- Por Dr. Luis Miguel Urbiña Calvo.
Pobre y no poderoso
Pobre del poderoso que, no se da cuenta del daño que se hace en su despotismo; pobre de su alma que, se pierde después del poder en el olvido; pobre del mal momento que hace su daño que, lo deja mendigo y no mendigo; pobre y miserable su alma que, se pierde en el oleaje del desprecio; pobrecito ser que, se pierde en sus rincones y en sus sombras, porque su ser no alcanza después del poder para hacer brillar las estrellas; pobre su miserable alma que se quema entre las llamas de un fuego momentáneo e, iracundo; pobre del poderoso que, no encuentra adelante un camino que nunca conquistó; pobre del poderoso, porque le recordarán más tarde lo dañina que dejo su alma; pobre el poderoso que, no entiende que, no entiende que, no encontrara del amor su magia; pobre del poderoso que tendrá como castigo solo el mal recuerdo y su mirada el desprecio y su irremediable vida manchada.







