¡¡¡NO ES MENTIRA, ES VERDAD!!!
Luis Miguel Urbiña Calvo
Hay dos cosas que merecen nuestros más grandes respetos en la vida, la disciplina y el talento. El talento se nos brinda, es algo con lo que nacemos, es algo parecido a la inteligencia para hacer algo, para ejecutar un oficio, un arte o una ciencia, incluso un deporte, y desplegarlos, producir o desarrollar con características extraordinarias, especiales e incluso estéticamente perfectas, con lo que nacemos posiblemente varias personas.
Por otro lado, existe la disciplina, que es algo así como regirse por códigos de conducta, horarios, normas no escritas, rutinas si así queremos pensar…, ser constantes, intentar, atreverse, practicar y, practicar, ensayar, etc., de tal suerte que se vuelva casi perfecto el ejercicio o la ejecución de los actos; eso consideramos que se llama disciplina.
Ahora bien, si combinamos talento con disciplina, podemos estar en la antesala del logro, del objetivo o de la meta. Lo que nos hace poco erráticos y en presencia del éxito.
Con el talento nacemos, pero si no tenemos disciplina, no alcanzaremos el éxito. En cambio, si tenemos disciplina, aunque no tengamos el talento completo, por fuerza de la disciplina podemos tener éxito.
Y, finalmente, si podemos tener disciplina combinando el talento, el éxito en nuestras vidas está en la antesala y muy probablemente permanezca en nuestras vidas el éxito, el objetivo o meta cumplida.
Por eso nuestros respetos y gran consideración para quienes poseen talento y disciplina.
Eso consideramos…








