¡MUEVELE!, ¡SIN MOVERLE!
Luis Miguel Urbiña Calvo
Dicen los que saben que la política exterior es compleja; creemos que siempre ha sido compleja, sobre todo con los Estados Unidos de Norteamérica, pero ahora está un tanto volátil, si así se le puede llamar, pero ahora puede ser colaborativa, seria, firme, pero sin ser el accesorio, sí el accesorio de un gobierno cuyo liderazgo está definido por las bravatas, desplantes y “sin embargos” de un mandatario y sus “asegunes”.
Que los mexicanos somos tales por cuales… Que los mexicanos somos casi… Casi… Los que echamos a perder Norteamérica, ja, ja, ja, como si no supiéramos que les gusta experimentar y “aprehender”, ¡ha! Que somos los patitos feos, mmm, qué casualidad, pero muchos, por no decir que la mayoría de los paisanos mexicanos, sostienen con su mano de obra de “fibra” (como se dice en la tropa del ejército) la economía de Norteamérica.
Que los discursos del mandatario de ese país son dirigidos a obtener el aplauso de una convocatoria ávida de seguir alimentando sus carencias morales, cognitivas y culturales, ni hablar, pero no es “correcto”, como dicen las redes sociales. Y, miremos bien. Si quiere convencer a los norteamericanos, está en su derecho, es su gusto y qué bueno. Pero no somos sus “Patiño”, no somos quienes le deban sacar el trabajo.
Al contrario, señor bicolor, trabaje, haga el muy grande favor de mirar hacia el interior de su “casa”, de su “Norteamérica”; fíjese en la badana de sus connacionales. México es para las mexicanas y los mexicanos. No se equivoque, mejor preocúpese de su economía que de México; nos preocupamos nosotros.
Que nos muestra como los malos de su western. Hemos comentado en varios foros que, para que haya un defraudador, tiene que haber quien crea en el defraudador, siendo su víctima. Entonces, ojalá y la metáfora sea de su satisfacción y de verdad, no estamos liados con nuestros vecinos del norte; al contrario, tenemos amistad con muchos de ellos.
Muchas vecinas y vecinos norteamericanos son estudiosos, leales, talentosos, honestos, humanistas y disciplinados como los hay en México. Nuestra vecindad no dejará de ser vecindad porque queramos en México o porque quiera Norteamérica. Como reza un dicho mexicano: “Lo que es derecho no es chueco”.
Respetemos a nuestros vecinos, pero que también nuestro vecino nos respete, que tenemos errores… También ellos los tienen… Que tenemos defectos, ellos también los tienen. Les hemos aportado muchísima gente valiosa, como hemos intercambiado tecnología y conocimientos, como con China, como con Europa, Asia, Arabia y África. Trabajemos juntos y… ¡Viva Oaxaca!, ¡Viva México!, ¡Viva ¡México!







