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Por José María Villalobos

En la aún tierna “democracia” mexicana las acciones y maridajes entre funcionarios públicos y empresarios sigue haciendo daño al país.
En Canadá las personas que obtienen permiso para fundar y operar un banco no pueden ser accionistas de otro tipo de empresas (mineras, manufactureras, bebidas , telefónicas, etc.
En México por lo contrario sucede todo tipo de aberraciones en los corporativos y empresa privadas y sus nexos con gobiernos, legisladores y jueces.
BANK OF MONTREAL decidió invertir en BANCOMER cuando FEMSA era el accionista mayoritario. No tardó en darse cuenta que el BANCOMER no era un banco abierto para el público ahorrador o solicitante de préstamos para
hipotecas, PYMES , etc.
Resultó que BANCOMER de FEMSA solo quería extraer todo lo posible de los ahorradores para usar esos fondos a favor de grandes créditos para la Cervecería Cuauhtémoc, Coca Cola FEMSA , Cartón Titan….etc.
Estos créditos relacionados están prohibidos en Canadá: que los ahorros de miles de familias sean para financiar a las industrias de los propios dueños del banco. BANK OF MONTREAL decidió retirarse de BANCOMER cuando se dio cuenta para que lo habían comprado los dueños de FEMSA.
Los grupos industriales de Monterrey fueron auspiciados y muy ayudados por Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
Los 30 años en los cuales no hubo sana distancia entre empresarios y clase política dieron lugar a grandes negocios como estos:
1.- ABUSOS CON EL OUTSOURCING (SUBCONTRATACIÓN LABORAL).
Para 2020 ya son 8 millones 200 mil personas que trabajan en México bajo una contratación ventajosa para las empresas ya que no cubren prestaciones sociales completas, enteran a Hacienda menores ISR s y a mediano y largo
plazo perjudican incluso el retiro hacia una vejez con una pensión digna.
Se estima que el 80% de las personas bajo sub contratación están siendo sujetas de abuso por sus empleadores 2.- CONTAMINACION SIN CASTIGO NI REMEDIO OBLIGATORIO:
En México los ecosistemas y recursos naturales son afectados sistemáticamente por empresas privadas en contubernio con legisladores, jueces, políticos, caciques y jefes de plaza. Las normas ambientales son permisivas y las multas ínfimas. El marco jurídico está diseñado para castigar lo menos posible a los infractores en perjuicio de la sociedad.
Basta conocer el caso de los complejos petroquímicos en Minatitlán y el curso
del río Coatzacoalcos en Veracruz.
En ellos se vierte al mar y río todo tipo de deshechos químicos que producen incluso malformaciones a peces y moluscos en la región.
En Jaltipán, Veracruz los daños al suelo que dejó la operación de Azufrera Panamericana tardarán siglos en difuminarse.
Kimberly Clark (cuya matriz está en Texas) deforestó una extensa zona en Veracruz además de verter aguas industriales al suelo sin tratar.
En nuestro país y para vergüenza nuestra la mayor parte de las procesadoras de cárnicos y rastros carecen de un tratamiento de sus desechos.
Con facilidad lo vierten al drenaje y terminan afectando suelo, agua y aire además de la salud pública.
En los complejos hoteleros de Cancún se carece de suficiente capacidad de tratamiento de aguas negras. Al sobrevolar hacia en suroeste se puede ver una gigantesca mancha verde negro conformado por miles de litros de aguas
negras vertidas impunemente al mar. La formación del sargazo en Brasil nace de que en ese país se viertan millones de litros de aguas residuales sin tratar.
Las corrientes marinas se encargan de llevar el sargazo al mar Caribe.
En Acapulco existió un proyecto federal de construir una hidroeléctrica (“La Parota” ) que hubiera asegurado agua potable, control de inundaciones y un distrito de riego. Las protestas locales alentadas por activistas extranjeros lo
impidieron. Hoy Acapulco sufre de escasez de agua potable, se inunda fácilmente y tiene frecuentes apagones. Los “activistas” opositores
simplemente se fueron con su música a otra parte. 3.- ASOCIACIONES PUBLICO PRIVADAS.
En los convenios de las autopistas concesionadas por Gobierno Federal a empresas privadas en los últimos 30 años se incurrió en darles todas las de
ganar a las empresas.
Si como en el caso de la Autopista del Sol la constructora GUTSA (GUTIERREZ CORTINA) quedó técnicamente muy mal a tal grado de que los derrumbes frecuentes muestran una clara falla en el grado de inclinación de los taludes.
Pero a GUTSA no se le vetó de nuevos concursos. De hecho fue GUTSA la empresa que en alianza con la española ABENGOA con una obra deficiente
causó el socavón en la autopista México – Cuernavaca – Acapulco.
Los trabajos de inspección de calidad de obra que supervisa SCT, BANOBRAS y SEMARNAT son muy permisivos a favor de las empresas.
El caso extremo ha sido Ingenieros Civiles Asociados (ICA) que por años parecía estar operando por encima de las autoridades y de los entes normativos federales.
Hoy día ICA al punto de la quiebra sigue activa emprendiendo nuevas obras como el de la Ruta Maya. Estuvieron involucrados en la ruta fallida del Metro de la Ciudad de México y en las autopistas Mitla – Tehuantepec y Barranca Larga –
Ventanilla que llevan 16 y 12 años en construcción.
Nunca se ha ejercido ningún procedimiento legal contra ICA por negligencia, alza indebida de costos o por fallas en lo construido.
Las concesiones para operar puertos y aeropuertos conllevan obligaciones específicas de invertir para hacerlos más rentables. Estos compromisos
muchas veces han quedado en buenas intenciones sin que se revierta la concesión. Tenemos una muy larga historia de omisión porque quienes deben
vigilar el cumplimiento de las obligaciones pactadas entre empresas y gobierno
simplemente se hacen de la vista gorda.
En temporada electoral es bien sabido que las constructoras apoyan por debajo del agua a candidatos quienes una vez electos regresan al 3 X 1 en obra civil los fondos aportados. Es una de las recetas secretas de la firma brasileña Obedretch que desde el sexenio de Vicente Fox ha operado en México con gran éxito. 4.- CANONJIAS SINDICALES.
Es de todos conocido que los sindicatos de gobierno o empresas públicas disfrutan de privilegios muy notables y dañinos al erario –o sea a todos los
contribuyentes de este singular país.
Un porcentaje de la obra a ejecutar cada año es para la constructora del sindicato al igual que la compra de uniformes y equipo.
Con estos negocios que favorecen las finanzas de los líderes las empresas públicas alimentan la turbiedad operativa y claro que a costos muy elevados.
Los intereses lucrativos sindicales llegan en el extremo a dar la pauta administrativa de muchas instituciones públicas y gobiernos locales.
El INFONAVIT fue por décadas enfocado a atender las necesidades de vivienda de los sindicalizados preferentes que dictara la Central de Trabajadores de México (CTM) .
Los jubilados de las fuerzas armadas gozan de ventaja en cuanto al abasto de explosivos para mineras o constructoras ya que si no les compran a ellos se empantana la autorización del permiso de almacenar o adquirir explosivos.
En las ciudades menos desarrolladas sucede con frecuencia que en cuanto un particular quiere construir obra civil y ya contando con el permiso municipal respectivo le caigan uno o tres sindicatos pidiéndole dinero para permitirle
construir. Si no les paga, no permiten los sindicatos que se efectúe la obra.
Los préstamos a los empleados de gobierno muchas veces deben de tener el
visto bueno de los sindicatos – quienes obviamente disfrutan de la discrecionalidad de decir a quien si y quien no.
5.- LICENCIAS DE OPERACIÓN.
Constituye un panal de rica miel para las autoridades de obra pública y permisos en todo el país. Para operar un bar se requiere permiso del municipio.
Para modificar un edificio y adecuarlo a un comercio o restaurante se requiere de la aprobación municipal. Para hacer de la tramitología un tormento chino Obras Públicas expide complicados reglamentos de construcción que tienen muchos recovecos donde se puede hacer uso de una discrecionalidad infinita.
Las dos grandes cerveceras de este país ya tienen acaparados permisos municipales para licencias de operación de bar. Estos “permisos” los otorga a

su vez la cervecera al particular sujeto a que sea solo su marca de cerveza la
que se expenda en el nuevo bar.
Las licencias de uso de suelo tienen el mismo esquema: sujetas a reglamentos
bizarros, favorables a que sea la discrecionalidad de quien da el visto bueno y
bajo el fundamento de que se tiene que llegar a una “amistoso arreglo”….muchas veces por debajo de la mesa.
Son todopoderosos los llamados “mandos medios” ya que con el poder de su firma se autoriza o rechaza una solicitud o un refrendo.

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