- Por Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez
Tras tanto porrazo sanitario y económico que hemos soportado a puro valor mexicano desde marzo 2020 vuelve a ponerse de moda reflexionar si lo que se necesita es una mayor intervención del ESTADO para desenredar este lío o si por el contrario- dejar que sean la oferta y la demanda la que venga a resolver o empeorar la situación.
Nuestro vecino del Norte ha dado un viraje de 180 grados y la administración de Joe Biden va por un profundo cambio en materia de recaudación de impuestos que de lograrse sería todo un acontecimiento.
No solo se trata de revertir el regalito de Trump a las grandes empresas a quienes les redujo de 28 a 21% el impuesto a sus ingresos, sino que busca ir a donde nadie se ha atrevido a meterse en 40 años: los cobros inter compañías, las filiales “offshore”, la ordeña a los ingresos en un país por pago de regalías a la empresa matriz, los paraísos fiscales para pagar menos impuestos locales. No es poca cosa.
Conocemos como, gracias a las muy dadivosas reglas fiscales de nuestro muy sufrido país, las empresas pueden reinvertir utilidades y así se evitan el pago de impuestos por ellas. Teléfonos de México ha hecho de esta permisividad fiscal su trampolín para expandirse fuera del país y comprar nuevas telefónicas en Brasil, Chile, Argentina por citar algunas.
Obvio recordar que TELMEX – TELCEL – CLARO VIDEO- INBURSA con internet, telefonía celular y streaming cuenta con dominio del mercado nacional y aplica unas tarifas de las más altas del mundo contando siempre con el apoyo involuntario de sus sufridos clientes mexicanos y de la solidaridad de las autoridades regulatorias mexicanas (entre las más omisas del mundo para controlar empresas cuasi monopólicas).
Como cereza del pastel o pastel aparte, durante décadas las empresas extranjeras o mexicanas que abusaron del “outsourcing” logaron reducir al mínimum minimorum el gasto en prestaciones sociales – arrastrando con ello las finanzas del Instituto del Seguro Social y la recaudación correcta de impuesto sobre la renta a personas físicas.
Cuestionado un empresario por uno de sus empleados sobre cuál era la razón que a todo el personal solo se le pagara el salario mínimo, contestó con rapidez que el pagaba el salario mínimo solo porque lo obligaba la ley… que si por el fuera pagaría mucho menos.
Miles de docentes en universidades particulares han estado por décadas siendo expoliados vía el famoso “outsourcing” por estas beneméritas instituciones con fines de lucro infinito. Aprovechando la falta de alternativas de fuentes de trabajo estos centros de estudio en sus folletos predican todo lo que en su administración no hacen.
En estos ejemplos queda claro que existe una seria omisión de lo que el ESTADO debería hacer. En Chile desde hace años las empresas tienen que tributarle al fisco sobre sus utilidades – no solo sobre sus ingresos. Nada de invertir en la filial ubicada en Tombuctú. Primero le pagas al fisco de tu país de origen impuestos sobre tus utilidades y ya con el remanente podrás expandirte – no al revés.
En las universidades privadas de Canadá o Estados Unidos lo mismo. No se permite expoliar a los docentes, sino que se les paga muy bien, puesto que son el activo más valioso para formar nuevos profesionales o para investigación aplicada.
En el postgrado en Química de mi escuela el Doctor Xavier Domínguez (QEPD) en la década de 1970 llevaba investigación sobre el barbasco – planta oaxaqueña rica en estrógenos que tenían propiedades que inhibían el embarazo en mujeres.
Realizó exitosamente aplicaciones en nuevos anticonceptivos y suman millones de mujeres en el mundo que pudieron evitar llenarse de hijos, gracias a sus estudios.
La investigación trajo regalías a la escuela, premió el gran esfuerzo del Doctor Domínguez y al mundo le evitó millones de más chamacos. Este es uno de los casos en México en el cual el MERCADO y el ESTADO fueron armónicos y exitosos para la sociedad.
Uno de los grandes debates sobre salud que se está dando en estos momentos corresponde al orden de prelación para la vacunación de las personas.
¿Merecen o no prioridad los mexicanos que están en la primera línea de atención a posibles portadores del virus de COVID-19, debido a ser médicos, dentistas, enfermeros, administrativos en hospitales, consultorios de atención particular – no públicas?
¿Los médicos y el resto del personal del IMSS, ISSSTE, FUERZAS ARMADAS, etc. son más o son menos en su valor como profesionales de la salud que los doctores que en su consultorio atienden enfermos, pero como médicos particulares cobran a cada paciente por consulta y pagan sus impuestos por honorarios?
¿Tiene el Presidente de la República el derecho a dar preferencia a vacunarse a ciertos médicos y enfermeras sobre otros y a la vez prohibir que farmacias u hospitales privados compren por su cuenta y con su dinero más vacunas para aplicarlas con lucro? Estas son situaciones en las que chocan una visión del ESTADO contra una de MERCADO.
En todo el mundo es de aceptación el principio que en un naufragio los niños y las mujeres deben buscar salvarse primero. Y que incluso el capitán y sus cercanos deben aguantar hasta lo último.
Pero en el caso de la vacunación en el mundo ha sido al revés: primero los mayores de edad y hasta el final los jóvenes… cuando que las personas con mayores años productivos por delante son los jóvenes…
Intentar despojar de tajo a las empresas de la altísima permisividad que han gozado en México por décadas para ordeñar al fisco y a los consumidores de bienes y servicios va a enfrentar al MERCADO con el ESTADO. Pero si Estados Unidos logra reformar a fondo su permisividad recaudatoria y la Unión Europea lo secunda deberán sobrevenir para México cambios profundos donde podría crecer sustantivamente la captación de ingresos para que el consumidor no sea engañado y el ESTADO tenga con qué afrontar el caudal de necesidades próximas en calidad de vida.
Recordemos que ya en el rango de edad de cero a 19 años México tiene al 36.8% de sus 126 millones de habitantes – significan 47 millones de personas que en el futuro serán los que releven al 6.5% mayores de 65 años.
Quienes tuvimos entre cero y 19 años a finales de la década de 1970 nos tocó pagar varias veces los platos rotos del choque entre el ESTADO y el MERCADO con los efectos perversos del maridaje entre ambos que duraban años.
Tan malo fue cuando la política cambiaria se decidía en solitario en Los Pinos que cuando se perdieron los límites entre los intereses del MERCADO con los del ESTADO.
La era del desmantelamiento del ESTADO promovido desde el liderazgo Thatcher – Reagan tuvo repercusiones en todo el mundo. Ahora vamos al revés. Ante las grandes fallas del MERCADO en la atención a la calidad de vida de los mexicanos toca al ESTADO fortalecer sus recursos financieros, humanos y tecnológicos, terminar el maridaje ESTADO – MERCADO y que para los ciudadanos cada parte honre con sus acciones sus responsabilidades como proveedores de bienes y servicios.
Ni los actores del MERCADO pueden seguir pensando en cómo ordeñar más a los consumidores y al fisco ni el Estado puede seguir pensando que su papel fundamental es el de ser siempre el OGRO FILANTROPICO que llamaba Octavio Paz.
Recaudación tributaria, servicios de salud, seguridad, rendición de cuentas, medio ambiente, infraestructura digital y educación de calidad, son los grandes pendientes en México para el ESTADO.
Cumplimiento cabal de obligaciones tributarias, medioambientales y ética en los bienes y servicios que oferta el MERCADO es la tarea pendiente para los emprendedores de este país.
No más maridaje ESTADO – MERCADO porque nuestra generación ya cercana a los 70 años de edad ya padeció los efectos de recibir gato por liebre en bienes y servicios públicos y privados durante décadas.
Separar intereses colectivos de los particulares suena fácil, pero es muy difícil.
Ni la Unión Europea lo ha podido lograr.
Solo vean cómo un puñado de grandes farmacéuticas de Suiza, Reino Unido y los Estados Unidos han doblado a las NACIONES UNIDAS para que las nuevas vacunas COVID sigan siendo propiedad de ellos y no un patrimonio de la humanidad para la salud colectiva. La sumatoria de cientos de ESTADOS con 6 mil millones de habitantes no ha podido doblar a empresas privadas de tres naciones.
Quisiera enfatizar y reconocer el gran trabajo que ha hecho el Banco de México conteniendo la jauría de la banca privada concesionada y sus despachos de cobranza gansteril sobre los acreditados – bien sean empresas o familias.
Si a la salida de Salinas de Gortari y la entrada de Zedillo de León se hubiera actuado con la sabiduría del Banco de México en 2020 – 2021 nos hubiéramos podido ahorrar el costo social de la pesadilla y discrecionalidad del FOBAPROA y el engaño del uso de las UNIDADES DE INVERSION INDEXADA (UDIS) importado de Chile para desgracia de los deudores.
La banca privada mexicana por años cargó a sus clientes altísimas comisiones e intereses reales de los más altos del mundo con toda la complacencia del ESTADO.
Enhorabuena por la estrategia y liderazgo eficaz y discreto del BANCO DE MEXICO y ojalá de ahora en adelante las autoridades regulatorias y el poder legislativo dejen de ser omisos ante los abusos cotidianos de las instituciones de la banca concesionada.







