Por Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez.
Tras una accidentada toma de protesta el plan de gobierno de Joe Biden se puso en marcha con énfasis en alto gasto público para mejorar la infraestructura, generación de energía limpia, apoyo con programas sociales a familias y estudiantes y a las empresas pequeñas y dar un giro completo en cuanto a migración. Con mayoría en la Cámara de Representantes Biden pensó que sería fácil que su ambicioso programa de inversión recibiera la aprobación y poner los miles de millones de dólares a trabajar. Los obstáculos dentro de su propio partido a los programas sociales y las resistencias de industrias extractivas a base de “fracking”, carbón o gas y petróleo, aún no le permiten arrancar.
En el ámbito internacional las fricciones con China han ido creciendo y la administración federal demócrata mantiene el 20% de aranceles sobre las importaciones del gigante asiático, le cierra el paso en el tema de tecnologías de la información y respalda, ahora, con vehemencia militar a Taiwán.
Si Latinoamérica tenía esperanzas que la salida de Trump traería tiempos mejores ya se está viviendo lo contrario. La administración Biden prometía una política migratoria más flexible para quien deseara ingresar a los Estados Unidos y la realidad es que ya cambió de opinión y ahora es simplemente NO VENGAN.
Con la Unión Europea se esperaba el restablecimiento de temas globales como la prevención del cambio climático, la reducción obligatoria de emisiones de gases invernadero a la atmósfera. Tal como va la reunión de Glasgow y dada la ausencia de China y Rusia no se avanzará gran cosa. Con franqueza India ha decidido que sus metas de reducción de emisiones se pasen del 2030 al 2050, pues no tiene recursos para sustituir la generación eléctrica a base de carbón o combustibles fósiles.
China planea construir una centena más de carboeléctricas en los próximos diez años – esto es buena noticia para Australia que le vende carbón- pero muy malo para la atmósfera.
El tan mentado remedio europeo de recurrir a generación solar o eólica como receta universal con seguridad beneficiaría a sus fabricantes de aerogeneradores o de turbinas para hidroeléctricas. Para la mayoría de las naciones atrasadas o de mediano desarrollo que poseen grandes yacimientos de combustibles fósiles o carbón la obligatoriedad de no hacer uso de ellos, adquirir miles de aerogeneradores daneses o turbinas alemanas para hidroeléctricas no es opción.
Francia es el líder mundial en generación eléctrica con energía nuclear y ha avanzado bastante en seguridad y confinamiento de residuos de materiales radioactivos. Busca ahora mayores ventas en el extranjero y es posible que México les compre una planta nuclear adicional a la que ya tenemos en Laguna Verde, Veracruz.
Los legisladores y algunos gobernadores se han unido a la preocupación de las empresas de la Unión Americana y Europa que desde 1992 han invertido en generar su propia energía, gracias a que nuestro país decidió que la Comisión Federal de Electricidad dejara de ser monopolio estatal protegido y compitiera.
Las olas humanas de migrantes de múltiples naciones que ingresan por Chiapas buscando llegar a los Estados Unidos han rebasado toda estadística previa, gracias a los errores de México y su vecino del Norte sobre difundir una esperanza y luego decir que “siempre no”. Las mafias de la logística que operan desde Colombia, Chile o Haití han acumulado tal cantidad y calidad de servicios logísticos que superan a la fuerza de contención en nuestra frontera sur y en la ruta hasta las ciudades mexicanas que colindan con Texas, California, Arizona o Nuevo México. A su paso por territorio mexicano los coyotes que guían a los migrantes tienen proveedores y cómplices de todo tipo de servicios. Son capaces de desplazar cientos de personas desde Tapachula hasta Reynosa o Tijuana. Tienen mejor organización que la Guardia Nacional, la Marina o el Instituto de Migración. Joe Biden le exige a México que contenga a los migrantes y a sus organizadores que hacen negocio con este tráfico-, pero puede más el pago de sobornos en el camino que los buenos deseos de los políticos.
Hasta mediados de este año abrirá Estados Unidos los pasos fronterizos después de 16 meses cerrados para los mexicanos. Las pérdidas para al comercio texano o californiano han sido cuantiosas, mientras que las tiendas del lado mexicano reportan que en esos meses vendieron $ 40 mil millones de pesos adicionales.
La popularidad de Biden ha ido cayendo y renace Donald Trump -el rey del populismo anglosajón que disfruta de señalar especialmente la crisis migratoria que amenaza la frontera.
A resultas de los cierres sanitarios obligatorios se ha encarecido el precio de los fletes de contenedores con mercancía hacia puertos americanos. El pago por contenedor con mercancía de China al puerto de Los Ángeles pasó de US$ 200 a US$ 20,000 y ante la ya próxima Navidad el problema, ahora, para las tiendas será la falta de mercancía. A mayor precio de fletes se incrementa el precio para los consumidores y si estos se desaniman de comprar, caerán los ingresos para el gobierno vía el impuesto sobre las ventas.
La dinámica de cambios que a todo el mundo trajo la COVID provocó que varias naciones muy pobladas (India, México, Brasil) pidieran que el Presidente Biden interviniera para que las grandes farmacéuticas cedieran sus fórmulas de manera gratuita para poder fabricar millones de vacunas adicionales. Biden apoyó esa solicitud, pero fracasó, pues los gobiernos de Europa y las empresas de su propio país se opusieron tajantemente.
Ahora, está empeñado en que la tercera dosis sea obligatoria y que, también los niños sean vacunados a rajatabla en un país donde una de cada cinco familias no creen en los beneficios de las vacunas. Esta semana se supo que Aaron Rodgers – mítico mariscal de campo de los Empacadores de Green Bay – le mintió a su equipo y jamás se vacunó. Rodgers se contagió la semana pasada, no podrá jugar varias semanas y muy posiblemente sea multado por mentir. El comportamiento de estas super estrellas deportivas es el ejemplo que mucha gente sigue. Y en esta ocasión faltar a la verdad le va a costar quizá hasta su ingreso al Salón de la Fama.







