¡Por que no hay amor mas bonito que el amor propio y cuesta aprenderlo!
A la memoria de Hans Cristian Andersen
Selene PADILLA*
Érase una vez una princesa sirena a la que le gustaba explorar más allá del mundo marino. Intrépida, valiente y bella, siempre jugaba en las rocas del mar después de navegar varios kilómetros con sus amigos los delfines.
Un buen día, la sirena se escondió al ver llegar un barco. En la cubierta se encontraba un hermoso príncipe de ojos grandes y negros, buena estatura y cabello negro. Aquel príncipe era tan hermoso que enamoró a la princesa sirena.
La princesa sirena, que se llamaba Maciel, corrió cantando al palacio donde su padre el Rey Tritón se encontraba: la, la, la, la, la, la, la laaaa, no hay rosas en el mar.
Al llegar al palacio, Maciel le contó a su padre que quería ir fuera del mar para tratar de ganar el corazón de ese hermoso príncipe humano que había visto.
El rey Tritón no estuvo de acuerdo por que consideraba a los humanos peligrosos para todas las criaturas marinas, pero le propuso a su hija que fuera a la tierra con un talismán protector para poder regresar a los mares en caso de cualquier emergencia. Maciel partió con emoción esperando ver a aquel gran amor.
En la tierra de los humanos, Maciel se presentó ante el príncipe llenándolo de mimos, demostrándole su amor en todo momento. Desafortunadamente, no pudo ganar el corazón del príncipe ya que él se enamoró de una princesa humana y decidió casarse con ella.
Maciel lloró sobre el talismán en forma de concha que le regaló su padre y lo vio pidiéndole que regresara a su palacio; fue entonces cuando pudo tener visión clara de las cosas. Vio la belleza de su reino, pero sobre todo, fue consciente de su propia belleza; ello hizo que regresara a su casa tranquila, aunque con el corazón roto.
Su hogar, el mar, le devolvió la alegría que le permitía cantar; cantó muy fuerte “voy buscando un amor que pueda comprender…la libertad es más fácil que encontrar rosas en el mar”.
Esta historia termina con la princesa sirena Maciel viviendo muy feliz en su palacio, siendo ella misma en el mar.

*Comunicóloga con Maestría en Habilidades Empresariales, locutora y actriz.
FB: Selene Padilla Desgarennes








