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Milka Andrea IBÁÑEZ MARTINOVIC

 CDMX.- A veces, la vida nos pone pruebas que parecen imposibles de superar. Todas conocemos a alguien que guarda un dolor antiguo en un rincón del alma, una de esas heridas que siguen doliendo cuando llega el silencio de la tarde. De eso trata “No nos moverán”, una película que, más que cine, es un abrazo necesario a la memoria y a la fuerza que toda una generación guardó, y que no podemos permitir que se repita.

La historia nos presenta a Socorro, una abogada que, como cualquiera de nuestras madres o vecinas, ha dedicado su vida a seguir adelante con la frente en alto, pero ella guarda un secreto desde 1968: la búsqueda incansable del responsable de la muerte de su hermano a manos del gobierno que reprimió a tantos estudiantes que alzaban la voz. Socorro ha vivido con esa rabia bajo la piel convirtiéndola en su motor y, a la vez, en su carga más pesada.

Lo más conmovedor es verla hoy, en su tercera edad, con una dignidad y fuerza que estremecen. Es un recordatorio que las personas mayores no son seres frágiles, sino fuerza, valentía y recuerdos en el alma. La interpretación de la actriz principal, la gran Luisa Huertas, es sencillamente maravillosa. No necesita gritos para que sintamos su cansancio y ese chispazo de vida cuando después de tanto tiempo, aparece una pequeña luz de justicia. Es, a la vez, una mujer dura, pero también resulta conmovedora la relación que maneja con su amigo de lucha, con el conserje, con su hermana, con su hijo y con su esposa; el apoyo que da a sus seres queridos nos muestra un lado humano que no se esperaría de alguien con esa cierta frialdad. Esa rendija de esperanza nos mantiene pegados a la pantalla, deseando que, por fin, encuentre el consuelo que merece.

La película destaca por la fortaleza de sus actuaciones y un guion humano que explica por qué no se puede “dejar pasar” el pasado. La película no buscó enfocarse de la manera clásica en lo sucedido en Tlatelolco, sino que hace un homenaje a quienes se quedaron, a quienes día a día siguen viviendo con el dolor y la injusticia, cómo se vive con ello y cómo cada quien lo maneja de diferente manera. Su fotografía es preciosa y delicada, usando el blanco y negro, lo que transmite con maestría las emociones de quien se atreve a mirar de frente sus recuerdos. Esta joya ha sido reconocida con premios en festivales de gran prestigio, validando su capacidad de retratar la resiliencia de quien ha vivido una tragedia como esta.

“No nos moverán” es una película que nos llega directo al corazón: nos hace reír, nos hace llorar y nos mantiene con la atención al filo a través de personajes entrañables que no son fáciles de olvidar. En serio, no pierdan la oportunidad de vivir esta experiencia. La película está disponible en MUBI, plataforma ideal para historias que nos hacen sentir de forma diferente. Verla es una oportunidad para reflexionar sobre lo que hemos perdonado y lo que nos hace luchar cada día.

Esta obra es una invitación a no rendirse. Nos enseña que, aunque el camino sea largo, la luz siempre encuentra una forma de entrar por la ventana. Es un homenaje a las mujeres y hombres que se mantienen firmes recordándonos que mientras haya memoria, nuestros seres queridos nunca se irán del todo. Es una pieza para sanar, pero a la vez para nunca olvidar ni repetir el pasado.

 

*Oaxaqueña, productora de cine, gestora cultural y directora del Festival Internacional de Cine y Comedia 24 Risas por Segundo.

 

 

 

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