¡MUEVELE!, ¡SIN MOVERLE!
Luis Miguel Urbiña Calvo
Nos vamos a sonar, leer y escuchar aburridos, repetitivos o trillados, pero ahí vamos… Qué trabajo costaba y cuesta que estudiosos, científicos, técnicos, profesionistas, etc., personas dedicadas, con valores, ciencias o empíricos probados, hayan tenido oportunidades de ser escuchados, atendidos y apreciados, de ¡verdad! Ha sido muy difícil.
Pero los cambios gigantes en la sociedad europea, norteamericana, sudamericana, centroamericana y en México, obviamente, por el empuje de las tecnologías, han hecho la tarea más rápida que cualquiera. Lo que sin duda ha permeado totalmente en las “benditas redes sociales”, haciéndolas fuertes, impactantes, sonantes y altisonantes, pero consolidadas.
Ello ha ocasionado que los youtubers estén no solo de moda, sino que tengan impacto, influencia, convocatoria, seguidores y fans aún más que en los tiempos mozos de la televisión y la radio, que la prensa escrita, cuando no existían más medios de difusión, comunicación e interlocución. Hoy en día, los youtubers son casi la voz que guía la agenda social, política y económica del país.
Sin embargo, no todo está puesto para que sean un ejemplo, guías o ese alguien a quien seguir, porque hay algunos que, por mucha convocatoria que tengan, adolecen de cierto perfil; algunos solo abrieron inicialmente un blog, tuvo convocatoria, seguidores, se hizo importante y se lanzó a la vida famoso sin haber hecho mérito alguno, sin fondo ni forma. Pero sí con muchos seguidores.
Hay varios que tienen mucha ética, principios, valores, moral, profesión, experiencia, carrera profesional, todo un currículum, porque de los medios tradicionales se adaptaron a estos tiempos y son youtubers o tienen canales en las redes sociales con probado perfil como comunicadores. Pero hay algunos que se encontraron con alguien que les dijo: “Abre tu blog o vuélvete youtuber”.
Otros porque de por sí aprovechan su simpatía, las fuentes informativas que poseen y se lanzan a ser youtubers y resulta que ese era su canal de difusión. Sin embargo, hay quienes llevan años tallando la piedra y no logran la convocatoria deseada, porque carecen de simpatía e incluso de algún padrino o madrina…
—Aclaramos, no estamos en contra de los youtubers, simplemente que, en algunos, a sus versiones no se les ve contenido, discurso, mensaje, algo que aporte— porque finalmente quien tiene un micrófono o porta un micrófono y se dirige a la sociedad del nivel que sea, tiene una gran responsabilidad, sobre todo porque tiene seguidores; ya no es como se decía hace años “perico de los palotes”.
Máxime cuando se trata de quien en su programa se dirige a niños o jóvenes, jóvenes o niños. Ya que frecuentemente la niñez y la juventud escuchan y ven a quienes les parecen simpáticos o están a la moda… Incluso más que a sus padres. De ello, no se escapan las caricaturas que serán materia de otro momento… Hoy, por lo pronto y de inmediato, atendamos a nuestra niñez y juventud, papás, que es nuestra obligación, no así de los youtubers.







