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  • Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez.

Pocas naciones vecinas comparten un historial de desencuentros entre sus políticos como México (“el puerco espín”) y Estados Unidos de América (“el oso”).
Estos choques se originan frecuentemente por personalidades encontradas entre sí de los dirigentes que nada tienen que ver con lo que los propios pueblos sienten.
Los estados fronterizos a México desde Texas hasta California conllevan una serie de tejidos sólidos entre sus pobladores que se han fortalecido más desde los años de la Presidencia de Lyndon B. Johnson y Gustavo Díaz Ordaz.
Este tercer país de entidades vecinas con nacionalidades diferentes genera una cotidianidad y fraternidad que nada tiene que ver con el centro o sur de México. Las escuelas de California, Texas, Nuevo México en los poblados fronterizos por décadas han sido biculturales y bilingües.
La gastronomía genera híbridos como la comida “Tex –Mex” o la cadena de Taco Bell.
Ambas culturas se nutren a diario – para bien o para mal. Han generado en la actualidad una generación mucho más hermanada por el YOU TUBE que por los llamados de políticos interesados en la discordia para separar a los fronterizos.
Incluso nace de manera natural el “SPANGLISH” – que no es ni inglés ni español, además de toda la cultura alrededor del cholo como en Ciudad Juárez – de la que provino una figura fundacional como fue Tin Tan.
Las mezclas se dan con éxito en la música (Santana, Joan Báez), en el deporte (Fernando Valenzuela, Jim Plunket García) e incluso en la ciencia y tecnología (Camarena, Molina – Premio Nobel de Química).
La convivencia desde la niñez entre tamaulipecos y texanos produce miles de personas con doble ciudadanía, bilingües y plenamente biculturales.
Con la prevalencia de grupos organizados para el crimen se ha hecho notar el papel de la banca texana y la mexicana. Los mentados “lavados de dinero” se pueden armar en Texas y Tamaulipas con gran facilidad.
En la historia de Tamaulipas se han desaforado a cinco gobernadores y ha tenido múltiples binacionales – como el economista Tomás Yarrington Ruvalcaba – actualmente recluido en un penal texano por delitos de prevaricación en México.
El “Acapulco Texano” es la famosa Isla del Padre – sitio con un mar muy desangelado, pero repleto de casas y departamentos de playa propiedad de regios o tamaulipecos.
El motor del comercio para las ciudades fronterizas de Estados Unidos con México son las compras de los mexicanos. Cada fin de semana se satura y sin esta inyección de ingresos difícilmente serían lo mismo que lo que en ventas logran hoy.
La pandemia de la Covid-19 ha colocado una camisa de fuerza muy costosa a toda la frontera entre el Oso y el Puerco Espín aunado a la oleada interminable de centroamericanos que esperan poder cruzar al otro lado para obtener el “sueño americano”.
Desde Matamoros hasta Tijuana la inmigración desde Honduras, Salvador, Guatemala, Haití y otras naciones está provocando una crisis humanitaria que incluye la travesía de niños en solitario. El negocio de los traficantes de personas está a todo lo que da – con tarifas que oscilan entre 6 a 8 mil dólares por persona.
Junto a ése realidad demográfica y sanitaria tan alterada se distorsiona la economía de los estados fronterizos mexicanos con Estados Unidos. En Tijuana existe una fuerte comunidad de oaxaqueños que son altamente apreciados por ser muy trabajadores, pagar sus impuestos y tener un excelente comportamiento social.
En Reynosa, tres cuartas partes de sus pobladores actuales son veracruzanos de nacimiento.
La industria maquiladora de finales de los 1970 en esa región atrajo a miles de mexicanos a hacer su vida en la frontera. Esta migración a ciudades como Juárez, Tijuana, Reynosa o Matamoros generó un crecimiento en la demanda de servicios públicos, vivienda, seguridad, educación y salud a miles de kilómetros de la Ciudad de México.
La captación de recursos fiscales propios en estas ciudades ha sido una clara muestra del éxito de la visión del Presidente Salinas de Gortari al concretar una alianza productiva, comercial, ambiental y de inversión con Estados Unidos y Canadá.
La incorporación de China al libre comercio mundial frenó el progreso de nuestra frontera norte y en cierta manera le arrebató inversión de alta tecnología como el de la fabricación del iPhone de Apple o los componentes de la microelectrónica.
Los reclamos sobre derechos humanos, dumping, piratería están poniendo obstáculos en el comercio e inversión entre China y Estados Unidos. Toda exportación china a Estados Unidos debe pagar un 25% de arancel para poderse vender ahí.
Con el Presidente Biden tiene continuidad el distanciamiento China – Estados Unidos. Para que México saque ventaja de esa desavenencia se requiere invertir como país mucho más en educar y formar muchos más ingenieros, informáticos, logísticos, fortalecer la seguridad en nuestras redes de autopistas, aeropuertos, puertos y ferrocarriles, mejorar la infraestructura hídrica sin olvidar que estamos compitiendo con los Tigres de Asia, Canadá, Brasil, India y la Unión Europea.
Las entidades federativas del Sur de México han provisto de mano de obra – calificada o no que se ha integrado al progreso de las dos Bajas, Chihuahua, Tamaulipas o Coahuila. En la agricultura y ganadería de nuestro vecino del Norte se sostiene la productividad gracias a los mexicanos.
En el nuevo Tratado con Canadá y Estados Unidos ya se incluye la factibilidad de remediar abusos patronales en los tres países.
Los presidentes demócratas han estado siempre preocupados por las condiciones de los sitios de trabajo y de la fortaleza de los sindicatos. Esperemos que la relación con las autoridades mexicanas del Trabajo y Previsión Social inicie con éxito esta nueva etapa y que tanto el legislativo como el ejecutivo le den presupuesto para poder cuidar de los intereses de los trabajadores – dentro y fuera de México.
Si alguien conoce a los mexicanos es la Vicepresidente Harris – quien fue Procuradora de Justicia en el Estado de California y a quien su jefe le ha hecho responsable del diálogo constructivo con el Gobierno federal mexicano. Hagamos changuitos.

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