¡Duro, duro y a la cabeza…!
Luis Miguel Urbiña Calvo
Estamos cursando el último cuatrimestre del año y, pensamos que… ya la hicimos,
Pero no, estamos salvados ni la hemos brincado porque estamos hasta el tope de infectados por el mosco del dengue, hasta el tope, es hasta el tope, nos siguen picando los zancudos malosos que, nos infectan de dengue que, si no nos cuidamos el hemorrágico no nos avisa y nos ocasiona decesos.
Por si ello no bastara o no fuera suficiente todavía no pasa ni pasará la terrible pesadilla del covid-19 tan famosa, devastadora, imparable y contagiosa como mortal que contagia lo mismo a niñez, juventud y adultos sea quien sea y como sea, sumamente dañera, peligrosa y sobre todo mortal de la cual todavía no existe antídoto que sirva para combatirla.
Solo se puede prevenir y una vez contagiada solo paracetamol, reposo, en cautiverio y medicamentos tratando de contener, no aliviar ni sanar. Por eso les decimos que todavía no terminamos el año y seguimos con enfermedades seriamente dañeras. Lo que se puede contrarrestar si tenemos un sistema de salud más eficiente, capacitado, equipado y medicado.
Sí, medicado lo suficiente para todos los mexicanos; mientras tanto estamos obligados a seguir previniendo tanto el dengue, como el COVID, porque la obligación inicia con nosotros como sociedad y termina con nosotros, porque no nos podemos permitir que hasta que, el gobierno prevenga nos cuidemos.
Tenemos que lograr entre la sociedad y el gobierno un sistema de salud que sirva para sufragar, diagnosticar, prevenir, medicar, aliviar o sanar las enfermedades más apremiantes o prevenirlas que, sería lo ideal. Necesitamos fortalecer el sistema de salud y sus instituciones como el IMSS, ISSSTE y sus dependientes médicos e institucionales.
Lo anterior, lo comentamos porque el mundo puede cursar muy probablemente otra enfermedad igual o peormente mortal como las comentadas u otra que no conozcamos su mortalidad, su gravedad, su rapidez, prevención, diagnóstico, tratamiento, combate, alivio o sanación. Tenemos que estar alertas para tratar de prevenirlas y combatirlas.
¡Tenemos para ello, también que alimentarnos sanamente consumiendo frutas y verduras, pan, leche, cereales, de forma equilibrada, medida de acuerdo a nuestros organismos, fortalezas y debilidades, de tal suerte que no seamos vulnerables ni blanco fácil para cualquier enfermedad incluyendo gripe.
Debemos vacunarnos cuando sea elemento, como prevención mejor que, como sanación; ya que, es mejor prevenir que lamentar. Evitar que enfermedad básica o enfermedad grave nos ataque de manera fulminante. A estás alturas del año 2024, ya podemos con los avances tecnológicos, incluso vitaminarnos.
Tenemos que fortalecer nuestro cuerpo y ayudarlo a defenderse de las enfermedades. Podemos hacerlo y, debemos hacerlo. Seamos consientes del cuerpo que habitamos y queremos.
Saludos y un abrazo estimado Dr. Lenin Torres Antonio. ¡Dios te bendiga!







