dientes de nuestras leyes hace atractivo portarse mal tanto a empresarios
como a gente que trabaje para el gobierno. No les pasa nada y se buscan chivos expiatorios.
La sentencia de 280 años de cárcel para el Director Responsable de la Obra del Colegio
Rébsamen contrasta con la inmunidad otorgada a la constructora del Ingeniero Slim o a los
directivos del Sistema de Transporte Colectivo de la Ciudad de México – quienes fueron
protegidos incluso de no ir a presentarse ante Comisiones de la Cámara federal de Diputados
para aclarar del «incidente» que les costó la vida a 34 personas y dejó inválidos a la mayoría
de los pasajeros que vivieron para contarlo.
El sistema de impartición de justicia en México está diseñado para proteger a empresarios o
gobernantes que tengan responsabilidades penales hasta por desastres faraónicos.
4
Esta es la cereza de pastel que desde el Siglo XVIII norma la aplicación de la ley en nuestro
país. Y es la mayor tragedia para quien carece de influencias o protección desde el poder
económico- bien sea privado o público.







