- Por Luis Miguel Urbiña Calvo.
“En peligro el amor”
Tan difícil es querer ahora,
Que hasta se perdió el romanticismo;
Se hizo frágil, muy frágil la vida,
Se hicieron ridículas las canciones;
Se modernizó el sentimiento,
Se perdieron los cortejos;
Las flores y las serenatas,
Ya no enamoran con decencias;
Casi el adiós a los chocolates,
Amores de antaño son vergonzantes;
Qué lamentable es solo cantar,
Cantar sin sentido ni ritmo;
Sin tono, ni ritmos, ofendiendo,
Ofendiendo sentidos, triste y grosero;
Resulta el ritmo sin ritmo, solo chillidos,
Solo balbuceando, pujidos y pujidos…
Se perdió la estética y el orden,
Se perdieron los principios y el hombre;
Se perdió la mujer y sus descubrimientos,
Hay mentadas y soeces los tumbos;
Se pierde el romanticismo,
Permanece la reproductibilidad;
Y porque no decirlo, el mercantilismo,
La calidad se encuentra extraviada;
La sensibilidad en peligro de muerte,
Nos ganan los balbuceos;
Nos ganan los malos ejemplos,
La invasión de los ritmos funestos;
¡caray, qué caray!,
La confusión en el mundo entero.






