- Por: Mtro. José Ma. Villalobos Rodríguez
Como daño colateral a la epidemia COVID 19 la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) estima una caída entre el 60 y el 80% de los ingresos por la actividad turística por doce meses de menor demanda. ¿Qué naciones turísticas perdieron más empleo e ingresos?. Las pérdidas mundiales para la industria turística en su conjunto proyectadas por la UNCTAD en 2020 podrían llegar a ser de US$ 3 mil millones de millones de dólares. México tendría en doce meses una pérdida de ingresos por turismo por US$ 17 mil 376 millones de dólares. Estados Unidos sería el mayor perdedor con 210 mil 700 millones de dólares (MDD) , seguido por China – Hong Kong con – 104 mil 690 MDD; Tailandia – 47 mil 728 MDD ; Francia – 44 mil 009 MDD ; Alemania – 46 mil 260 MDD; España – 44 mil 119 MDD, Reino Unido – 37 mil 096 MDD , Italia – 34 mil 324 MDD; Japón -30 mil 706 MDD; India – 28 mil 120 MDD, Corea del Sur – 22 mil 092; Indonesia – 20 mil 713; Canadá -18 mil 840; y Portugal con – 13 mil 922.
Es una situación más complicada que la incertidumbre que la que trajeron los atentados del 2011 a las Torres Gemelas en Nueva York. UNCTAD calcula que en el mundo se perdieron 121 millones de los 330 millones de empleos turísticos que había en 2019 y que hasta 2023 se volverá a alcanzar los niveles de 2019. El 54% del empleo turístico no requiere calificación y da trabajo a mujeres y minorías étnicas. Naciones en vías de desarrollo como Jamaica y Cuba en el Caribe, Tailandia y Vietnam en Asia o Kenia en África demasiado dependientes del turismo serán quienes tengan mayor daño relativo en su economía. En Aruba en el Caribe las dos terceras partes de su economía dependen del turismo y en Macao los casinos suman el 91% de su PIB. Los cálculos de UNCTAD reflejan que para la cadena de proveeduría por cada millón de dólares de menor venta turística se pierden 2 o 3 millones de dólares en el ingreso nacional.
La evidencia científica ha comprobado que el virus de COVID se ubicó por todo el mundo gracias a las rutas de las aerolíneas que lo transportaron gratis. Gobiernos de todo el mundo impusieron un freno en seco a el turismo. Este servicio que venía creciendo en promedio entre 3.5 al 4% cada año y que con la globalización pintaba un futuro color de rosa redujo su crecimiento a entre 1 o 5 %. Con el incremento de casos y fallecimientos se ordenó el cierre de fronteras, cancelación de vuelos y cruceros y hoteles, paro de industrias no esenciales como cada nación interpretó cuales eran y cuales no eran. Quedó prohibido el uso de centros de convenciones, cines, teatros, casinos, albercas, gimnasio y sitios de espectáculos. Para evitar contagios se redujeron los viajes por carretera, ciudades enteras en confinamiento, se decretó cierre obligado de museos, escuelas, restaurantes, antros, bares, centros comerciales, iglesias, zonas de belleza natural como parques nacionales, incluso la suspensión de rodajes de nuevas películas o estreno de nuevas.
Los precios mundiales de derivados del petróleo se cayeron incluso a negativos y entramos en el mundo ahora familiar del “HOME OFFICE” (trabajo en casa) y la EDUCACION DIGITAL A DISTANCIA – donde alumnos y maestros se comunican vía internet.
Recordemos que un visitante como turista va a gastar en transporte ida y vuelta, hospedaje, alimentación, recorridos guiados, seguro contra accidentes, compra de souvenirs o mercancías, taxis, pago de uso de aeropuertos o peaje de autopistas siempre con el pago de impuestos locales – que en ciertos países el fisco los devuelve por no ser contribuyentes del país visitado. el Fondo Monetario Internacional pronostica una caída del 5% para el PIB mundial en 2020; el turismo representa el 3% de dicho indicador.
Para Canadá que recibe 21 millones de visitantes por año de los cuales 66 % de ellos son gente adinerada de la Unión Americana que se gastan solo ellos US $ 8 mil millones de dólares es una gran pérdida. Es gente con alto poder adquisitivo, no es turismo mochilero.
Promedia un gasto por $ 572 dólares por persona / viaje y realiza lujosos paseos por Vancouver, Montreal o Quebec City. Los turistas chinos se gastaban por año recorriendo Canadá US$ 1 mil 400 millones de dólares, los ingleses US$ 1 mil millones y los franceses 735 millones. Ahora las restricciones sanitarias Canadian Airlines despidió a miles de empleados.
Como antecedente en un año sin pandemia y conforme al Anuario Mundial de la Organización Mundial de Turismo recopilado por “The Economist” en el año 2016 los diez países más visitados medido en millones de turistas (MT) habían sido:
Francia: 82.57 MT ; Estados Unidos: 75.6 MT; España: 75.3 MT; China : 59.3 MT; Italia : 52.3 MT Reino Unido : 35.82 MT ; Alemania : 35.55 MT; México : 35.8 MT; Tailandia : 32.3 MT y Turquía con 30.29 MT.
Sobre el gasto total de nacionales en turismo en el extranjero en 2016 (expresado en miles de millones de US$ dlls ; MM) los registros fueron: China fue el primer lugar de gasto de sus turistas en el extranjero con 261.1 MM seguido de Estados Unidos con 160.8 MM, luego Alemania: 87.4 MM ; Reino Unido: 79.4 MM ; Francia: 49 MM, Australia: 29.8 MM, Canadá y Corea del Sur con 29.1 MM cada uno de ellos, Rusia: 27.7 MM y Japón con 25.8 MM. En Latinoamérica los brasileños 17.1 MM fue el mayor gastador en turismo ocupando el lugar20º. en el mundo.
Las diez naciones que en 2016 captaron más divisas mediante su oferta turística (expresado en miles de millones de US dlls) fueron: Estados Unidos con 244.7 MM, España con 60.6 MM, Reino Unido con 55.6 MM, Tailandia con 52.5 MM, Alemania con 52.1 MM, Francia con 50.9 MM, China con 44.4 MM, Italia con 40.4 MM, Hong Kong 38 MM , Australia con 34.5 MM, México con 20.6 MM ocupó el lugar 16º debajo de Corea del Sur que captó 21 MM.
En conclusión: México y Oaxaca serán muy afectados en sus ingresos por turismo.
No se vislumbra una vuelta masiva de turistas hasta el año 2023.
El temor de los extranjeros a desplazarse a naciones como México donde la población no están tomando en serio la peligrosidad del virus COVID, el programa de vacunación masiva y la disciplina de permanecer en casa y no asistir a sitios concurridos les da la razón.
Si como sociedad no nos disciplinamos y ponemos el bien común por encima de las pachangas o fiestas del pueblo pues atengámonos a las consecuencias. Habrá más contagios, más fallecimientos y crecerá en el mundo entero nuestra bien ganada mala fama.
Si algo no quiere ningún turista es enfermarse en el lugar que visita. Parece que en México aún no nos cae el veinte de que estamos haciéndonos un gran daño al tomar a la ligera la contención del virus COVID. Pagaremos muy caro por ello. De nada sirve tener hermosas playas, montañas, bosques o selvas si nosotros seguimos en la ruta irresponsable de la pachanga primero y la salud después. Dejaremos de ser un destino turístico preferido por culpa totalmente nuestra. Después ni nos quejemos de ser los arquitectos de nuestro propio fallido destino.







