- POR MARIUMA MUNIRA VADILLO BRAVO.
En nuestro país desde el mes de marzo del año 2020, derivado de la Pandemia por Covid-19 se optó por suspender clases presenciales en las escuelas de educación preescolar, primaria, secundaria, normal y demás para la formación de maestros de educación básica del Sistema Educativo Nacional, así como aquellas de los tipos medio superior y superior dependientes de la Secretaría de Educación Pública.
Esta decisión fue publicada el día 16 de marzo del año 2020 en el Diario Oficial de la Federación, mediante ACUERDO número 02/03/20, fue tomada como una medida preventiva para disminuir el impacto de propagación de la Covid-19 en el territorio nacional y se decidió inicialmente para el periodo comprendido del 23 de marzo al 17 de abril del año 2020, suspendiendo todas las actividades físicas, cívicas y masivas determinadas en las escuelas de educación preescolar, primaria y secundaria del Sistema Educativo Nacional.
Pero la realidad e impacto de la pandemia no ha menguado, nuestro país tiene 25.4 millones de alumnos y alumnas de educación básica y 5.2 millones de estudiantes de educación media superior siguen sin asistir a la escuela, tras pasar ya un año y medio sin asistir a las aulas, afectando ya dos ciclos escolares.
Los impactos del cierre de las escuelas por más de un año y medio en los niños, niñas y adolescentes, no sólo se han visto en la educación (Deserción escolar, educación interrumpida, pérdida de conocimiento) sino que van más allá; sin un horario escolar estructurado, pierden su bioritmo afectando la socialización que se da en la escuela, para algunos otros que dependían de los programas de alimentación escolar y de lo que podía ser su única comida nutritiva al día, aumentó sus probabilidades de padecer desnutrición. Estar fuera de las aulas también significa para muchos niños, niñas y adolescentes, enfrentar riesgos tanto en el hogar como en el vecindario que incluyen trabajo infantil, trata, embarazo en la adolescencia, explotación y abuso sexual, matrimonio infantil (o uniones tempranas) y violencia, en muchos otros casos el aumento del ciberacoso.
Ante estos problemas asociados por el impacto de la pandemia, el presidente de la república Licenciado Andrés Manuel López Obrador dijo que ya fue bastante tiempo con las escuelas cerradas y estableció: “Vamos a reiniciar las clases, va a iniciar el nuevo ciclo escolar a finales de agosto, llueve, truene o relampaguee. No vamos a mantener cerradas las escuelas ya fue bastante”.
De igual manera nuestro Presidente señaló de este regreso a clases: “Es voluntario, pero sí necesitamos regresar a clases porque tenemos que reponer lo perdido, llevamos ya mucho tiempo con las escuelas cerradas y se está causando daño a la educación y daños también a todas las madres y padres de familia”.
A nuestro país, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), desde el mes de abril ya le había hecho un llamado a acelerar el regreso a clases presenciales para frenar el rezago educativo de niñas, niños y adolescentes, pues la pandemia ha provocado la deserción escolar de al menos 5 millones de alumnos en México y más de un millón de niños, niñas y adolescentes en el país no concluyeron el ciclo escolar 2019-2020, señalando: “Las escuelas debieron ser la últimas en cerrar y deben ser las primeras en abrir, pero en México se ha optado por lo contrario”, además señaló que con la pandemia se han sumado 2 millones de niños que realizan trabajos no permitidos, que se suman a los 3 millones de niños que ya laboraban antes de la llegada de la pandemia a nuestro país.
Ante este tema la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Proesofra Delfina Gómez Álvarez, reiteró que el regreso a clases presenciales se realizará con respeto a la decisión que cada familia tome, garantizó un regreso a las clases presenciales de manera segura el próximo lunes 30 de agosto y argumentó que el regreso a clases presenciales: “Atiende la necesidad de alumnas y alumnos de tener un espacio amigable y propicio para socializar, así como un cobijo para reducir el estrés y la posible violencia que pudieron sufrir durante la pandemia”.
Por su parte, el líder del sindicato magisterial del SNTE Profesor Alfonso Cepeda Salas señaló: “Llegó el momento del regreso responsable y realista a las escuelas”, sostuvo que a nivel mundial la discusión ya no es si se vuelve o no a las aulas, sino cuál es la forma segura de hacerlo, además Cepeda Salas reiteró que el SNTE decidió: “Respaldar la iniciativa del Presidente Andrés Manuel López Obrador para volver a las aulas con orden y responsabilidad, de acuerdo con las condiciones prevalecientes, para reemprender su tarea educativa y contribuir, como siempre, al desarrollo de la nación”.
Pongamos nuestra parte como familias para encaminar a nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes, a su regreso a clases, seamos el primer filtro y establezcamos protocolos responsables familiares para hacer de este regreso a clases un regreso responsable y seguro, acudamos a vacunarnos, evitemos fiestas y reuniones no necesarias, mantengamos constantemente la sana distancia, sólo ésa pudiera ser la opción propicia para un regreso a clases seguro.
- La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira







