Myriam AGUILAR*
Existen miles de casos documentados de malos diagnósticos, pronósticos y malas praxis y cuidados. En un hospital de USA, mencionan más de 4000 incidentes de seguridad, más de 400 por mala praxis en errores de diagnóstico, más de 20 de morbilidad y mortalidad ambulatoria y más de 300 sin respuestas.
Un “Dr. House”, es fundamental para el paciente, pero a veces, los especialistas, no ven la integralidad del paciente.
Sería óptimo, hacer “cuerpos médicos”, decidir lo mejor entre todos para el enfermo. Pero, los “egos”, suelen crear trabas, causar errores y hacer perder tiempo valioso en enfermedades graves.Los errores cobran vidas; en hospitales, existen otros contagios, por falta de higiene, virus, bacterias, etc., mueren de meningitis, neumonía, etc., y no ingresaron con eso.

El tema del pronóstico, es muy serio. Hay médicos que dan pronósticos graves o erróneos, vaticinan semanas, meses o años de vida, dañan al paciente que ya está vulnerable, asustado, débil de mente y espíritu, con poca fé y esperanza, sintiéndose mal y sucumbe por los augurios médicos.
Tenemos derecho a dudar, preguntar, agotar las respuestas y proceder rápido, muchas enfermedades no pueden esperar.Si los fenómenos de autorregulación, del ser humano, sistema nervioso, la química del cuerpo no es fuerte, puede llevar a la muerte. La mente puede ser débil o poderosa “todo es mente” es la primera ley universal.
Es importante que el paciente reciba apoyo en otros sentidos, los terapeutas que practicamos las medicinas llamadas “alternativas” vemos al ser humano desde su integralidad, acompañamos su fortaleza espiritual sostenida, el buen ánimo, para sostener su deseo de luchar y vivir y con ello, mejorar su regeneración celular, sistema inmune. Estoy hablando de una especie de apoyo emocional, mental, sentimental, espiritual, átomico.

Actitud positiva y proactiva: Creer firmemente que puede coadyuvar a sanar su cuerpo. Crear mejores condiciones de salud, interesarse en seguir las indicaciones dadas y en cuanto a su estilo de vida, nutrición.
Alentarlos a apegarse a sus creencias religiosas, a la fuerza de su divinidad interna, con fé y esperanza y sabiduría interior.
Algunos le llaman “milagro”, hay miles de casos documentados o “remisiones instantáneas”, sin embargo, son insuficientes.
Se requiere autoconocimiento, disciplina. Si es enfermo grave, debilitado, no lo logrará solo, requiere quien le atienda y ayude. Sin displicencia, ni indolencia, amorosamente con agrado, compasión y cortesía, en tiempo y forma.
Quedo de ustedes.

*Terapeuta integralista. Médico tradicional y ritualista.
myriamaguilarescribe@gmail.com




