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¿Qué es una sirena?
julio.palau.ranz@gmail.com
Estimados lectores, muchas gracias por sus comentarios y felicitaciones por el artículo del Cabo de Año, como muchas personas, entendimos algo que no sabíamos, la vida y la muerte son procesos y son cíclicos.
Comentamos que nos han dicho en la iglesia católica que tenemos cuerpo, alma y espíritu; pero en las culturas ancestrales se habla de Madre Tierra para referirse al cuerpo; Sirena para referirse al alma y Ancestral para referirse al espíritu.
Como seguramente le habrá llamado la atención, el término “SIRENA” nos mete ruido, ya que en todas las culturas ancestrales, se habla de la sirena como un ser mitológico, mitad mujer y mitad pescado o serpiente, que con su voz hacía que los marineros se enamoraran de ellas.
Pero ¿qué es una sirena en la cultura ancestral del Anáhuac?
Investigando encontré que forma parte de culturas como tepehuas, nahuas, totonacos y otomíes, se le nombra como Xúmfo Dehe (Señora del agua) y tuvo su origen cuando se formó un gran remolino y emergió el Sol.
La Sirena es anterior al mundo humano, pues pertenece al “tiempo de los abuelos”, llamada en lengua local Xinhua. Ella es tanto “el sustento, la vida y el corazón de todos”.
En eso coinciden también los egipcios, cuando preparaban un cuerpo para ser momificado, se tenían 7 recipientes para los órganos internos; pero había dos que tenían tratamiento diferente, el cerebro y el corazón.
El corazón se regresaba al cuerpo, ya que allí es donde estaba integrado el alma; el cerebro no servía de nada y se lo daban a comer a los perros.
Cuando se crea un ser humano, después de la concepción, el óvulo fecundado inicia un proceso de división binario, 1, 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, 256, 512.
Al llegar al 512 es un toroide y lo primero que se forma es el corazón, lleno de terminaciones nerviosas y de energía que empieza a latir, allí se crea el recipiente del alma y por eso se llama Sirena.
Es la Sirena el flujo, así lo conocían reflejado en el agua, es el remolino, es el flujo de agua en un río, es el sonido que se hace al latir, por eso una madre se lleva al pecho a su hijo y se tranquiliza, porque escucha su corazón y esa frecuencia de latido es la que le da seguridad y tranquilidad.
Entre la vida ritual tepehua, hay fechas dedicados a la Sirena y se presentan en dos fechas principales que también corresponden al ciclo agrícola: el 3 de mayo, día de la Santa Cruz, y el 16 de septiembre, aunque dependiendo del desarrollo de la planta de maíz, este último puede posponerse hasta finales del mes.
En estos días se realizan costumbres para solicitar el bienestar de la población, así como la protección y abundancia de los cuerpos de agua y los mantenimientos.
Los rituales del 3 de mayo inician los ruegos por la vida de los manantiales y ríos, cuerpos-cauce que traerán el buen desarrollo de los cultivos, especialmente del maíz y del frijol negro.
Esta fecha se hace patente como un marcador cronológico entre las dos
épocas agrícolas más importantes: la de secas o tonamil y la de temporal o pulacaxcan.
En Todos Santos, desde hace varios años, el culto a la Sirena está a cargo de una familia, cuya deuda reside en el hecho de poseer un manantial dentro de su potrero.
Cada año debe preparar una canasta con diferentes elementos en miniatura, por ejemplo molcajetes, metates, platos, jarros y cántaros.
Además de preparar pequeños tamales envueltos en hoja de papatla y gorditas de masa, un vaso con chiles secos y un puñado de sal.
En septiembre, se realiza la costumbre de vida o de vivir, sin embargo, en esta celebración la estructura ritual es diferente, es el momento en que se renueva la “promesa” que el curandero hizo con la Sirena y las demás entidades sagradas, se pide también por las enfermedades.
Todo inicia con el recorte de 100 figuras antropomorfas o lhamaclakabán y con la
elaboración de 400 atados de cempasúchil o xanti alhulnut, que en una traducción literal serían flores-corazón.
Estas flores-corazón se distribuirán entre el fogón doméstico, el altar del curandero y el arroyo. Las secuencias rituales inician con la disposición del nuevo tendido en el altar del curandero, ahí tendrán presencia el universo y los “compañeros” ( los curanderos antiguos), cuyos cuerpos son de papel y, junto con la sirena, fueron quienes enseñaron la costumbre y a limpiar los males.
Como pueden ver, hay influencia de la conquista con el ritual, perdiendo el fondo real de la sirena con el alma, ya que la sirena es la voz que acompaña al espíritu para al momento del examen, describir que hizo esa persona en vida y sus experiencias.
El investigar el tema, nos muestra que la civilización anahuaca aún conserva mucho conocimiento que desconocemos, hoy podemos entender estos conceptos como el ADN y lo maravilloso es que ellos lo tenían y hasta hoy, lo logramos entender.
Como siempre estoy a la orden, cualquier comentario que gusten hacerme, críticas o felicitaciones, mi correo es julio.palau.ranz@gmail.com





