¡MUEVELE!, ¡SIN MOVERLE!
Luis Miguel Urbiña Calvo
Estamos en el año del 2025, cada día vemos más avances tecnológicos, los dispositivos electrónicos del celular con mayor capacidad, potencia, megas, memoria, aplicaciones y funciones… De admirarse, incluso de asustarse, variedad de dispositivos, variedad como tianguis, variedad con calidad y sin calidad, de verdad casi una ¡locura!
La niñez y juventud ensimismadas de los dispositivos, en cambio, desfavorables de ello, no leemos libros de literatura, de ficción, de aventuras, de cuentos, de ciencias, de cultura general, diccionarios, etc. Simplemente no leemos. Estamos en tiempos no de preocupación como dicen los discursos aburridos que, solo se presumen sin funcionar; estamos en tiempos de actuar, porque si la juventud no lee esta condenada a que la ignorancia los consuma, a ser rehén de la pasividad e indiferencia, porque si no leemos no aprehendemos y no actuamos.
Si no tenemos lectura no tenemos conocimiento, no hay creatividad, no hay imaginación, no hay ilusión, no hay perspectivas; incluso no hay libertad, no hay decisión, no hay cultura, la lectura nos da visión, seguridad, capacidad, potencialidad, diálogo, comunicación, diversificación, socialización y justamente en la etapa de la niñez es cuando el cerebro se alimenta con mayor capacidad de sabiduría si así podemos decirlo…
En la juventud tenemos hambre de experimentar, de conocer, de aventurarnos a lo desconocido. Es por ello, que los hábitos y la disciplina de la lectura debemos aprovecharlos tanto en la niñez como en la juventud. —Aclaramos, no estamos en contra del internet, las redes sociales ni los avances tecnológicos—lo que debemos rescatar es la lectura de cualquier tipo, es más, hasta de los “pasquines”, como se decía hace unos 20 años al libro vaquero, por dar un ejemplo.
Pero, aunque sea el libro vaquero que leíamos, los mayores leían todos los días su periódico. Leíamos todo tipo de cómics como: Batman, Superman, Ka liman, Hombre araña, “el mil chistes”, la familia burron, memin pingüin, que incluso nos transportaban a lugares desconocidos, nos adentraban al suspenso, a la ciencia ficción, en las aventuras de Chanoc por ejemplo.
Ningún tiempo es malo, así como ningún libro, lo que debemos hacer es leer, obtener conocimiento en variedades, porque si obtenemos conocimientos en variedades estamos en posibilidades de comparar incluso las lecturas, porque ya tenemos la información, pero si no leemos no tenemos las herramientas e instrumentos para abordar alguna cosa, situación o problema. Incluso, no necesariamente leemos porque fuimos o porque vamos a hacer una carrera profesional, también hay lectoras y escritoras y escritores sin profesión. La lectura también nos brinda la capacidad de obtener alternativas para la resolución de conflictos o nos ayuda a generar proyectos.